jueves, 02 de abril de 2026
Opinión/ Creado el: 2020-03-12 02:24

¿Debe el Huila renunciar a las  fuentes de energía limpia?

Escrito por: Julio Bahamón Vanegas
 | marzo 12 de 2020

Este tema es de mucha importancia para el futuro económico inmediato, y a largo plazo del Huila, como para que no sea analizado a profundidad por quienes hoy nos gobiernan. Pienso que en  tratándose de reconocer el grave problema a que está abocado el mundo con el fenómeno del calentamiento global por la utilización de fuentes de energías no renovables como el petróleo y demás elementos contaminantes que producen gases de CO2,  el asunto debe explorarse e  invertir en formulación de energías limpias que nos  comprometan a todos pensando en el  futuro del Huila como la porción sur colombiana de mayor potencial hidroeléctrico en el país. . No es de buen recibo enterrar la cabeza en la arena de la indecisión con el convencimiento engañoso de que no debemos permitir la construcción de más hidroeléctricas en la región  negando rotundamente el desarrollo de nuevas Centrales   en el Dpto. Yo invito a la clase dirigente del Huila a asumir este debate a la luz pública y también invito a quienes se oponen a reflexionar sobre el tema. Veámoslo: Las energías limpias como se conoce están relacionadas con los 4 elementos de la tierra: Aire, con la energía eólica;  agua con la energía hidráulica o hidroeléctrica; fuego,  con la fortaleza inagotable del sol, con la energía solar y la tierra con la energía geotérmica. Provienen todas de la utilización de recursos naturales y fuentes inagotables que no contaminan, y como su nombre lo indica, representan alternativas a lo que ya existe. Las ventajas de estas novedosas energías son enormes, frente a las conocidas como energías convencionales, y ayudan al medio ambiente porque son respetuosas con él. Hace pocos días recibí un mensaje del ingeniero Nelson Vargas en el que me daba a conocer  un artículo  publicado en el periódico El País  de Costa Rica, en el cual se menciona cómo, los estudios, construcción y puesta en marcha de la más importante Central de energía hidráulica de ese país Centro Americano denominada Reventazón había sido galardonada con el premio Blue Planet 2.019  por “sus esfuerzos de sostenibilidad ambiental durante su construcción y   social entre los años 2.010 y 2.016”. La clave para el éxito de esa empresa de energía limpia fue respetar los ecosistemas terrestres y acuáticos, proteger especies en peligro de extinción, reducir al máximo el reasentamiento y garantizar la calidad del aire y aprender a manejar los residuos y el ruido, mantener una buena comunicación con los habitantes del sector. Seguramente también le sumaron dividendos para la región y gabelas en tarifas para la economía de la zona. Nosotros con el Quimbo tal vez fallamos en la formulación de los logros que la sociedad estaba esperando porque nos dividimos en la tarea de obtener beneficios colectivos, y nos enredamos en lo particular. La empresa nos encontró divididos y nos engañó, pues lo poco que se consiguió se llevó a cabo pero al ritmo de la misma constructora. Lo más importante que se alcanzó en Costa Rica, diferente al Quimbo,  fue estudiar al detalle el problema social que se crearía con el reasentamiento de las familias afectadas por la obra. Personalmente he abogado para que el congreso de la republica legisle sobre la propiedad de las tierras dentro del vaso o embalse de las grandes centrales hidroeléctricas una vez se cumple su vida útil. Considero un enriquecimiento inverosímil el que recibe la empresa que construye la Hidroeléctrica, o la que la opera, pues al cabo de 40 años o más de vida útil de la obra, ya esas tierras compradas a un precio razonable para ubicar la presa y el embalse al inicio de su construcción, 40 años después, su valor es exorbitante y no tiene sentido que continúen siendo de propiedad de la empresa que se encargó de su construcción. Para mí, esas tierras deben regresar a ser de propiedad del Estado y el gobierno está obligado a  rescatarlas para programas de titulación a los campesinos que no tienen tierra. Los logros de esas megas obras nos deben unir a los Huilenses y no dividir, en torno al futuro de nuestro Departamento.