Las mujeres están mejor educadas pero menos remuneradas que los hombres
En la actualidad las asalariadas perciben un 7,05% menos de salario que sus compañeros hombres, brecha que en todo caso se ha cerrado en las últimas tres décadas.
Redacción Diario del Huila, Especial
Como parte de la celebración del Día Internacional de la Mujer, la Utadeo, presentó los resultados preliminares del estudio sobre los mitos y realidades acerca de las diferencias por género en el mercado laboral colombiano.
El estudio, adelantado por los investigadores desde el año 1999, tiene en cuenta las estadísticas reportadas por las Encuestas Continuas de Hogares del DANE de los últimos diez años (2008 a 2017), aplicadas en las 13 ciudades principales del país.
Según la investigación, en la última década las mujeres han ganado terreno en el mercado laboral, pasando del 54,4% de participación en el 2008 al 59,6% en el 2017, mientras que en el caso del hombre su participación se ha mantenido en el 75%, cifra que en todo caso aún habla de un desbalance en materia de oportunidades de empleo. De acuerdo con datos del DANE, para el 2017, por cada 100 hombres trabajadores asalariados existían 80 damas laborando en estas condiciones.
Estudian más y ganan menos
Uno de los datos más interesantes del estudio apunta a que las mujeres asalariadas tienen un año más de educación (12,16 años en promedio) que los hombres en sus mismas condiciones (10,91 años). Sin embargo, ello no ocurre con los emprendedores e independientes, donde ellos tienen poco menos de un año de formación adicional que ellas.
Este último grupo tiene dos años menos de educación que los asalariados, e incluso un año menos que las personas desempleadas, constituyéndose este sector en una alternativa de empleo. Asimismo, la brecha de formación más significativa se registra entre las mujeres asalariadas (12, 48 años) y las independientes (9, 57 años), cuya diferencia es de aproximadamente tres años.
Esto indica un logro en política educativa desde 1991, según lo destaca el estudio, pues hoy el promedio de educación de toda la fuerza laboral es de 11 años, lo cual equivale a un crecimiento aproximado de un año de formación por década. En la población de asalariados, las damas evidencian un mayor número de años de formación que los hombres.
Esta situación se contrasta con la remuneración recibida mensualmente, pues en la actualidad las asalariadas perciben un 7,05% menos de salario que sus compañeros hombres, brecha que en todo caso se ha cerrado en las últimas tres décadas, pues hacia 1981 la diferencia era de aproximadamente 38,7%, mientras que en 1998 era de 14,7%.
No obstante, si se compara el salario hora de un hombre con el de una mujer, esta última población gana un 0,9% más (2017) que los primeros, en parte debido a que las mujeres asalariadas muestran una tendencia a trabajar cinco horas menos en promedio que los hombres. Esta situación se presenta porque las ellas deben dedicar gran parte de su tiempo a actividades no remuneradas por fuera del mercado laboral, entre ellas cuestiones domésticas y de cuidado de sus hijos, razón por la que prefieren optar por empleos flexibles con sus horarios, sin importar que tengan una menor remuneración.
Lo preocupante, en todo caso, es que las horas que emplean las asalariadas en actividades no remuneradas son más del doble (20,46 horas semanales) en comparación con el hombre, quien tan solo llega a las 8,06 horas: «a pesar de que las mujeres cada vez participan más en el mercado laboral y logran niveles de educación mayores que los hombres, aún sus roles tradicionales de responsables por el hogar, la crianza de los hijos y proveedoras de cuidado limitan sus opciones en el mercado laboral.
Esto lleva a que muchas de ellas, especialmente las que tienen menores niveles de educación, trabajen en el sector informal como independientes, pues tienen mayor flexibilidad de horarios para compatibilizar sus diferentes roles, añadieron los investigadores.
Dichos resultados, en diálogo con el estudio realizado por la OCDE, implicarían que ellas tienen una responsabilidad desproporcionada con respecto al trabajo no remunerado. Según estadísticas del organismo, las féminas dedican entre una y tres horas más que los hombres a las labores domésticas, y entre dos a 10 veces más de tiempo diario a la prestación de cuidados a los hijos, personas mayores y enfermas. De igual forma, datos suministrados por la Organizacional Internacional del Trabajo (OIT) en la Unión Europea revelan que el 25% de las mujeres argumentan que estas responsabilidades son la razón de su ausencia en el trabajo.
Aunque el estudio sugiere que Colombia es uno de los países de la región que más ha avanzado en materia de inclusión laboral y brecha salarial, insiste en que aún es evidente el fenómeno conocido como "Techo de cristal", según el cual se limita el ascenso laboral de las mujeres para llegar a puestos directivos.
