miércoles, 11 de febrero de 2026
Enfoque/ Creado el: 2019-09-23 02:05 - Última actualización: 2019-09-23 02:06

La radio ha dejado  de ser regional, para ser más global

La radio en Colombia, ha dejado  de ser regional, para ser más global. Para Indalecio Castellanos, quien se ha caracterizado por ser uno de los mejores cronistas, consideró, que hace un tiempo la radio tenía públicos muy particulares y pequeños y se ocupaba de los temas locales.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | septiembre 23 de 2019

Asimismo reveló que  actualmente prepara un libro sobre historias de la radio universal y de nuestro país.

¿Cómo ha sido su recorrido profesional por RCN RADIO?

Estoy vinculado con RCN Radio desde diciembre de 1992, cuando empecé mi recorrido profesional como  reportero en Nocturna de RCN radio. Durante varios años fui editor de noticias en los horarios de la noche, tarde y fines de semana y he desempeñado los cargos de director de Nocturna, el Especial Solar, Protagonistas RCN y responsable periodístico de programas como El Cocuyo y de análisis como La Radio de la Noche, dirigido por Claudia Morales. Actualmente soy director del programa Al Fin de Semana y La Noche de la Libertad, que sigue enviando mensajes de aliento y esperanza a los secuestrados.

¿Hoy cómo ve la radio y sobre todo en regiones como el Huila?

Mi percepción es que está dejando de ser una radio regional para ser más global. Hace un tiempo la radio tenía públicos muy particulares y pequeños y se ocupaba de los temas locales y ahora por la fuerza de la tecnología tiene públicos más amplios y diversos y sus contenidos se están replicando cada vez más a través de las plataformas digitales. Antes era una mamadera de gallo cuando el locutor de una radio boyacense saludaba “buenos días Soatá, buenas tardes Japón” y ahora eso es una realidad por la fuerza global que tiene ahora.

¿Actualmente dirige al fin de semana de RCN Radio?

Efectivamente, estoy hace más de cuatro años como director de este programa que se emite las mañanas de los sábados, domingos y lunes festivos y que es una apuesta fresca con historias y personajes singulares.

¿Cómo es el formato de la radio que usted maneja?

Es un formato que se estructura desde el ejercicio más natural y primario de la naturaleza del hombre, que es la conversación. Colombia es un país que produce demoledoramente noticias negativas y por ello hacemos que el Al Fin de semana el tono sea más relajado.  En nuestro programa siempre pasan otras cosas amables, felices y los protagonistas son personajes bellos y singulares. Una de las cosas que debo destacar es que contamos buenas historias y por ello el programa ha sido destacado con un premio Álvaro Gómez Hurtado por mostrar la parte humana de los habitantes de calle en Bogotá y dos premios del Concurso de Crónica Antonio José Caballero con dos historias que se titularon “Un año poniéndole la trampa a cosas sin importancia” Y “Cuándo la radio…era la radio”.

¿Cree que la crónica de radio se ha perdido?

Indudablemente se ha perdido en la medida que los contenidos se han ido alivianando y los enfoques se ha  vuelto más comerciales, efectivas y hasta amarillistas. “Es lo que vende”, dicen unos, otros  hablan que “lo importante no es saber escribir, sino usar las palabras claves para enganchar al oyente o lector” y hay incluso quienes aseguran que los textos ahora “no deben tener tanta poesía”, como despreciando la inteligencia del público natural. Adicionalmente os periodistas se han ido especializando en otro tipo de lenguajes y el de la crónica, el que aborda la naturaleza del hombre, parece haber pasado a segundo plano.

¿La polarización política del país ha dañado el periodismo radial?

No hablaría únicamente del periodismo radial, sino en general del ejercicio del periodismo en Colombia. Hay demasiada militancia, algunos integrantes de los equipos de noticias no separan la información de la opinión, muchas veces no se le da el beneficio de la duda a los entrevistados y hay un vedetismo exagerado en el medio. La política en Colombia desata muchas pasiones y a veces no hay filtro para dejar que los oyentes finalmente puedan discernir sobre lo que es correcto o no, por esa costumbre de suponer que los medios son una especie de tribunal y no un escenario para debatir ideas de manera democrática.

¿Cuál es su meta en la radio?

Mantener esa especie de invisibilidad que siempre ha caracterizado mi trabajo y seguir ejerciendo el periodismo lejos de la manada, como decía Rizard Kapucinsky. Mirar siempre para un lado distinto al que mira todo el mundo y esa es la ventaja cuando se construyen historias y no se maneja información pura y dura.

¿En el mundo cual es la mejor radio?

Yo diría que en España se hace una radio vigorosa, con contenidos informativos y de contexto interesante, hasta el punto de mencionar que en Madrid está la mejor emisora del mundo por sus contenidos culturales. En Argentina siempre es posible hallar buena radio por la innovación y la puesta al aire de formatos distintos a los establecidos tradicionalmente y en ese nuevo mundo del sonido que son los podcast, hay que destacar a Radio Ambulante, que sigue siendo un referente para contar buenas historias.

¿Cómo se puede contribuir desde los medios a la paz?

Como ya está demostrado que está desvirtuado ese vejo paradigma del periodismo que propalaba que lo más importante era la credibilidad, podríamos por lo menos esperar que haya responsabilidad. Eso ayudaría mucho.

¿Usted ha publicado varios libros, cuál fue el último y piensa publicar otro?

He publicado un libro de cuentos que se llama “Corto Letraje”, uno de mis cuentos fue publicado en una antología de escritores del Taller de Cuento de la Universidad Central y hace dos años publiqué otro sobre la historia del ciclismo que se llama “Todo tuvo un comienzo”. Actualmente preparo un libro sobre historias de la radio universal y de nuestro país.