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Dominical/ Creado el: 2017-08-20 02:05 - Última actualización: 2017-08-20 02:08

Héctor Mora Pedraza

Héctor Mora nació en Guadalupe -Huila-, donde cursó su primaria. Terminó su bachillerato en el colegio Salesiano León XIII de Bogotá y se graduó como Abogado en la Universidad Libre.

Escrito por: Orlando Mosquera Botello
 | agosto 20 de 2017

Por Orlando Mosquera Botello.

En Héctor Mora Pedraza se cumple el principio que por encima de todo somos habitantes del mundo. Su casa fue este orbe azul sin fronteras y su closet una maleta que lo acompañó por 107 países de los 194 que figuran en la lista oficial hoy. 54 en África, 50 en Europa, 48 en Asia, 35 en América y 14 en Oceanía. Se calcula que voló internacionalmente, más de 7.000 horas.

Tras un curso sobre turismo en Sofía (Bulgaria), grabó 1.240 documentales con su programa que al comienzo llamó: “Cámara Viajera”, pero que con el paso de los años lo fue cambiando por “Así es el Mundo” y el “Mundo al Vuelo”, el que estuvo al aire hasta el año 2002. Nos trajo imágenes de paisajes y gente con sus pautas y patrones de conducta en lujo de detalles. Agudo para penetrar en lo profundo de la idiosincrasia y gastronomía de todo pueblo grande como Rusia, Canadá, China, Estados Unidos y Brasil, lo mismo que de los más pequeños como el Vaticano, el Principado de Mónaco, Nauru, Tuvalu, Andorra y San Marino.

Por dicho programa grabado y presentado en tres etapas semejantes con tres nombres diferentes, ganó igual número de Premios de Periodismo “Simón Bolívar”: En 1978 a la mejor crónica por “Cámara Viajera”, en 1980 al mejor trabajo de análisis por “Pasaporte al Mundo”, y en 1984 al mejor trabajo de investigación por “La Otra Cara de Nueva York” y el “Gran Secreto de la banda Suiza”. También fue el ganador de la “Selección F” 1979, y premiado por la Asociación de Periodistas del Espectáculo y por el diario El Tiempo en 1977. Se suma a lo anterior, otros premios nacionales como al Mejor Especial de Televisión, al Mejor Periodista de Colombia, y al Toda una Vida que da ANATO, que le reconoció el gremio de las agencias de viajes un año antes de fallecer. Gran parte de todo lo anterior indica lo célebre que fue en las décadas del 80 y 90.

Sobra decir que tuvo la oportunidad de entrevistar personas de la calle, reinas y faraones, presidentes y jefes de estado.

Inició su programa con suerte y anécdota especial que gustó mucho, cuando se encontró en el desierto del Sahara bajo un sol canicular y con traje autóctono árabe, a un paisa que vendía camellos y que desde luego sabía varios idiomas. En el segundo programa entrevistó a un miembro de la ETA española, sigla que en idioma vasco significa Euskadi T Askatasuna, traducible como “País Vasco y Libertad”, organización terrorista nacionalista vasca que se proclamaba independentista, socialista y revolucionaria. Por entonces no era fácil y además un riesgo, hacer entrevista a algún miembro de esta organización.

Héctor Mora nació en Guadalupe -Huila-, donde cursó su primaria. Terminó su bachillerato en el colegio Salesiano León XIII de Bogotá y se graduó como Abogado en la Universidad Libre. En su trayectoria de estudios profesionales encontró un sitio cerca de la universidad donde daban cursos de periodismo y allí se matriculó. Su padre había ejercido este perfil profesional.

No fue alto, su figura pesada más bien lo hacía ver bajito. De hablar sencillo, descomplicado y poco interesado en la dicción que debe tener un periodista. Su figura campechana le permitió llegar a todo el mundo sin jactarse de nada.

Tras varios años de haber terminado su programa viajero internacional, quiso hacer una especie de  “Cámara Viajera” a la colombiana, visitando ciudades y monumentos. Lo intentó desde el Canal Capital y el Canal del Congreso, pero el proyecto no tuvo el éxito de los anteriores. Ya presentaba complicaciones de salud.

En cierta ocasión cuando habló de su proyecto “Turismo Capital” en alianza entre el Canal Capital y el Instituto Distrital de Turismo, comentó que había hecho programas en los santuarios religiosos más importantes del mundo, como Notre Dame y Lourdes (Francia), el santuario de la Virgen de Fátima,  la basílica de San Pedro en el Vaticano, y el templo a la Virgen de Guadalupe en México, entre otros, y que nunca le cobraron un peso por mostrar sus fachadas. “Aquí en la iglesia de Las Aguas, para especial “Bogotá Religiosa”, le pidieron $600.000 pesos por mostrar la fachada.

Aparte de su éxito periodístico, Héctor Mora fue elegido Diputado a la Asamblea de Cundinamarca, Director de las Oficinas de Turismo de Girardot y Cundinamarca, Jefe de la Oficina de Prensa de la Cámara de Representantes, director del noticiero “Impacto Liberal”, y fundador del Reinado Nacional del Turismo -evento que se realiza en la “Ciudad de las Acacias” desde la década del 70-.

También laboró como redactor del Diario “El Bogotano”, medio dirigido por Consuelo de Montejo quien lideró su propia corriente política de oposición citada como el MIL -Movimiento Independiente Liberal-, varios años en coalición con el Movimiento Obrero Independiente y Revolucionario MOIR.

Mora Pedraza también fue colaborador del Diario “El País”, el famoso periódico caleño de los Lloreda Caicedo que cubre especialmente el occidente colombiano, y el diario matutino “El Espacio”, fundado en 1965 por Ciro Gómez Mejía y dirigido buen tiempo por Jaime Ardila Casamijanma; época en que Carlos Lemos Simmons, Jorge Mario Eastman, Benjamín Ardila Duarte, Luis Guillermo Vélez, Yamit Amat, Gloria Lara de Echeverry, Oscar Restrepo Pérez y Margot Ricci, eran sus principales columnistas. También trabajó con Jorge Enrique Pulido, el famoso comentarista político del Noticiero TODELAR de Colombia.

Fue amigo de varios huilenses, entre ellos del Ex Gobernador José Vicente Ortíz Salas, a quien visitó recientemente pernoctando en su casa. Héctor Mora falleció a los 77 años en el Hospital Universitario San Ignacio de Bogotá, a causa de una pancreatitis. Su último vuelo internacional fue a China y Europa.

Valga resaltar su labor nacional e internacional que en el Huila donde somos tan mezquinos, no se le reconoció como ha debido ser. Paz en su tumba.


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