‘Me gustan las rancheras de Vicente’
La fiscal Lilia María Ramírez Mesa, dejó ver que es una mujer ecuánime y con un gran amor por su familia, apasionada por los caballos y las rancheras. La destacada jurista dejó ver su lado más personal en DIARIO DEL HUILA.
¿Cuál es el lado difícil de su trabajo?
Como yo trabajo en asuntos penales, lo más difícil es tomar decisiones sobre la libertad de las personas.
¿Y cuál es el lado bueno?
Poner al servicio de la justicia y de la sociedad mis conocimientos, mi experiencia y mis vivencias como persona y como abogada.
¿Cómo no caer en la subjetividad?
Por mi preparación académica y mi formación como persona.
¿Se considera una mujer implacable en su trabajo?
Implacable no, moderada sí, porque lo implacable es un calificativo de mucho autoritarismo y el cargo que yo ejerzo es de los que permiten aplicar el humanismo en el estricto sentido entre lo justo y lo legal, que no sea otra cosa que respetar mucho la dignidad del ser humano.
¿Y en el hogar?
No, en el hogar he sabido diferenciar lo que es trabajo institucional y lo que es el hogar. En el hogar si algo opera es la flexibilidad, la comprensión y el diálogo.
¿Qué la hace llorar?
Son muchas cosas, me hace llorar la indiferencia, me hace llorar mucho la desigualdad, me hace llorar también la ternura de mis hijos, las emociones fuertes y también lloro de felicidad.
¿Y qué la pone feliz?
El trabajo, el hogar, mis hijos, mi esposo, mis padres, mis hermanos, mi familia, compartir detalles con la gente. Soy una persona que disfruta la vida tanto en las pequeñas cosas como en las grandes realizaciones.
¿Quién es su mejor amigo?
Mi esposo, porque con él compartimos mucho. Compartimos lo bueno, lo malo, hablamos del futuro, de nuestros hijos, hablamos del estudio, hablamos de Derecho, hablamos de cocina, porque a él le fascina, nos aconsejamos mutuamente, me da todo que me gusta.
¿Cuál es su música favorita?
Me gusta todo tipo de música, la disfruto en su momento. Me gustan mucho las rancheras, como las de Vicente Fernández y Antonio Aguilar, entre otros grandes representantes de este género. Me gustan las rancheras porque están relacionadas con los caballos que me encantan, en especial los de paso fino colombiano y que sean bien briosos, gusto que me enseñó mi padre.
¿Qué es lo mejor de su rol como madre?
Poder guiar, orientar a mis hijos por el camino de las virtudes, de la ética, del respeto, del amor y de las buenas costumbres, y desde luego compartir con ellos la mayor parte del tiempo que pueda dedicarles, abrazarlos, acariciarlos, compartir momentos especiales con ellos. En conclusión, el hecho de ser madre de Paulo Daniel y Diana Sofía me hace muy feliz porque son mis dos tesoros que me ha dado Dios.
¿Qué extraña de su vida de soltera?
Extraño mi casa, mis muñecas, mis fiestas, mis amigos. Claro está que como me casé de diecisiete años afortunadamente he sido también muy feliz tanto de soltera como de casada, entonces para hablar de extrañezas no las diferencio mucho.
¿Y qué es lo mejor de su vida de casada?
Saber ejercer los roles de mamá, de esposa, y de funcionaria del Estado, pero sobre todo, compartir a plenitud mi vida con mi esposo y mis hijos.
¿Cómo es un día de descanso suyo?
Normal, relajada en mi cama. Me ducho más tarde de lo habitual porque no tengo afanes. Como en derroche, salgo a pasear, a comer helado o tomar una copa de vino, etc. Como soy una mujer descomplicada me es fácil descansar realizando cualquier actividad diferente a la del trabajo.
¿Es una mujer espiritual?
Sí, por supuesto. Además de sentirle gusto a la vida, tengo el pleno convencimiento que hay un ser superior y soy de las que rezo y e invoco a Dios todos los días de mi vida, a quien le encomiendo mis obras, mi trabajo y mi familia. También soy muy devota del Señor de los Milagros a quien visito en la Basílica de Buga, Valle, y de la Santísima Trinidad.
¿Cuál ha sido su mejor momento de la vida?
Yo pienso que el mejor momento ha sido desde que nací porque he sido siempre feliz en la vida y disfruto todos los momentos, el trabajo, la familia, los amigos, las fiestas. Entonces para mí es difícil enmarcarme en un solo momento feliz, porque son muchos los episodios gratos que he tenido, gracias a Dios.
Perfil
Lilia María Ramírez Mesa nació en El Águila, Valle. Está casada con Jesús Elías Meneses Perdomo, personero Municipal de Neiva, y tiene dos hijos: Paulo Daniel y Diana Sofía Meneses Ramírez. Es abogada especializada en varias áreas del Derecho, tales como Derecho Administrativo y Constitucional, Derecho Penal y Ciencias Forenses, Derecho Probatorio y Magíster en Derecho Penal. Actualmente ejerce funciones como Fiscal Seccional. Siempre ha estado vinculada a la Fiscalía General de la Nación.
