El alto prelado colombiano se destacó por su aporte a la paz con grupos al margen de la ley. Luchó por mantener la fe católica y fue opositor acérrimo de la corrupción política.
Advierte la JEP que como Justicia Transicional, no ha recibido de la Fiscalía ni de la DEA ninguna de las supuestas pruebas contra el líder de las Farc.
El indiciado hacía parte de la Secretaría General del Alto Tribunal y, supuestamente, concertó entregas entre $500’000.000 y $2.000’000.000 para influir en tutelas; una de las que habría tramitado fue presentada por Miguel Ángel Mejía Múnera, alias el Mellizo.