“Yo creo que la mujer es la mitad de la empresa cafetera”
Campesinos y excombatientes Farc en Planadas, al sur del Tolima, continúan trabajando articuladamente para que quienes le apostaron a la legalidad tengan mejores condiciones de vida. Una de las líderes de este proceso fue ganadora del concurso Taza de la Excelencia, el certamen más prestigioso de cafés especiales en el mundo.
Por: Caterin Manchola
Diario del Huila, Regional
Astrid Medina Pereira, a sus 42 años de edad, continúa trabajando entre cafetales y la academia por la alta calidad que ha caracterizado su café, pues su objetivo sigue siendo mejorar constantemente, haciendo frente a las embestidas que pueda generar el clima. La ganadora de la Taza de la Excelencia 2015, también ha sido la mano derecha de los excombatientes que optaron por la legalidad, por medio de ello ha continuado apoyando el proceso de paz.
La caficultora de Planadas, al sur del Tolima, tras figurar en las portadas de importantes diarios y ser la protagonista del empoderamiento femenino y resiliencia, continúa en su misma finca, con su sencillez característica; no ha ampliado sus tierras, y su empeño se ha centrado en recibir asesoría de diferentes personas que tienen experiencia y conocimiento en el mundo del café.
“Desde que me gané Taza de la Excelencia, vendo microlotes al exterior. Tenemos la misma finca, con mejoras, por supuesto. El premio hizo que mejorara mi casa, el dormitorio para trabajadores, el beneficiadero, secadero y hemos sembrado más... pero en la misma área, no queremos ser más grandes”, comentó durante una amena charla que tuvimos en la VII Gira de Cooperación Técnica Sur-Sur, en Ibagué, donde hizo presencia como invitada especial.
Medina Pereira, se encontraba allí presidiendo la Mesa Técnica de Café, cuyo enfoque fue dar a conocer la articulación de excombatientes desde lo productivo. En la Universidad de Ibagué, estuvo en compañía de dos jóvenes, uno catador y otro barista; el uno es hijo de un productor de Planadas y el otro de una persona en proceso de reincorporación, unión entre ambos grupos poblacionales que se viene gestando mediante del Tercer Acuerdo.
De su cultivo, referencia de gran interés para los presentes, mencionó que han ampliado las técnicas, pero esto se debe a un proceso de adaptarse al cambio de los climas. El cambio climático es una realidad, aseguró.
“Cada día es más feroz. Eso ha hecho que implementemos más cosas para seleccionar nuestro café como, por ejemplo, flotes, separación de verdes y pintones, retirar secos o cafés defectuosos, eso lo hacemos ahora”.
Su finca, se encuentra entre los 1.780 a 2.000 metros sobre el nivel del mar, un territorio al que expertos han categorizado como la cuna de excelentes cafés, y que la historia ha registrado como zonas rojas de grupos armados ilegales. Precisamente el haber resistido los embates del conflicto y violencia, fue lo que hizo aún más admirable el trabajo de Medina Pereira, cuyo producto fue bautizado con su mismo nombre.
“Las temperaturas, cuando llegan los veranos, son muy fuertes y ya un verano de 15 días no lo soportamos, porque nuestras plantas se humillan”. Asimismo, en temporadas de lluvias, estas “son torrenciales. Antes llegaban épocas de invierno pero eran soportables, se podía vivir con ellas, pero ahora es mucho más fuerte el fenómeno”.
Aunque en su finca aún no se han visto abocados a instalar sistemas de riego, en verano, dado que la zona es rica en agua, sí están implementando siembra de árboles aceleradamente. Para épocas de lluvias, son necesarias las barreras de contención, pues están ubicados en laderas.
Acompañamiento
Entre tanto, el conocimiento que ha adquirido lo ha utilizado para acompañar a otros caficultores no solo del Tolima, sino también del Huila. Su finca se ha convertido en una ‘universidad de café’, y por medio de la Gobernación de Tolima, brindan la oportunidad a quienes quieran comenzar a trabajar con el cultivo, a aprender sobre la recolección y demás procesos.
Los labriegos han llegado hasta su finca en donde les comparten el conocimiento desde la experiencia. Y con los excombatientes, el trabajo va encaminado a aportar tierras, porque no tienen dónde cultivar.
En la Mesa Técnica, los productores están vendiendo su café a Tercer Acuerdo para que los farianos tengan una marca colectiva, un trabajo y generación de ingresos que les genere recursos.
Dicha mesa inició en noviembre del 2018 con el acompañamiento de la Agencia para la Reincorporación y la Normalización, ARN. Con el tiempo, “se ha ido involucrando mucha gente de la zona, que le apuesta a la paz, a soñar, y que no quieren que la guerra vuelva jamás a nuestros territorios”.
Para la caficultora, la paz se logra comenzando “por cada uno de nosotros, si olvidamos rencores y limamos asperezas, hacemos que este proceso sea cada día más verdadero y sólido”.
Tercer Acuerdo
El Tercer Acuerdo es una marca de café, molido y tostado, que es cosechado en tierras de la zona del municipio de Planadas. Surgió como iniciativa que propende en mejorar las condiciones de vida de quienes dejaron las armas y se acogieron a la legalidad. Según explicó la caficultora, les han ayudado vendiéndoles el producto, los labriegos sacan sus microlotes y los farianos los compran, “hacen su maquila y sale como Tercer Acuerdo. Porque ellos tienen muy poca tierra para empezar, de hecho algunos ya son productores, pero todavía son muy pequeños en producción”.
A futuro, el objetivo de Astrid Medina, sigue siendo apostarle a la calidad, apoyar a los demás productores en diferentes temas que incluyen desde la producción, las técnicas para adaptarse al cambio climático entre otros, y recordando siempre el papel de la mujer.
“Yo creo que la mujer es la mitad de la empresa cafetera. Si el hombre involucra a la mujer, el trabajo será más completo, porque dos personas enamoradas, el uno hace una parte y se complementan, entonces ese café cada día será de mejor calidad”.
