Volatilidades geopolíticas continúan afectando la economía mundial
En esta ocasión, el presidente de EE. UU., Donald Trump, anunció la imposición de un arancel adicional del 10 % sobre los 300.000 millones de dólares restantes de bienes y productos procedentes de China, que hasta el momento no se habían gravado.
En la semana del 29 de julio al 5 de agosto, el Brent y el WTI registraron un precio promedio de 63,10 USD/BL (dólares por barril) y 56,47 USD/BL, respectivamente, equivalente a una variación de -0,53 % y 0,50 % frente a la semana anterior.
El Brent abrió el lunes 29 de julio en 63,2 USD/BL y cerró en 58,6 USD/BL en la jornada del viernes 2 de agosto, mientras el WTI abrió en 56,1 USD/BL y cerró en 55,7 USD /BL. Cabe resaltar que durante la semana el precio presentaba una tendencia al alza, hasta el jueves, cuando presentó la mayor descolgada diaria en el mes, equivalente a una caída de 7% de miércoles a jueves.
Otras referencias de crudo como Dubái y la canasta OPEP, también registraron caídas frente a la semana anterior, ubicándose en 59,69 USD/BL y 61,75 USD/BL, respectivamente, al cierre del viernes.
De acuerdo con la Cámara Colombiana de Bienes y Servicios Petroleros (Campetrol), en esta semana, los principales factores que han explicado el comportamiento del precio son volatilidades geopolíticas e incertidumbre sobre el balance entre oferta y demanda.
Exceso de oferta
A pesar de que las tensiones en el estrecho de Ormuz persisten, limitando la oferta de una quinta parte del crudo mundial, aún existen preocupaciones por un exceso de oferta en lo que resta del año y a lo largo del 2020.
En el caso que se presentara un conflicto armado en esta zona, que resulta estratégica para el paso de petróleo de Arabia Saudita, Kuwait, Irak y Qatar, el suministro de estos países podría no ser cubierto por otros miembros de la OPEP, con lo que la oferta disminuiría y los precios se verían jalonados al alza. Por el momento, EE. UU. e Irán adelantan negociaciones para acordar un fin a estas tensiones.
Por otro lado, la última actualización de inventarios estadounidenses, publicada por la EIA con corte al 26 de julio, muestra una disminución de éstos por séptima semana consecutiva del orden de 8,5 millones de barriles, para situarse en 438,6 millones, mientras el mercado estimaba una caída menos pronunciada de 2,6 millones de barriles.
Dicho registro se suma a la disminución de 10,8 millones de barriles la semana anterior, lo cual jalona los precios al alza. Sin embargo, el nivel de inventarios se encuentra en el nivel más alto desde 2017. De esta forma, según la EIA, la producción promedio de EE. UU. durante el mes de julio habría alcanzado los 12,2 millones de barriles al día, alcanzando máximos históricos e incrementando la oferta agregada de crudo a nivel mundial.
Más reservas en EE. UU.
En línea con el resultado en inventarios de petróleo, a pesar de la desaceleración de las últimas 7 semanas se anticipa una menor demanda por parte de EE. UU., pues el país cuenta con una mayor disponibilidad de crudo en reservas para consumo y producción.
De otro lado, el pasado jueves, un nuevo capítulo en la guerra comercial entre EE. UU. y China jalonó los precios a la baja y generó más incertidumbre sobre la demanda agregada de crudo al cierre de 2019.
En esta ocasión, el presidente de EE. UU., Donald Trump, anunció la imposición de un arancel adicional del 10 % sobre los 300.000 millones de dólares restantes de bienes y productos procedentes de China, que hasta el momento no se habían gravado. A pesar de que los mandatarios de ambos países retomaron negociaciones en el marco del G-20, la guerra comercial no parece llegar a un acuerdo a corto plazo.
Negociaciones fallidas
En respuesta a lo anterior, China recomendó a sus empresas nacionales evitar comprar productos agrícolas provenientes de EE. UU., marcando el retroceso de las negociaciones entre ambas naciones, pues hasta el momento solo habrían llegado a un acuerdo sobre este tipo de bienes.
Así, en el mercado prima la incertidumbre sobre el futuro de este conflicto comercial, su impacto sobre la economía mundial y por tanto, sobre la demanda agregada de crudo.
Respecto a la canasta colombiana, la referencia Castilla se ubica en 55,04 USD/BL (sin incluir IVA) al 5 de agosto, negociándose así con una diferencia de 3,24 USD/BL frente al Brent.
Campetrol anticipó que la volatilidad en el mercado de crudo continúe, mientras se mantengan tanto las tensiones en el estrecho de Ormuz que afectan la oferta, así como las tensiones comerciales entre EE. UU. y China, que impactan la demanda.
Disminución de tasas
En la semana del 29 de julio al 5 de agosto, la TRM se depreció 2,97 %, pasando de $3233 al inicio de la semana, a $3365 al cierre de la jornada del viernes. Esta depreciación se da en respuesta a la disminución de tasas de la FED de 0,25 %, que, contrario a lo esperado, fortaleció el dólar frente al peso. Además, el pronóstico de crecimiento del país del Banco de la República, la CEPAL y el FMI cayó, fortaleciendo más la depreciación.
En la mañana del 5 de agosto, el dólar se negoció en promedio a $3449, un máximo histórico en su cotización, incluso por encima del pico al que llegó en 2016 por la caída en los precios del petróleo.
Además de las preocupaciones por el crecimiento del país y el fortalecimiento del dólar a nivel mundial, parece no existir un incentivo para mostrar un peso fuerte ante la divisa extranjera, según señalan muchos analistas.
