Pérdida auditiva en niños
El tratamiento temprano de la pérdida auditiva en niños puede permitirles desarrollar todo su potencial académico. Detectarla lo más pronto posible y encontrar el tratamiento adecuado, es clave para asegurar que el pequeño no tenga un bajo rendimiento en la escuela ni problemas de comunicación.
Durante el año escolar hay constantes preocupaciones de los padres por el desempeño académico de sus hijos. Hay muchas razones por las que un niño puede llegar a tener dificultades en el colegio. Una causa, muchas veces subestimada, es un problema con la audición. Cualquier tipo de hipoacusia puede retrasar el proceso de aprendizaje, y dificultar la integración con sus compañeros, incluso desde el jardín infantil.
Detectar una pérdida auditiva lo más pronto posible y encontrar el tratamiento adecuado, es clave para asegurar que el niño no tenga un bajo rendimiento en la escuela ni problemas de comunicación.
Escuchamos, luego hablamos
En el desarrollo del lenguaje, la pérdida auditiva tiene consecuencias de largo alcance. Un niño con problemas de audición no puede comprender lo que le dicen o sólo logra entender parcialmente las palabras de su propia lengua. También se le dificulta adquirir nuevas palabras, interactuar con sus pares e integrarse socialmente. Clemencia Barón, audióloga referente de MED-EL, comenta: “Es importante entender que niños con pérdida auditiva deben ser tratados de forma distinta a los adultos que no oyen. Personas que pierden el sentido de oír en la edad adulta, tienen la ventaja que han podido desarrollar el lenguaje.
Un diagnóstico temprano de la pérdida auditiva es muy importante, especialmente entre los niños más pequeños, dado que la audición está estrechamente relacionada con las primeras etapas de desarrollo durante la infancia”, comenta la audióloga. “Los primeros dos años de vida constituyen la fase de desarrollo más importante en la audición de un niño. La capacidad del cerebro de desarrollar y comprender el lenguaje hablado decrece de forma sostenida después de esta fase hasta la edad de aproximadamente 7 años. Esto significa dificultad para aprender el idioma luego de este periodo” comenta la profesional.
“En Colombia, el tamizaje neonatal, examen que establece si el bebé recién nacido escucha, no es obligatorio, por lo tanto es importante hacer al niño chequeos auditivos antes de cumplir los 6 meses de edad y también más adelante para detectar posibles fallas. En el caso que el niño muestre una deficiencia auditiva, es recomendable hacer una valoración con un audiólogo, quién podrá aconsejar a los padres sobre el mejor tratamiento para el niño,” comenta Clemencia Barón, audióloga referente de MED-EL.
Diversos tratamientos
Hay diferentes tratamientos y dispositivos que pueden ayudar a recuperar la audición. El doctor Jaime Hernández, director científico del Centro de Audiología, Otología e Implantes cocleares en la Clínica de Medellín, explica: “Dependiendo del tipo y grado de pérdida de audición, un audífono es una opción. Si un audífono no trae mejora, un implante auditivo puede ser el tratamiento indicado. Una vez tomada la decisión, el procedimiento se debe realizar tan pronto como sea posible para darle al niño las mejores posibilidades de desarrollo audio-lingüístico, y con ello, confianza en sí mismo”, concluye el experto.
Generalmente los niños con pérdida auditiva necesitarán de terapias del lenguaje para aprender a escuchar, entender, y desarrollar el habla correctamente. Los niños con implantes auditivos por lo general requieren mayor tiempo y atención para aprender y comprender que los niños con audición normal y por lo tanto, los profesores no sólo deben hablar claramente sino que deben acudir a más medios visuales y escritos para explicar un tema.
Por ejemplo, los ejercicios y las materias importantes se pueden escribir en el tablero mientras que los textos adicionales se pueden entregar a los alumnos para hacer ejercicios. Adicionalmente, el profesor debe motivar a los niños a hacer preguntas en clase. También es importante que niños con dificultades auditivas se sienten en las primeras filas más cerca del profesor para entenderlo mejor.
