Las aguas calientes de Rivera
Las termales de Rivera, son una de las más apetecidas de Colombia.
Uno de los atractivos turísticos del Huila son las termales de Rivera. Allí cientos de turistas diariamente acuden a bañarse en estas aguas que consideran saludables.
Esta experiencia natural con beneficios para tratar males respiratorios o de la piel, se disfruta también en Boyacá, Cundinamarca y Risaralda.
Las termales más conocidas están en Santa Rosa de Cabal, en Risaralda; Paipa, en Boyacá; Rivera, en Huila; Paratebueno, Machetá o Chocontá, en Cundinamarca, y Puracé, en el Cauca, donde las pequeñas cascadas, piscinas naturales y cámaras de vapor volcánico forman parte del paisaje y prometen una estancia muy lejos del estrés de la vida cotidiana.
Desde épocas remotas se han usado las aguas termales como espacios para socializar y obtener numerosos beneficios para la salud. Hoy, por encontrarse en maravillosos escenarios naturales también se han convertido en destinos turísticos a los que muchas personas llegan buscando liberar tensiones.
Mejorar la presión sanguínea y la oxigenación o tratar enfermedades reumáticas, respiratorias y de la piel son apenas algunos de los usos terapéuticos de estas aguas que brotan del suelo con temperaturas entre los 5 y los 150 °C, y que por sus características geológicas de origen, magmáticas o telúricas, pueden ser halladas en cualquier territorio alrededor del mundo.
Colombia es una de las fuentes de aguas termales más importantes del planeta, albergando espacios que se ubican a lo ancho y largo del país, que permiten un contacto directo con la naturaleza y una experiencia renovadora.
La industria turística que se ha desarrollado alrededor de estos pequeños paraísos ofrece otras opciones como alojamiento y alimentación con precios que, en su mayoría, no son exagerados. Visitar las termales, tomar un baño y disfrutar de las bondades de sus tibias aguas llenas de minerales se convierte en una llamativa alternativa para no dejar pasar en Semana Santa.
Santa Rosa de Cabal
La Ciudad de las Araucarias es, tal vez, el sitio más famoso de aguas termales en Colombia. Su ubicación a pocos kilómetros de Pereira y su fácil acceso la convierten en uno de los epicentros del turismo termal. Sus aguas, que bajan más de 100 metros de altura, se caracterizan por ser inodoras, insípidas y alcalinas, debido a lo cual no irritan los ojos ni la garganta.
Puracé
A 32 kilómetros de Popayán, en este municipio del espeso Cauca, se encuentran las termales de Pisimbalá, Quinta de Piedra y Coconuco, este último famoso por sus dos piscinas —Agua Tibia y Agua Hirviendo—, con alta afluencia de visitantes, principalmente durante los fines de semana. Algunas empresas de turismo ofrecen, por $40 mil, paseos en jeep hasta los cuerpos de agua.
Machetá
A las afueras de este municipio de Cundinamarca, el plan de un baño en las termales se combina con la aventura de escalar las formaciones montañosas alrededor de las piscinas. Las aguas del complejo Los Volcanes, en el kilómetro 13 de la vía Sisga-Machetá, son ricas en hierro y sulfuro y atraen a quienes sufren enfermedades de la piel, renales o digestivas. Además, se puede disfrutar de una cámara natural de vapor volcánico.
Paipa
Esta joya de Boyacá tiene en Pozo Azul la fuente más grande de aguas termales, que abastece las piscinas de algunos hoteles y del parque acuático del Instituto de Turismo de Paipa, que ofrece numerosas atracciones para el disfrute de estas tibias aguas. Se destacan las zonas de lodoterapia y un centro de hidroterapia, único en Latinoamérica.
