miércoles, 01 de abril de 2026
Variedades/ Creado el: 2015-10-12 09:26

Actual fenómeno de El Niño, el más fuerte del nuevo milenio

Colombia cuenta con un sistema de 60 embalses para producción de energía y abastecimiento de agua potable, subraya el meteorólogo; no obstante, esto no es suficiente, en épocas de lluvias el agua se pierde porque no hay en donde reservarla.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | octubre 12 de 2015

La escasez de lluvias en mesetas y altiplanos causará un déficit hídrico en los suelos, escasa producción de nubes de diciembre a febrero, y heladas que afectarán la producción de flores y papa.

Así lo afirma Emel Vega, profesor del posgrado de Meteorología del Departamento de Geociencias de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional de Colombia (UN), quien resalta que desde ya se debe trabajar en planes para mitigar las consecuencias que trae el fenómeno de El Niño, en su opinión, el más fuerte de los tres que se han presentado en el inicio del nuevo milenio.

Según el experto, Colombia actualmente tiene un déficit de agua que supera el 100%, debido a que en los meses de agosto, septiembre y lo que va de octubre, no ha caído ni la mitad del agua prevista. Por ejemplo, en “Bogotá, el mes pasado debieron registrarse precipitaciones aproximadas a los 200 milímetros (ml), sin embargo apenas se registraron 10 ml”, menciona.

Ampliar la capacidad de almacenamiento

Para el docente Vega, aunque la escasez de agua es un tema importante, la sequía podría aprovecharse para avanzar en tareas como el dragado y extracción de sedimentos de la zona de ciénagas de la Depresión Momposina, un espacio de amortiguación del río Magdalena.

“Con esto se ampliaría la capacidad de almacenamiento de agua de las ciénagas y permitiría mantener un caudal adecuado que facilite la navegación en épocas de sequía, además, dichos sedimentos servirían y podrían ser utilizados como fertilizantes en zonas áridas cercanas del departamento del Cesar”, afirma el experto Vega, quien agrega que es necesario crear un sistema de reservorios de agua para que durante las épocas de lluvias se puedan mitigar las sequías.

Colombia cuenta con un sistema de 60 embalses para producción de energía y abastecimiento de agua potable, subraya el meteorólogo; no obstante, esto no es suficiente, en épocas de lluvias el agua se pierde porque no hay en donde reservarla.

Un Niño en fase madura

El meteorólogo Vega explica que la tasa de calentamiento registrada en el Océano Pacífico oriental es bastante amplia, presenta una temperatura superficial del mar de 2,5 grados centígrados (° C) por encima de los promedios históricos.

Dicho calentamiento en la capa de descenso de temperatura, conocida como termoclina, se extiende hasta una profundidad de 180 metros (m) cuando lo normal es que se mantenga hasta los 30 m. Esta situación genera un desplazamiento de las celdas productoras de lluvias, que  normalmente se posan para esta época sobre territorio colombiano. En la actualidad, éstas se encuentran en la zona del piedemonte amazónico y en los países de Ecuador y Perú.

Asimismo, el fenómeno ha impedido la penetración de la corriente fría de Humboldt hasta la línea del Ecuador, encargada de activar el sistema de baja presión sobre la zona del Golfo de Panamá y producir precipitaciones en la zona del Tapón del Darién, el norte de Antioquia y la zona occidental de Córdoba y Sucre.

Débil temporada de huracanes

Por otro lado, en el Océano Atlántico, donde se producen las perturbaciones (alta tasa evaporativa que genera una caída súbita de presión atmosférica), que son las que generan las precipitaciones durante el segundo semestre del año sobre la parte norte de Suramérica, también están muy débiles, y al contrario del Pacífico, presenta un enfriamiento.

“Al no haber incremento de la tasa evaporativa, no hay una disminución de la presión atmosférica ni producción de nubes, por consiguiente, no hay precipitaciones”, menciona el profesor Vega.

Según el docente, esta situación ha hecho que este año la temporada de huracanes sea muy débil, se han presentado solo dos fenómenos hasta el momento, lo que impediría que alcance la expectativa de cinco huracanes este año. Se trata de otro factor, señala, que influencia la sequía porque los conocidos coletazos de los huracanes no llegarán, o lo harán con menor intensidad, al territorio colombiano.

Por último, el Departamento de Geociencias de la UN trabaja en conjunto con la Comisión Colombiana del Océano para publicar pronósticos mensuales que son enviados a los diferentes ministerios y autoridades que están relacionados con el tema, para que tomen las medidas respectivas.