Urge política pública para enfrentar la deforestación: Procuraduría
Para el Ministerio Público es imperioso trabajar en estrategias que permitan proteger un ecosistema estratégico como la Amazonia.
La Procuraduría General de la Nación pidió a los ministerios de Defensa, Ambiente y Desarrollo Sostenible, Vivienda, Ciudad y Territorio, Agricultura y Desarrollo Rural, Minas y Energía y Hacienda, adoptar medidas urgentes para enfrentar la deforestación en el país, especialmente en la Amazonía ante las graves problemáticas ambientales y territoriales que presenta.
En mesa de trabajo convocada y liderada por la Procuraduría General de la Nación con los representantes de los ministerios, y del Departamento Nacional de Planeación, el órgano de control urgió por acciones que garanticen la protección, preservación, conservación y recuperación de los territorios que están siendo amenazados por la deforestación como la Amazonía colombiana.
Para el Ministerio Público es imperioso trabajar en estrategias que permitan proteger un ecosistema estratégico como la Amazonia, que está siendo amenazado por los efectos del cambio climático, desarrollo no sustentable, ampliación de la frontera agrícola, ganadería extensiva, minería, prácticas ilegales relacionadas con actividades extractivas, tráfico ilegal de drogas y de especies de fauna y flora silvestre, deforestación causada por proyectos de infraestructura, que en la mayoría de los casos no tienen estudios de impacto ambiental, entre otros.
Desde su función preventiva la Delegada para Asuntos Ambientales publicó el análisis “50 acciones por la Amazonía colombiana”, en el que advirtió que “en nombre del desarrollo, se está promoviendo de manera simultánea la deforestación y lo que es más grave, la ruptura de corredores de conectividad de ecosistemas, de la mano muchas veces de proyectos del orden nacional y de planes viales departamentales y municipales o desconociendo la consulta previa en aquellos casos en que están involucrados territorios de resguardos indígenas. Todo esto sin olvidar el aporte que cada hectárea deforestada hace al cambio climático”.
Cambio climático
El análisis de la Procuraduría General mencionó la importancia de implementar estrategias de adaptación, así como la necesidad de disminuir o abolir la ejecución de actividades que puedan aumentar la vulnerabilidad de la Amazonia a los efectos de este fenómeno como lo son el cambio de uso de la tierras, la alteración del régimen hídrico de esta región, la desaparición de los bosques primarios, entre otras.
Minería
Sobre los impactos ambientales y sociales derivados de la actividad minera, el Ministerio Público hizo un llamado para que las diferentes autoridades desde el ámbito de sus competencias actúen con la contundencia necesaria para impedir el avance de esta actividad que causa daño ambiental irreversible y que genera también impactos sociales indeseables para las poblaciones aledañas.
Frente a la extracción ilegal de recursos, la Procuraduría advirtió que el uso del mercurio, como parte del ejercicio ilegal de la actividad minera, es el elemento más nocivo para las fuentes hídricas, que recae directamente sobre la población campesina e indígena, poniendo en riesgo derechos constitucionales a la salud, a gozar de un medio ambiente sano y a la seguridad alimentaria.
Entre los ríos de la región amazónica que se han visto afectados por cuenta de la minería están los de Guaviare, Guainía, Vaupés, Apaporis, Tararira, Caquetá, Putumayo, y Caguán, entre otros.
Incremento en la ganadería
Para el ente de control el aumento de la deforestación en la región tiene origen en gran medida a la actividad ganadera, por lo que instó al Gobierno Nacional a intervenir con contundencia en el control de las actividades ganaderas a gran escala.
Por último, resaltó que la problemática de esta región demanda de una estrategia articulada de las diferentes carteras ministeriales, con el fin de resolver las múltiples problemáticas que enfrenta esta importante región.
Deforestación Año 2017
De acuerdo con información oficial generada por el IDEAM, para el año 2017 se reportaba una pérdida total de bosque natural de 219.973 hectáreas.
Para el año 2017 un aumento de la superficie deforestada a nivel nacional del 23%, respecto de la información publicada para el año 2016.
A nivel regional, las cifras obtenidas reportan que las áreas de cambio en la cobertura de bosque natural durante el año de 2017, se concentran principalmente en las regiones de la Amazonía (65,5% de la deforestación), los Andes (17%), el Caribe (7,1%), el Pacífico colombiano (6,1%), y la Orinoquia (4,5%).
Estos resultados contrastan con los análisis realizados para 2016, cuando la deforestación en la región Amazonía fue del 39% del total, indicando una mayor concentración de la deforestación, sobre todo en el noroccidente de la región.
El 81% de la pérdida de bosque natural del país en el año 2017 ocurrió en la jurisdicción de seis departamentos: Caquetá, Guaviare, Meta, Antioquia, Putumayo, Chocó y Santander. Siendo el departamento de Caquetá el que representa el mayor porcentaje de pérdida de bosque, con el 27.6%.
Una de cada diez hectáreas deforestadas a nivel nacional se localiza en áreas de Resguardos Indígenas, identificando en términos generales la efectividad de este tipo de áreas para la conservación del bosque natural y control de la deforestación. No obstante resuragos como Nukak-Maku (3.435 ha deforestadas), Yaguara II (3.022 ha deforestadas) y Vaupés (2.100 ha deforestadas) reportan problemáticas significativas.
Las principales causas de la deforestación a escala nacional, durante el año 2017, fueron la praderización, la ganadería extensiva, los cultivos de uso ilícito, el desarrollo de infraestructura vial, la extracción ilícita de minerales y la extracción de madera.
