miércoles, 01 de abril de 2026
Actualidad/ Creado el: 2020-10-03 02:34

Una lectura de la actual coyuntura colombiana

El análisis de los indicadores económicos de la coyuntura actual y anterior a la pandemia, permite inferir que la pandemia agudizó más la inequidad social y económica de las familias.

La conflictividad social es otro factor que ha desestabilizado aún más el comportamiento de la comunidad.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | octubre 03 de 2020

Por Luis Alfonso Albarracín Palomino

Con el respaldo de su experiencia y formación académica nos acompañó en la tertulia semanal el pasado martes el Dr. César Caballero Reinoso, Presidente de la empresa encuestadora Cifras y Conceptos y creador del reconocido Panel de Opinión que recoge el pensamiento de los colombianos sobre aspectos políticos, sociales y económicos que ocurren en nuestro entorno regional como componente de una sumatoria nacional que registra el pensamiento del país. César Caballero es Politólogo egresado de la Universidad de los Andes, especialista en Gestión Pública de la misma Universidad, Magister en Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Oxford (Inglaterra); actualmente se encuentra realizando el Doctorado en Ciencias Humanas y Sociales en la Universidad Javeriana. Fue director del Departamento Administrativo Nacional de Estadística y coordinador del programa Objetivos de Desarrollo del Milenio en lo local, del PNUD y columnista de los diarios Portafolio, La Patria y El Universal. Además, bloguero de La Silla Vacía.

Desde el privilegio

Llamó la atención el titular de su exposición “desde el privilegio…” para enfatizar en la gran desigualdad existente en el país y que, quienes tenemos ingresos suficientes para atender nuestras necesidades cotidianas, la gran mayoría carece de los ingresos mínimos de subsistencia, situación que se ha agravado con esta pandemia. Esto generó entre los asistentes la oportunidad de interactuar sobre temas relacionados con el contexto económico y mercado laboral de nuestro país, con base en datos presentados por el Dr. Caballero que confirman la profunda crisis social y económica en que se encuentra sumida la sociedad colombiana. El análisis de los indicadores económicos de la coyuntura actual y anterior a la pandemia, permite inferir que la pandemia agudizó más la inequidad social y económica de las familias. El accionar del gobierno, según su opinión, se ha quedado corta frente a los requerimientos de la población y, en algunos casos, ha favorecido intereses de niveles altos. El mismo, se puso de ejemplo al afirmar que en este año ha pagado menos impuestos habiendo obtenido más ingresos mientras otros asalariados han pagado más impuestos con menores ingresos. La banca, por ejemplo, ha manejado importantes recursos a través de las medidas implementadas para atender la emergencia sanitaria durante los últimos seis meses.

La realidad actual

La propagación exponencial de la Covid-19 en todo el territorio nacional, está generando una preocupante incertidumbre por los costos económicos y sociales a nivel nacional, regional y en todos los municipios del país. Los gastos inesperados que se han suscitados para atender la pandemia han desbordado las expectativas fiscales que se tenían previsto desde el año anterior para el presente año.

Actualmente, el escenario fiscal obliga al Gobierno Nacional a estructurar de una manera responsable e inteligente un gasto inteligente. Por lo tanto, el desequilibrio que se tiene exige un ajuste drástico para los próximos años.

Las recientes protestas sociales que derivaron en caos y vandalismo, dejaron un balance preocupante de víctimas y daños.

La conflictividad social es otro factor que ha desestabilizado aún más el comportamiento de la comunidad. Aunque este ambiente se percibe desde el inicio del mandato del presidente Iván Duque, las recientes protestas sociales que derivaron en caos y vandalismo, dejaron un balance preocupante: 12 muertes, 457 heridos y 90 capturas. 217 miembros de la Fuerza Pública resultaron heridos. Aunque la protesta social es aceptada en nuestra democracia, sí es repudiable y lo debemos rechazar, es el accionar delincuencial de los vándalos que desborda la capacidad de respuesta institucional, destruyendo a su paso algunos sitios comerciales y emblemáticos de las ciudades. Igualmente, la utilización de armas no apropiadas para el control de protestas como las de fuego por parte de la policía, y el aprovechamiento de las mismas por grupos narcoterroristas, auspiciados, en algunos casos por algunos sectores políticos, incrementan el deterioro social.     

Desafortunadamente, el accionar del Gobierno Nacional ha sido muy lento para atender y afrontar las diferentes problemáticas que presenta la sociedad colombiana. Las grandes reformas que prometió al inicio de su gobierno, transcurrida la mitad de su periodo no se han implementado. La justicia, pensional, laboral, política, minería y el fracking, continúan siendo simples expectativas para contrarrestar los grandes desequilibrios económicos y sociales que presenta el territorio colombiano. 

Preocupante el futuro económico del país según las estadísticas recogidas de distintas publicaciones. El equipo económico del actual gobierno, junto con algunos entes gremiales, han realizado estimaciones sobre el comportamiento futuro de los principales indicadores económicos. El panorama es desalentador y muy preocupante para la salud financiera del país. A los observadores les preocupa una presión insoportable para disparar el gasto público, precisamente cuando no hay un techo institucional.

Paralelo a lo anterior, el país se apresta a iniciar el próximo año unas nuevas justas electorales. Para el invitado, el país no está polarizado sino fracturado. Esto se refleja desde ya en un amplio menú de candidatos que representan a más de 12 partidos políticos. Tendremos una nutrida participación de candidatos presidenciales.

Pero mientras Colombia se concentra en las protestas, los abusos de algunos miembros de la fuerza pública, proliferación del vandalismo en las marchas y la economía en crisis, no podemos olvidar que la amenaza del COVID-19 sigue latente. Además, las señales en otros lugares del mundo muestran que la situación puede empeorar, de nuevo, muy rápido.

El inicio de esta nueva realidad se convertirá en una dura prueba de fuego para las autoridades gubernamentales, para saber si se va en la dirección correcta. No significa para los colombianos, el relajamiento, ni el descuido de las autoridades para seguir controlando el desbordamiento de algunos sectores poblacionales que se vuelven irracionales y en contravía para acatar las recomendaciones sanitarias. Viviremos momentos excepcionales, en los que todos debemos ceder para que todos podamos ganar y corregir sobre la marcha.

Destaco la amplia participación de los contertulios en una temática que revive los conflictos entre partidarios y no partidarios del gobierno. Para El Botalón, su interés está en facilitar el conocimiento de los hechos, pero cada uno expone su criterio y define si acoge o no lo expuesto por el invitado. Creemos haber cumplido el objetivo y escuchado un excelente expositor.