jueves, 02 de abril de 2026
Actualidad/ Creado el: 2020-08-08 04:18

Una infraestructura que sobrevive en medio de la nostalgia y el olvido

La infraestructura construida en Colombia, lleva consigo una historia de resultados y frustraciones. En el siglo XX se terminaron nuevos trayectos que incluyeron hermosas estaciones.

Construida entre los años 1935 y 1938 bajo los diseños de la dirección de edificios nacionales. En la estación férrea de Neiva, se utilizaron conceptos de la arquitectura colonial para facilitar las relaciones espaciales entre el interior y el exterior. En la galería de arcadas y aleros de la cubierta.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | agosto 08 de 2020

Por Rafael Hernando Yepes Blanco

rafaelhyepes@gmail.com

Desde su origen el ser humano se ha visto en la necesidad de trasladar objetos y mercancías para distribuirlas en su territorio o entorno geográfico, con medianos o altos grados altos de dificultad, utilizando inicialmente la fuerza animal y la mecanizada posteriormente.  

La revolución industrial trajo consigo el invento de las locomotoras a vapor.  En nuestro país, el ferrocarril surgió en la segunda mitad del siglo XIX en Panamá, cuando hacía parte del territorio nacional, posteriormente con la contratación de ingenieros extranjeros y el apoyo de empresarios, se adelantaron proyectos como el ferrocarril de Antioquia, el ferrocarril de Girardot y la línea entre el puerto de Buenaventura y Cali. En el siglo XX, se construyeron nuevos trazados, como el paso del “Túnel de la Quiebra” de 3,5 Km en Antioquia, un reto que, gracias a la ingeniería colombiana, permitió la comunicación Medellín-Puerto Berrio.

La llegada del ferrocarril propicio la integración y desarrollo de las regiones colombianas, generando empleo en la población involucrada en la operación y mantenimiento. La red se conformó en diferentes tramos por donde transitaron los ferrocarriles. Algunas líneas se convirtieron en ferrocarriles internacionales, como el ferrocarril de Cúcuta que se conectó con el ferrocarril del Táchira en Venezuela. Otras terminaron solo en diseños.

Las primeras estaciones fueron construidas entre los años 1852 y 1920. Pero la llegada del automóvil, obligo a la construcción de carreteras, olvidando los servicios del tren, razón por la cual muchas de las estaciones quedaron abandonadas, dando inicio a un lento proceso de deterioro, desmantelamiento y ruina. Como en las edificaciones de los cascos urbanos de Villavieja y Fortalecillas; en el centro poblado de Polonia y el paso de Golondrinas.

Una vida de logros y decepciones

La infraestructura construida en Colombia, lleva consigo una historia de resultados y frustraciones. En el siglo XX se terminaron nuevos trayectos que incluyeron hermosas estaciones. La Nación decide entonces administrar la infraestructura existente para buscar la conectividad en el corredor férreo, creando en 1954, la compañía Ferrocarriles Nacionales de Colombia, la cual inauguró en 1961, la red férrea del Atlántico. Un proyecto ambicioso que logró unir los tramos existentes, en una sola línea de 3.400 kilómetros. Pero al mismo tiempo comenzó la agonía que llevó a los ferrocarriles al abandono. Afectó la aparición del automóvil y pensamiento ortodoxo de reducir inversión en las carrileras sin pensar en el costo beneficio de la modernizaron.

La compañía Ferrocarriles Nacionales de Colombia se liquidó en 1991, cuando apenas operaban 2.600 kilómetros de vías férreas. Nace entonces Ferrovías, en cuyas manos murió el sistema férreo por la mala administración.

La estación de Zipaquirá presenta una imagen propia del estilo neoclásico francés, es conocida como la estación Tres Esquinas. Fue inaugurada el 8 de diciembre de 1927. Cumplía una función turística de enlace con el ferrocarril de la sabana antes de la pandemia.

Colombia se enfrenta al reto de mejorar su competitividad en medio de esta crisis global, lo que hace más difícil la tarea. Se requiere planificar y actuar con paciencia para recuperar el tiempo perdido con los sistemas de transporte e infraestructura abandonada. Buscar la innovación con modelos eficientes, ecológicos y saludables que le apunten a la intermodalidad, ofreciendo mayores oportunidades de crecimiento.

“Después de los problemas históricos, debemos decidir cómo queremos que nos vea el mundo” (Silva, J. 9 de abril de.2018. Ferrocarriles olvidados de Colombia. Semana, p. 21). Las hermosas estaciones sufren el paso del tiempo y el abandono, muy pocas fueron intervenidas. En la ruta turística Bogotá -Cundinamarca, se venían utilizando antes de la pandemia para un turismo reducido, talvez de ciudadanos nostálgicos con su patrimonio. Las autoridades en Neiva no saben qué hacer, permiten la ubicaron de una locomotora que oculta una fachada de la estación y el cerramiento de un restaurante abandonado. Se ocupa el corredor ferrero sin autorización, la vieja máquina debería reubicarse en un extremo del parque Andino. La estación puede ser habilitada como equipamiento de exposiciones, museo o biblioteca. Integrada al espacio público y áreas de vivienda en las antiguas bodegas, resolviendo la intersección de la Cll 6 con Crr 16. Una gran ciclorruta con arborización y zonas verdes en el corredor férreo. El Estado colombiano debe tomar decisiones que le cambien el panorama actual de esta histórica infraestructura nacional.

La estación del antiguo sistema de transporte y carga del Ferrocarril de Caldas, fue construida entre 1926 y 1928 con una combinación de estilos republicano y barroco. Está ubicada en Manizales y actualmente es la sede de la U. Autónoma, demostrando que se les puede dar un mejor uso.

En otros países se continúa evolucionado en la tecnología para reducir tiempos y contaminación. Para ello se ultiman detalles con el sorprendente Hyperloop (transporte terrestre del futuro). Un modelo de alta velocidad que podremos ver en los territorios y ciudades que no se dejan llevar por el pesimismo y la adversidad en la crisis, estimulan la competividad e innovación. En los países bajos se tiene previsto que la ciudad de Ámsterdam sea la conexión de una red donde se pueda viajar a París, Fráncfort o Dusseldorf (Alemania). Reduciendo horas por minutos de viaje.

 


La Estación de la Sabana en Bogotá, es una construcción de estilo neoclásico, Fue inaugurada el 20 de julio de 1917. Con la crisis de los ferrocarriles nacionales perdió su importancia y funcionalidad para el transporte. Se considera una edificación subutilizada.