Se 'esfuma' sueño de casa propia para 250 familias
250 familias neivanas que invirtieron dinero en la Constructora Inversiones Altamisa con el objetivo de adquirir vivienda, denuncian que desde el 2013 cuando iniciaron las obras del condominio San Francisco y Reservas del Limonar, no les han entregado sus casas. Los representantes legales de la obra no aparecen para dar respuesta.
Según versiones de algunas personas que invirtieron dinero en el condominio San Francisco y Reserva del Limonar, desde el año 2013 y hasta la fecha solo ha sido entregada la primera etapa del condominio San Francisco.
«El problema es que desde el 2013 han ofertado a la comunidad neivana estos dos proyectos. En el caso mío pague el 30% de la cuota inicial del apartamento que equivale a 25 millones de pesos, hay otros que han pagado la totalidad de sus apartamentos. Yo pagué la cuota el 9 de diciembre del 2013, la promesa de entrega supuestamente se demoraba solo una año, hoy en el 2017 no han entregado y en muchos casos no han pegado ni el primer ladrillo», indicó Matías Torres, afectado y vocero de las familias afectadas a este medio de comunicación
Agregó que hay familias que han pagado cerca de 90 millones de pesos para la adquisición de una vivienda desde el 2013 y no les han entregado sus inmuebles. «Los afectados somos de 180 a 250 familias, los dos proyectos de vivienda quedan en el sector de la parte sur de Neiva. Algunos han pagado la totalidad de los apartamentos que son entre 80 y 90 millones de pesos, acá podemos hablar de una posible estafa de más de 1.000 millones de pesos».
“No devuelven los dineros”
De igual manera, Matías Torres afirmó que se presentó la solicitud de algunas personas a los representantes de la constructora exigiendo la devolución de los dineros:
«Muchos pedimos la devolución del dinero por el no cumplimiento, ellos nos aseguraron que en febrero de este año hacían la devolución y que descontarían $500.000 a cada persona por retirarse del proyecto; y a falta de dos meses para acabarse el 2017 no han cumplido con lo establecido».
Denuncias
Los afectados de la presunta estafa, aseguran además, que las autoridades no han ayudado a esclarecer el hecho.
«La constructora la representa Raúl Poveda y Beatriz Hermosa y el director comercial es Johantan Espejo, ellos son los representantes que daban la cara por esta empresa en Neiva. Ellos solo nos sacan excusas, una de ella fue la que nos dijeron hace cuatro meses, donde supuestamente unos compradores del sector petrolero por la crisis petrolera se retiraron, y la otra fue que supuestamente iba a haber un nuevo inversionista extranjero y que el inversionista por vivir en Florida fue afectado por el huracán Irma y que por eso no había enviado los dineros. Hemos ido a varios entes de control como la Súper Intendencia de Industria y Comercio, hemos ido a la Curaduría a Planeación Municipal, a Centros Conciliatorios cada uno de los afectados y han incumplido los compromisos que han llegado. Fuimos a la Fiscalía pero según ellos este tema no es competencia de ellos porque hay un contrato y un acto administrativo, que supuestamente este caso es civil y no penal. Somos casi 200 familias que nos sentimos estafadas» concluyó el vocero.
Ayer DIARIO DEL HUILA en compañía de algunas de las familias, fue hasta las oficinas de la constructora que lastimosamente fueron cerradas.
«El lunes fuimos a la constructora a preguntar por alguna respuesta del tema, pero nos damos cuenta que no aparece nadie de la constructora; quitaron avisos y desde el sábado en la mañana desapareció la página de Facebook de Inversiones Altamisa. Inicialmente ellos estaban al frente del parqueadero del Almacén Éxito de la carrera quinta, después se trasladaron al barrio Altico donde allí se desaparecieron por 20 días y después volvieron a aparecer en una oficina cerca al Unicentro de Neiva, donde solo llevaban dos días en esta oficina y ya volvieron a desaparecer», concluyó el vocero.
Al cierre de esta edición, este medio de comunicación intentó comunicarse personal y vía telefónica con los representantes legales de la constructora involucrada, pero no se logró establecer comunicación.
