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Regional/ Creado el: 2016-03-20 09:45

“Numeral no más falsos positivos”

Preso en su domicilio y con el tic-tac del reloj retumbándole en su cabeza, se encuentra el estudiante de Tecnología en Obras Civiles de la Universidad Surcolombiana, Édison Andrés Mayorca González, quien fue señalado por unidades de la Sijín de la Policía Metropolitana de pertenecer a la banda Los Universitarios, mientras él alega su inocencia.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | marzo 20 de 2016

Anderson Hernández Rodríguez

Diario del Huila, Neiva

Igual que una fiera encerrada en su propia cueva, está Édison Andrés Mayorca González en su vivienda, quien es acusado por las autoridades policiales de tráfico o porte de estupefacientes, concierto para delinquir, con el agravante de expender en una institución educativa. El hoy sindicado es estudiante de Tecnología en Obras Civiles de la Universidad Surcolombiana y es enfático en señalar que es inocente de las acusaciones hechas en su contra.

La captura del estudiante fue realizada el 8 de diciembre de 2015, y señaló que ese domingo, día de su detención, casi se desmaya porque no podía entender lo que le decía el uniformado de la Sijín cuando le expresaba que se encontraba detenido por el delito mencionado.

Las pruebas en contra

Entre los fundamentos que tiene la Fiscalía para acusar a Edison Andrés, señaló el estudiante, -que son tres fotografías extraídas del video- durante ocho meses de investigación del agente encubierto al interior del claustro universitario, para él son muy pocas las pruebas.

En el video y las interceptaciones telefónicas que tiene la Policía Metropolitana como pruebas de que el estudiante de Tecnologías en Obras Civiles expendía estupefacientes, solamente aparece en el momento en que es detenido.

Un sueño interrumpido

Estudiar la tecnología para Andrés ha sido un reto, señaló, pues su familia es de escasos recursos y solo cuenta con el apoyo de su madre Lilia González, quien lo ha sacado adelante a él y a su hermano.

Potocho, como es conocido Edison Andrés por sus allegados, señaló que debido a la escasez de dinero, su progenitora le dio una suma con la que se dedica a la venta de confitería y cigarrillos con el objetivo de ayudarse con recursos económicos para costearse la carrera. “Yo tengo que continuar con mis estudios porque es lo que me gusta, este año iniciaría el quinto semestre, pero lamentablemente, a raíz de este impase y de aconsejarle al Juez que lleva el caso de mi deseo de estudiar, me negó este derecho, para mí fue un golpe muy duro, pues me vi en la obligación de cancelar semestre”.

La infiltración

Con el objetivo de desmantelar la banda que vendía sustancias alucinógenas al interior de la Universidad Surcolombiana, la Policía Metropolitana introdujo un uniformado de la Sijín, quien en ocho meses de investigación obtuvo como resultados la captura de cinco personas.

Según señalaron las autoridades, la denuncia con relación al expendio de droga al interior del alma máter, la realizaron los mismos estudiantes, por lo que ellos diseñaron el operativo que condujo a la detención de las personas que, al parecer, realizaban tal labor.

Con respecto al trabajo de inteligencia que desarrolló el uniformado, Edison Andrés es enfático en señalar: “El agente encubierto que infiltró la Policía Metropolitana -me acusó de venderle, a él, en tres oportunidades, alucinógenos-, e indicó que yo trabajaba para la banda expendedora de estupefacientes y hacía las veces de campanero (avisa cualquier novedad), lo cual es totalmente falso”.

Allanamientos y capturas

Ya con los miembros de la banda identificados, con la interceptación de llamadas telefónicas, la Sijín realizó dos operativos con el objetivo de recoger más acervo probatorio en contra de la banda. En este sentido, los uniformados realizaron un primer allanamiento, que se llevó a cabo en el barrio La Libertad en la vivienda de nomenclatura calle 18 No. 22-08, donde reside alias Javela, a quien le fue hallado inicialmente en un closet una bolsa con 46,49 gramos de marihuana, dos grameras, una fotografía, una bolsa con 10,39 gramos y otra más con 5,85 gramos de marihuana, de igual forma, dinero en billetes de diferentes denominaciones.

Posteriormente, los uniformados realizaron un segundo operativo a las siguientes viviendas; una ubicada en la carrera 1G Nro. 22-38 en el barrio Rojas Trujillo donde reside alias Borrero; en el barrio Ventilador, en la vivienda de nomenclatura calle 2C No. 21-18, lugar donde vive alias Tati y dos inmuebles más ubicados en los barrios Cándido Leguízamo y Ciudadela Altos de San Nicolás, donde viven alias Maya y alias Cachetes.

Con relación al día que capturaron a su hijo, Lilia González, madre de Édison, señaló: “El daño que le hacen a toda la familia es psicológico, a uno no se le olvida esto nunca”.

Por su parte, Édison Andrés agregó que el día en que lo detuvieron cerca de la casa donde reside, por poco se desmaya; “no salía del asombro; además, fue muy duro para mi madre y novia que estaban acompañándome, las únicas palabras que pude expresar fueron ¿esto qué es, de qué se trata? Es necesario señalar que cuando me detuvieron no tenía ningún tipo de estupefaciente”.

Su deseo graduarse

Para el año 2010, agregó Potocho, como le dicen sus allegados y no Cachetes como señalaron las autoridades que era conocido al interior de la estructura que expendía alucinógenos, inició a estudiar Tecnología en Obras Civiles, “me pareció fabuloso, ingresé a la carrera por el auge de la construcción y he tenido tropiezos debido a la falta de recursos económicos, en ocasiones, no tenía el dinero para la matrícula del semestre, pues solo cuento con el apoyo de mi madre, por esta razón, vendía dulces”.

Respecto al desempeño académico que ha tenido a lo largo de sus estudios, indicó que nunca ha sido suspendido de la universidad por bajo rendimiento académico.

En relación con su labor como estudiante, uno de los profesores de tecnología, quien le dictó las materias de vías y resistencia de materiales, profesor Roberto Villegas, señaló que Édison Mayorca había sido un buen estudiante en las asignaturas a cargo de él.

#Nomásfalsospositivos

Este es el nombre de la campaña que han adelantado varios de sus compañeros de la Usco, quienes lo conocen y cuestionan que Potocho sea culpable de los delitos señalados por las autoridades de policía.

Lo que caracteriza esta obra, explica Óscar Fernando Calderón, amigo de Mayorca, “es que ni siquiera en el grupo de compañeros existe una persona que tenga el apodo de Cachetes, para decir que lo confundieron y yo lo distingo desde hace ocho años. Ahora, en la universidad hemos adelantado la campaña #Nomásfalsospositivos, en la que tenemos la foto de Édison y le preguntamos a los estudiantes que expresen si ese estudiante le ha vendido estupefacientes, a la vez recolectamos firmas en las que las personas aseguran que él no pertenece a la banda denominada por la Policía como Los Universitarios”.

La sombra de la cárcel

Así mismo, el implicado asegura que alcanzó a ver las fotografías en las que según la Sijín aparece vendiendo estupefacientes y es enfático en afirmar que es mentiras, en esa oportunidad “el agente encubierto está recibiendo una pata de marihuana, porque él también fumaba y no como dice que le estoy vendiendo estupefacientes”.

“Y en la segunda foto, donde aparentemente estoy vendiéndole un ‘moño’ (marihuana) al uniformado, estaba comiéndome una avena y un buñuelo. Además, esas fotos no son claras porque fueron extraídas de un video”, agregó Mayorca.

Igualmente, enfatizó que el anterior abogado quien le llevaba el caso, había hablado en una oportunidad con los otros sindicados y ellos le habrían manifestado que lo iban a ayudar, testificando que él no tenía absolutamente nada que ver con el expendio de estupefacientes.

Es por eso que añadió: “Incluso cuando nos encontramos los cinco detenidos en la URI de la Fiscalía, ellos me pidieron disculpas, ese día me expresaron: ‘Parcero, usted no tiene nada que hacer aquí, simplemente lo metieron en esta colada”.

El 15 de diciembre, un día antes de la novena de aguinaldos, Edison pasó una noche en la cárcel del municipio de Rivera, esperando a que le dieran la boleta de detención domiciliaria. En esa oportunidad, el abogado fue a averiguar qué pasaba con la situación de su defendido y así le dieron la boleta de salida, llegando a su vivienda el 16 de diciembre para compartir la novena de Navidad junto a su familia.

Ya para finalizar, expresó: “De mí es de quien menos tienen pruebas. En cambio, de las otras personas detenidas tienen fotos, llamadas y los seguimientos, incluso ellos ya hicieron preacuerdo con la Fiscalía para que les rebajaran la pena. Y yo lo que no entiendo es por qué la Policía trata de implicar a gente inocente, incluso estoy dispuesto hasta a hacerme la prueba del polígrafo junto con el agente encubierto y que le pregunten si yo alguna vez le he ofrecido marihuana o alguna otra sustancia”.