miércoles, 01 de abril de 2026
Regional/ Creado el: 2015-12-19 06:35

“Nosotras nos amamos por encima de cualquier cosa”

El 15 de noviembre se cumplió en la ciudad de Neiva la primera boda gay. Luz Estella Mejía y Lida Cardozo, después de 20 años de convivir juntas, quisieron unir sus vidas para siempre.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | diciembre 19 de 2015

Hace unos días se llevó a cabo el primer matrimonio entre personas del mismo sexo en el departamento del Huila. Luz Estella Mejía (La paisa) y Lida Cardozo aceptaron dar un paso importante después de 20 años de unión libre. Lo que un día inició como una amistad se convirtió en una relación amorosa.

Luz es una persona alegre y como digna representante de su tierra, cada vez que habla lo hace con un refrán. Desde hace 30 años llegó de Medellín, su vida no era fácil, tenía que rebuscarse su sustento en casas de familia.

En un bingo se conocieron, los ojos de Estella quedaron pasmados con la presencia de Lida, fue amor a primera vista y con coqueterías la invitó a tomarse una gaseosa, desde ahí floreció el cariño.

“Le dije a ella: “vamos a trabajar”, porque era de esas opitas perezosas, y yo estaba enseñada a conseguir dinero; y como la casa es de ella, la  arreglamos poco a poco,  es una alegría tenerla así como está, nos hemos entendido bien para todo”.

El novio menciona que como el VIH/SIDA estaba propagado en el Huila, lo primero que hicieron fue practicarse exámenes, “yo era tan sinvergüenza cuando estaba joven y bella. Desde que nací soy así, me conozco así, nunca estuve con hombres, mi esposa sí tuvo su esposo y un hijo, se defraudó y se quedó a mi lado”.

Celebración por partida doble

En la iglesia del barrio el Jardín de Neiva, se hizo la petición de mano. Lida no lo pensó dos veces y aceptó “casémonos, fue lo que le dije, o si no dejemos las cosas así, qué tal su hijo me diga que me vaya y yo me quede sin usted, me he matado mucho y me dijo que sí”.

El 13 de noviembre se casaron en la notaría y el 15 celebraron por partida doble, la boda y el cumpleaños de Estella con torta y el acompañamiento de sus seres queridos. En una casa desocupada del barrio, festejamos hasta las 10:00 de la mañana del siguiente día, hubiese querido compartir esa fecha con todo el mundo pero el presupuesto no alcanzaba”.

Lo anterior no fue suficiente y por eso, pasaron los papeles ante el Juzgado Civil Municipal de Neiva, porque querían que un juez las casara. Pero se rechazaron los documentos y tuvieron que volverlos a presentar. Estella explicó que no es tan fácil este tipo de procedimientos para las parejas del mismo sexo, “tampoco es que nos van a casar así por así, esto es algo serio, no un juego”.

Como si fuera una mala jugada del destino, cuando llegaron al Palacio de Justicia, Lida mencionó que se le había olvidado la cédula, y La paisa, como ya había guardado el carro, le tocó pagar mototaxi para recoger el documento y poder así llevar a cabo la ceremonia. “Ese día cuando llegamos, el juez nos dijo: “siéntanse orgullosas porque son la primera pareja gay en casarse en el Huila, y la tercera en todo el país. Lo que más me gustó es que el juez parecía un cura”.

Después de salir del juzgado, Estella compró carne para hacer un asado, porque la celebración ya había pasado, pero de repente la gente empezó a llegar y cada uno colaboró con una canasta de cerveza.

Ellas tienen claro que quieren compartir su vejez juntas y si la iglesia les permitiera contraer nupcias, lo harían; “ojalá, mi dios nos perdone porque ante él nosotras sabemos que es pecado, nosotras somos muy católicas, no faltamos a las ceremonias religiosas, pero nos amamos por encima de cualquier cosa”.

El negocio que construyeron

“Alquiler de Sillas y Mesas” es la empresa dirigida por Estella y Lida. Mientras La paisa, como le dicen de cariño, va en su carro a llevar trasteos, Lida se queda preparando las comidas rápidas en su casa, las vende y no se quejan, les ha ido bien.

“Si Dios quiere, yo voy a sacarlo adelante, llevamos silletería, mesa, manteles, hago trasteos, mejor dicho, de todo, menos robar; no estamos tapadas en plata, a todo santo le debemos una vela, a Mundo Mujer, Utrahuilca, pero a todos les pago”.

Antes de casarse habían pensado en adoptar, la mayoría de niños son felices con una madrina como La paisa. Ahora cree que es mucha la responsabilidad y por eso descartó esta idea porque requieren de estudio, ropa y comida.

“Nos han hecho señalamientos por pensar así, algunos comentarios son buenos, pero uno no es monedita de oro para caerle bien a todo el mundo. Los comentarios malos no nos afectan”.

De ahora en adelante, esta pareja se centrará en construir el 2do piso de su hogar, porque los préstamos han sido para mejorarla y tener un negocio sólido en el barrio Darío Echandía.

“Yo fui tan sinvergüenza cuando era joven y bella. Desde que nací soy así, me conozco así, nunca tuve una relación con hombres, mi esposa sí tuvo su esposo, su hijo y se defraudó de los hombres y se quedó conmigo, esa es nuestra historia, una que terminó con un final feliz”.