“No se puede perder la pasión latina”
El colombo japonés Kenjy Orito Yokoy Díaz, quien se ha destacado por su trabajo social, presentó ayer su conferencia de Liderazgo y Propósito.
El maestro en humanidades, trabajador social y coach en liderazgo, Kenji Orito Díaz, estuvo disertando su conferencia Identidad y Liderazgo en la ciudad de Neiva. Este colombo- japonés se ha destacado por ser líder comunitario y creador de proyectos productivos en las sociedades más vulnerables.
Comfamiliar del Huila en alianza con DIARIO DEL HUILA, se unieron para traer a este reconocido personaje, quien se ha destacado por su labor social en Ciudad Bolívar en Bogotá, y por el reconocimiento que recibió por la Cámara Junior de Colombia, como uno de los 10 jóvenes más destacados del 2010.
Orito invitó a los huilenses a cambiar la actitud y optimizar la disciplina como una oportunidad para alcanzar el éxito en el campo empresarial. De la ciudad, manifestó que no es la primera vez que la visita “es un placer estar en una ciudad hermosa, a la cual le tengo mucho cariño, me fascina el Desierto de La Tatacoa, la idea es salir y presentársela a los extranjeros, el clima es delicioso, el trato de las personas y el crecimiento es otro atractivo”.
El conferencista, enseñó códigos samuráis que aprendió cuando vivió en Japón, y dejó claro la importancia de la disciplina. “Aprendí en Japón la combinación de la disciplina, pero es necesario aclarar que no se puede perder la pasión latina. De igual forma, entendemos que en Colombia la globalización no es simplemente el intercambio de moneda o producto, sino la visión que se tiene de desarrollo”.
“La disciplina vencerá la inteligencia” es una de sus frases más célebres, para Orito el japonés y el colombiano tienen muchas diferencias en la forma de pensar. Así mismo, por su paso en la tarima, explicó a los asistentes que la filosofía de liderazgo se relaciona con el trabajo social, pensando en grande, haciendo cosas pequeñas.
“Hay que entender que no todo lo grande se mide en números o tamaño sino en el sentido de hacer algo por alguien, es dormir en paz, sabiendo que ayudé a los demás”. También afirmó que estos momentos, está viviendo el caos de las conferencias “Ciudad Bolívar es mi polo a tierra, trabajo sacando papa criolla, papa pastusa, el contacto en el campo me ayuda afrontar este éxito tan bárbaro”.
Según Orito, con el éxito crecen cosas negativas que no se notan a simple vista porque hay mucha sonrisa, luz y flash “pero está ahí creciendo pendiente de los momentos de crisis. Lo que dejo como enseñanza es que debe haber una combinación de disciplina, éxito e inteligencia, obteniendo así un equilibrio de las dos culturas, lo cual me ha servido mucho, aunque a los jóvenes no hay que llevarlos a Japón, por el contrario, debemos inculcarles explorar por la internet otras culturas y aprovechar este medio, siempre y cuando se sepa usar porque también hace perder tiempo”, concluyó.
