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Regional/ Creado el: 2016-04-25 10:56

“La mayoría se hacen pasar por pescadores”

Doce pescadores del puerto de Las Damas de Neiva están desesperados por su situación en torno a la pesca como su única actividad productiva. Más de un año llevan esperando la respuesta de un abogado que les defina si logran o no, ser favorecidos en el proceso de censo para indemnizarlos por los posibles perjuicios causados a su labor, tras la construcción de la represa El Quimbo. Denuncia.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | abril 25 de 2016

El puerto de Las Damas, el más antiguo de Neiva, recibe diariamente a doce pescadores artesanales que de la ciudad bajan hasta lo recóndito del río Magdalena para pescar. “La represa nos acabó”, es el común denominador en cada conversación. Todos reparan en que ya no hay pescado y la suerte de los pocos que quedan está en cargar la contaminación que el afluente más importante de Colombia soporta en varios de sus tramos.

De la Asociación de Pescadores Artesanales de Neiva, conformada por cerca de setenta de esos, los doce del puerto de Las Damas sienten que la construcción de represas les dio la espalda a su actividad productiva. Muchos dicen que los requisitos exigidos para ser reconocidos en el censo que hiciera hace un año Emgesa, les dejó de lado la posibilidad de ser indemnizados por afectación a la pesca.

Los doce pescadores llevan más de un año esperando la respuesta de un abogado que les defina si resultaron favorecidos en el proceso que les permita obtener una compensación por los presuntos perjuicios causados a su actividad productiva, tras la construcción de la represa El Quimbo. La mayoría de ellos no resultaron favorecidos en el censo que hiciera la multinacional hace un año, debido a que no cumplieron con una serie de requisitos exigidos por esa compañía.

“Somos los pescadores más antiguos”

La mayoría de pescadores conforman familias numerosas, y desde hace diez años se dedican a esa actividad, en lugares estratégicos como la Guaira y Pericongo, sin embargo, aducen que el caudal se mermó, que la contaminación no da abasto, pero además, intuyen que muchos de los que dicen ser pescadores en los municipios de Campoalegre, Hobo y Gigante, no lo son.

En eso están de acuerdo pescadores como Manuel Sacananboy, Miguel Perdomo Melendez y Juan de la Cruz Bravo, quienes manifiestan además que muchos resultaron siéndolo cuando en realidad nunca lo fueron, aprovechando las indemnizaciones que la multinacional y las administraciones locales ofrecían.

“Ya se nos acabó el pescado por tanta vaina de la represa, nosotros pescábamos desde Gigante para acá y ya no es ni la tercera parte de lo que pescábamos antes. Ya los pescadores estamos aguantando hambre en ese sentido. No tenemos donde pescar”, dice José Vicente Perdomo, uno de ellos.

Juan de la Cruz Bravo, por otro lado, dice que los pescadores del Puerto de Las Damas son los más antiguos, “los criollos”, y que pese a que continúan con la actividad, “ya no es lo mismo. Ya uno prácticamente no se hace sino lo del carro, cualquier 60 mil pesitos repartidos entre dos, pues no queda nada, entonces con qué va uno a sobrevivir. Ya definitivamente no se puede subir”.

“Ahora salieron pescadores de Campoalegre, Hobo y Gigante, y ¿cuándo veía uno pescadores en esa zona zona? Nunca”, añade.

Mientras la mayoría de los pescadores no pescan, muchos están haciendo atarrayas y chinchorros. “Además la única margen que tenemos es el río, para sostener la familia. Entonces ¿qué otra cosa podemos hacer y en dónde nos van a contratar?”, manifiesta Miguel Perdomo Melendez.

Juan Bravo, quien lidera el grupo de los doce pescadores, insiste que la administración los tiene abandonados y no reconoce su trabajo como pescadores en esa zona. Además, resalta que siendo ellos pescadores artesanales y de los más antiguos “nos han dado la espalda ante cualquier adversidad”.

En diciembre del año pasado, este mismo medio de comunicación dio a conocer la situación de estos pescadores. “Estas afectaciones las empezamos a sentir desde hace ya cinco años, la pesca se fue acabando en la represa de Betania que nosotros frecuentamos y ya nosotros empezamos a ver que no cogíamos ni para comer. Es vergonzoso, cuando ya se viene uno hacia el río es peor. Lo que es agua ya no hay, y tampoco hay pescado. La verdad es que no es como muchos dicen que ‘es que hay harta agua en la represa, ¿cómo no van a coger pescado ahí’?, pero hay gente que no sabe de eso. Sí, puede haber agua, pero no hay pescado”, fue uno de los argumentos de Juan de la Cruz Bravo.

El Puerto de las Damas, desidia y olvido

En el lugar donde llegaban las reinas municipales y nacionales para los desfiles de las festividades de San Pedro, ya no queda más que basura, indigencia y malos olores. A la situación de los posibles perjuicios de los pescadores de este puerto de Neiva por la construcción de El Quimbo, se suma el abandono total en que está el lugar.

Grupos de indigentes se concentran en el camino para consumir sustancias alucinógenas y ciudadano que se acerque al lugar es amedrentado, causando además, focos de inseguridad.

“Este lugar solamente lo arreglan cuando viene San Pedro y ya. Después de eso las administraciones lo olvidan”, dice José Vicente, quien señala la zona y los tramos donde el lugar conserva la mayor contaminación. Al fondo están las canoas que diariamente transportan a los pescadores a realizar su actividad productiva y en el fondo se observan algunas casuchas improvisadas.

Juan de la Cruz Bravo hizo un llamado de atención no solo a la administración, con relación a la situación de los pescadores, sino también a quienes están al frente del proceso, como el abogado Jesús López, para determinar finalmente la suerte de su situación. “Desde el mes de marzo de 2015, que fue cuando hicieron el censo hasta la fecha, no nos han definido una situación concreta. Solo hace quince días me llamó el abogado Jesús López, dándonos a conocer que el proceso de nosotros había salido bien, entonces lo que nosotros necesitamos saber es qué tanto tiempo se nos puede demorar, porque nosotros no podemos aguantar más esta situación. Estamos ante una incertidumbre. Entonces que nos llamen y nos concreten”, dijo el pescador.