jueves, 02 de abril de 2026
Regional/ Creado el: 2016-01-13 08:37

“Está en riesgo la vida de Betania y el río Magdalena”

El director general de la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena (CAM), Carlos Alberto Cuéllar Medina, dijo que Emgesa, pese a que continúa retirando la biomasa del embalse, no ha cumplido completamente el compromiso. El riesgo ambiental sigue en aumento.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | enero 13 de 2016

La vida del recurso hídrico del río Magdalena está en riesgo si la biomasa presente en el vaso del embalse de El Quimbo continúa presente. Así lo dejó ver el director general de la CAM, Carlos Alberto Cuéllar Medina, quien señaló que, partiendo de la misma información suministrada por la compañía Emgesa, no se ha extraído completamente el material orgánico del embalse.

“Teníamos una estimación de 270.000 metros cúbicos aproximadamente en las 5000 hectáreas del vaso. En junio de 2015, la ANLA autorizó dejar en el embalse cerca de mil hectáreas de madera y a cambio se hiciera la extracción de alrededor de 50.000 toneladas de biomasa. La madera correspondiente a las otras 4000 hectáreas equivale a cerca de 210.000 metros cúbicos de madera. Es ahí donde hemos hecho la estimación de cuanta madera se ha retirado. A partir de ahí la cifra que tenemos es un saldo de 42.000 metros cúbicos sin retirar, de un total de 210.000 que se comprometió la compañía a retirar del área. Esto por supuesto ha generado afectaciones a la vida del agua”, explicó Cuéllar Medina.

El funcionario señaló que en ese sentido “lo que está en riesgo es la vida en el agua de Betania y por supuesto la del río Magdalena. Tenemos una condición y es que en Betania hay una demanda de calidad del agua; también el río está requiriendo oxígeno suficiente para tener vida”.

La presencia de la biomasa en el embalse implica, según el director de la corporación, un impacto adicional al que fue diagnosticado en el estudio de impacto ambiental. “Es un impacto que cambia las estimaciones de los niveles de contaminación del río una vez comenzara el llenado y que por supuesto es un escenario que no ha sido evaluado y que representa un riesgo muy elevado para la vida de este ecosistema acuático”.

¿Y el oxígeno?

El estado del oxígeno en el recurso hídrico no ha sido muy favorable desde que las turbinas de El Quimbo comenzaron a funcionar. Las estimaciones de la CAM indican que este elemento ha bajado, incluso en momentos de turbinado, entre 2 y 3 miligramos por litro, niveles por debajo de lo permisible por las autoridades ambientales. “Tenemos unos niveles también en la cola de Betania desencadenados por la generación, y que pende de los 3,5 a 4 miligramos por litro, tendiente a decrecer”, dijo Cuéllar Medina y añadió que si se hubiera seguido con la generación, habría perdido la calidad del agua en el Magdalena completamente, especialmente en la cola de la represa de Betania.

En ese sentido, “se ha hecho creer que el turbinado es un proceso normal de oxigenación pero tenemos unas captaciones que trabajan en condiciones anaeróbicas que no permiten la posibilidad de oxigenación en el momento que las aguas salen aguas abajo de la presa”, manifestó el director de la CAM. La presencia de la biomasa también representa mayores riesgos en el sentido de que su descomposición generará emisión de gases y acidez en el agua.

Sobre cuál pudo ser la mejor alternativa para haber entregado agua de mejor calidad, el funcionario indicó que la mejor alternativa debió ser la liberación del líquido por el vertedero superior a la cota del embalse, pues tenía altos niveles de oxígeno, y no la turbinada que es la que posee aguas con menos niveles de oxigenación. Lo anterior, atendiendo al hecho de que desde su competencia no podía definir si era o no viable la generación de energía, y sí el mantenimiento de la calidad del recurso hídrico. “Pudo ser posible descargar el líquido a través de este sistema garantizando mejor calidad del agua que las que salen por turbinado, con mejor oxigenación, porque allí se encuentra un vertimiento de agua libre a la atmósfera”, explicó.

Frente a la situación actual, el funcionario aseguró que existen muchas posibilidades de devolverle la calidad al agua. “Puede haber muchas alternativas. Hay muchas y hay que explorar las más adecuadas desde el punto de vista técnico y biológico. Nosotros nos inclinamos por el libre tránsito del río y de entregarle una mejor condición de calidad de agua aguas abajo del punto de presa y eso está relacionado entonces con la descarga por vertederos”, concluyó.