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Regional/ Creado el: 2015-09-09 11:28

‘El perdón no es cuestión de documentos’, Julio Rivas, notario salvadoreño

DIARIO DEL HUILA dialogó con los conferencistas Julio Alfredo Rivas y Alejandro Reyes, de sus propuestas y experiencias sobre el conflicto y la paz en el marco de los Diálogos en La Habana, como apertura del IV seminario internacional sobre el conflicto interno armado colombiano.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | septiembre 09 de 2015

Julio Alfredo Rivas, abogado y notario salvadoreño, dialogó sobre sus experiencias de la reforma agraria en el posconflicto salvadoreño; y Alejandro Reyes, abogado, sociólogo, sobre el proceso de paz en Colombia. Los dos conferencistas fueron quienes dieron apertura al IV seminario internacional sobre conflicto interno armado colombiano: el territorio y la reforma agraria integral en el postconflicto en Colombia, desarrollado por la Universidad Surcolombiana en el marco de la Semana por la Paz en el Huila.

 

Para Alfredo Vargas Ortiz, director del seminario internacional, la participación de los conferencistas aporta muchas luces, en especial la del salvadoreño Rivas al referirse a una experiencia con la que busca mostrar que en El Salvador lograron unos acuerdos muy similares como lo que va a ocurrir en La Habana y se presentaron muchas dificultades para su cumplimiento, experiencia que se suma a la participación de Alejandro Reyes, “estamos en la lógica del postacuerdo y gran parte de lo que logremos conciliar y las decisiones que se tomen en La Habana, tienen que ver con un ejercicio de recuperación de la memoria histórica colombiana” aseguró Vargas Ortiz.

 

Julio Alfredo Rivas Hernández

En su intervención en el seminario, se refirió a las experiencias de restitución de tierras en el Salvador, sobre qué fue lo que estableció la Corte de Paz de El Salvador de 1992 en el tema de restitución y los procesos vividos para aquella época, y concluyó sobre cómo está la situación del postconflicto generada actualmente en El Salvador.

¿Cuál es el balance general de la experiencia en El Salvador?

El balance del conflicto armado es positivo, hubo un alto al fuego en esa vía. Ahora tenemos un reto diferente que no podemos directamente atribuirlo a temas de postconflicto sino a otras consecuencias. Terminamos una negociación, hubo un acuerdo de paz, hubo cooperación internacional y El Salvador fue capaz de recibir a los excombatientes y reintegrarlos a la sociedad, eso es positivo, eso ocurrió de esa forma, lo que pasa es que más allá de esa voluntad de reintegración debe haber otras estructuras que hay que entender a largo plazo y en eso sí que hubo serias dificultades.

¿Qué pasó con la reintegración?

En la reintegración efectiva se necesita interiorizar el perdón, el perdón no debe de ser cuestión de documentos, de las personas que firman, el perdón es una cosa que la sociedad la acepte, que la gente sea capaz de ver que se van a reintegrar. Esto nos pasó a nosotros en la medida que el acuerdo establece una cosa pero cada persona debe asumir ese perdón, interiorizarlo y ser capaz de todos poder convivir porque el proceso de restitución es en la sociedad que alguna vez fue víctima.

¿Y en El salvador cómo fue?

La gente que se reintegra a la sociedad y que con el paso del tiempo siente rechazo, se vuelven personas resentidas sociales. Si a esto le ponemos alguna clase de migración, movilidad de otros sectores que también son rechazados, eso va generando un caldo de cultivo muy fuerte para que empiece a generarse otro tipo de violencia, eso pasó en el país.

Y en el caso colombiano, ¿cómo ve el proceso de paz?

Ahora más que nunca se da la posibilidad de que llegue a un feliz término. Es cuestión de ver los avances que se están teniendo, grupos que ya cumplieron sus procesos, ya hay resultados de las negociaciones, ya se empezó una jornada con el apoyo de la comunidad internacional, ya hubo países amigos que intercedieron, hay apoyo financiero y una estructura preparada para ello, pues parece que el escenario está listo y tarde o temprano eso ocurrirá completamente; esto pasó en El Salvador.

¿Cómo fue en El Salvador?

Nos cansamos de la sangre, de la inseguridad que eso generaba y eso termina siendo una presión muy importante para que llegue la paz. Yo veo eso en Colombia, algo similar, que la gente desea un fin.

Alejandro Reyes

En su intervención se refirió al significado de emprender la reforma rural integral en Colombia, sobre la situación de tierras y la necesidad de una reforma rural. Igualmente, comentó sobre cuáles fueron los compromisos asumidos por el Gobierno Nacional en La Habana, en el punto uno del acuerdo de paz, en el tema rural, y concluyó sobre la nueva configuración política que se espera en el país cuando las guerrillas se reinserten y formen parte del movimiento social a favor de la reforma rural.

¿Qué se espera con el proceso de paz en La Habana?

Lo que se está haciendo en La Habana es cambiar un conflicto armado que va a terminar y lo vamos a cambiar por una tramitación democrática sin armas del conflicto social acumulado que tiene el país, eso es lo que vamos a hacer. El país le va a dar la bienvenida a los conflictos sociales tramitados pacíficamente y democráticamente.

¿Cómo se fortalecería Colombia con las experiencias internacionales similares en conflictos?

Es bueno que los colombianos estemos atentos a cómo les ha ido a otros países que también han tenido guerras civiles, que han logrado hacer acuerdos de paz y para nosotros es muy importante ver hasta qué punto se han cumplido o no y por qué razones no se han cumplido los acuerdos de paz o de reforma agraria, que hicieron países centroamericanos y de otros continentes.

¿Cómo ve el proceso de paz?

Está en su fase terminal, estamos a pocos meses de la firma del acuerdo con las Farc, estamos en este momento en el punto más difícil que es saber cuánta justicia es necesario acordar con ellos como una especie de boleta de entrada a la democracia. Ellos tienen que aceptar que van a ser juzgados por las mismas reglas por las cuales somos juzgados los demás colombianos.

Las Farc sin embargo, han elaborado su argumento basados en la idea de que ellos están haciendo uso del derecho legítimo a la rebelión y que, por lo tanto, cualquier mecanismo de justicia para juzgar los crímenes que se han cometido en la guerra tiene que ser acordados con ellos, que lo que no se acuerde con ellos no vale para ellos. Esa es la gran dificultad que hay en estos momentos en la negociación, la delegación del gobierno los está convenciendo de que igual que todos los colombianos, ellos también tienen que responder por sus actos.

¿Habrá participación de las Farc en política?

Todo el proceso de paz se hace para que la guerrilla se convierta en actores políticos legales y que participen en el debate democrático.