Un día en la milicia
Disciplina, mística, compromiso y amor patrio, son algunos de los valores que se reflejan en el día a día de un soldado colombiano, los cuales se hacen necesarios para que su deber constitucional sea transparente, eficiente y garante de los derechos y deberes del pueblo.
La jornada inicia muy temprano al toque de la corneta o también llamada ‘Diana’, que comprende todo un ritual; una alarma que indica que se ha rotó el alba y que es hora de iniciar labores en defensa del país.
Con la ‘Diana’, llega el arreglo de la cama o como se conoce en el Ejército, el ‘Catre’. Una vez termina el ejercicio de tenderlo, éste debe reflejar uniformidad, aseo y responsabilidad.
El deporte se practica para mantener el cuerpo saludable y en excelente estado físico, de ahí que un traje compuesto por camiseta gris, pantalonetas negras y tenis, les permite a los soldados participar del conocido ‘trote’, actividad que inicia a eso de las 4:30 a. m.
Cada una de las acciones son cronometradas; se requiere de agilidad y destreza para cumplir, en tiempo record con el horario, o como se conoce en el argot militar, régimen interno; de ahí que el bañarse y vestir cada prenda del uniforme debe hacerse a la mayor brevedad posible, este debe reflejar ‘atalaje’ que no es más que portar el pixelado organizado y con orgullo.
Llega la hora de la primer comida, en el rancho de tropa y portando consigo el menaje (plato, jarro y cubiertos metálicos), los soldados reciben un completo desayuno que ha sido preparado para brindar las energías necesarias que requiere la tropa en el marco del cumplimiento de las tareas encomendadas.
Tras la formación en la que el Comandante designa las labores a adelantarse para garantizar tranquilidad y bienestar al pueblo huilense, se hace necesario encomendar cada acción a Dios y a la Virgen; la capilla ‘Rosa Mística’ es el escenario en el que los soldados elevan plegarias para que su misión se ajuste a la Ley y a las necesidades de los ciudadanos.
Es así como, desde garitas que brindan una visibilidad completa, en la entrada al cantón militar y en los cascos urbanos y zonas neurálgicas del área rural, estos héroes de la Patria, realizan registros a vehículos, patrullajes diurnos y nocturnos, trabajan de la mano con los demás organismos de seguridad del Estado para poner tras las rejas a los responsables de diversos delitos, combaten a los violentos y se esmeran por mantener firme el lema “Estamos en el corazón de los colombianos y ahí nos vamos a quedar”.
Por lo anterior, es claro que el día comienza con la ‘Diana’, pero es incierto la hora de cierre de la jornada, pues esta termina cuando las tropas saben que han cumplido con su labor de brindar bienestar, sensación de seguridad y confianza al pueblo huilense, es entonces el momento de recargar ‘baterías’, para continuar al día siguiente con Fe en la Causa y teniendo de presente a Dios en todas sus actuaciones, labrando la paz de Colombia.





