Tarde fatal en Garzón
La caída de una palma ocasionó la muerte de un labriego y su hijo. En otro accidente tres niñas resultaron heridas, una de ellas con trauma craneoencefálico.
Dos hechos circunstanciales en diferentes veredas de Garzón, mantuvieron en estado de alerta ayer los cuerpos de socorro del municipio y el hospital San Vicente de Paúl.
El primer percance ocurrió hacia las cuatro de la tarde de ayer cuando tres niñas cuyas edades oscilan entre los 10 y los 14 años, resultaron gravemente heridas al caerse de una motocicleta en que imprudentemente viajaban en una vía de la zona rural del municipio de Garzón.
Las niñas Daniela y Vanesa Gómez, de 10 y 14 años respectivamente, iban como pasajeras de Fernanda Hortúa, de 13 años, en una vía de la vereda Los Medios, al oriente del municipio, cuando sorpresivamente la joven perdió el control del pequeño vehículo ocasionando el percance.
Tras el accidente las tres menores fueron trasladadas al hospital San Vicente de Paúl, donde resultó con trauma craneoencefálico Fernanda, mientras las otras dos niñas presentan fuertes golpes en diferentes partes del cuerpo.
Dada el delicado estado de salud de Fernanda, anoche al cierre de esta edición los facultativos del Hospital San Vicente de Paul, la preparaban para trasladarla al hospital Hernando Moncaleano de Neiva, en busca de atención médica especializada.
Caída de una palma
El otro hecho lamentable donde murió un labriego de 38 años de edad y su pequeño hijo de 10 años ocurrió en la vereda Filo de Platanares, minutos después de reportarse el anterior accidente.
Según el relato de los habitantes de la vereda Rubén Darío Bastidas y su hijo Dúber Armando, se dedicaban a cortar guaduas en un paraje de la vereda cuando de pronto una frondosa palma les cayó encima ocasionándoles la muerte a los pocos minutos.
“Cuando llegó la ambulancia del hospital ellos ya habían fallecido aprisionados por la palma que les cayó encima de una momento a otro”, manifestó un habitante de Filo Platanares.
Las inspección judicial de los cadáveres fue practicada por unidades de la Sijín de Garzón, quienes luego de la diligencia ordenaron el traslado de los cuerpos sin vida al anfiteatro del Hospital San Vicente de Paúl, donde hoy serán reclamados por sus familiares para darles cristiana sepultura.
