Semana Santa en vivo en La Jagua
Turistas y residentes asistieron a la escenificación de la crucifixión de Jesús, interpretada por personajes de este corregimiento de Garzón, la capital diocesana del Huila.
Por tercer año consecutivo, el sacerdote Rufino Bermeo, párroco del centro poblado de La Jagua, a cinco kilómetros de Garzón y puerto sobre el río Magdalena, escenificó nuevamente con gran contenido religioso la crucifixión de Cristo.
La histórica escena cristiana en la que participaron feligreses del centro poblado que durante dos meses prepararon la presentación artística de los pormenores que rodearon la crueldad de la muerte de Jesús, fue presenciada por los jagüeños acompañados de cientos de turistas que arribaron a la población el pasado Viernes Santo.
Los feligreses pudieron observar personajes como Dimas y Gestas, los dos ladrones que fueron crucificados junto al Nazareno, escenas como la inmensa tristeza de la Virgen María, junto a Juan el Evangelista, el discípulo más joven de todos, el único entre los doce apóstoles que acompañó a su maestro hasta la muerte, vieron a los soldados romanos verdugos del Señor, con cara y actitudes déspotas, cuando en medio de azotes trasladaban a Jesucristo al monte Calvario por el “viacrucis” en que fueron convertidas las callecitas empedradas de La Jagua.
Crucifixión
Una de las escenas más conmovedoras que inclusive arrancó lágrimas entre los asistentes, fue el momento en que María, acompañada del apóstol Juan, recoge el cadáver de Jesús al descolgarlo de la cruz tras su cruel sacrificio.
“Esta escena fue una de las más tristes y horrorosas porque representa el dolor, la impotencia, la inmensa tristeza que siente una madre al recibir el cadáver de su hijo.
Ese dolor, esa tristeza de María al recibir el cadáver destrozado de su hijo en una cruz, es la misma que miles de madres colombianas han sentido al recibir los cuerpos de sus hijos destrozados en esta fatídica guerra que vive Colombia desde hace más de cincuenta años y a la que muchos cínicos políticos de este país se oponen al punto final”, expresó Federico Gutiérrez, uno de los feligreses asistentes al evento.
La escena de la crucifixión de Cristo se cumplió en un descampado cerca de una playa del río Magdalena, convertida esa tarde en el monte Calvario.
Faltaron Nazarenos en Garzón
Aunque la celebración de la Semana Santa en Garzón tuvo la pompa, la religiosidad y la gran asistencia de público a los templos y procesiones de todos los años, la reducción de Nazarenos fue ostensible y se reflejó en el recorte de estatuas que ellos cargan en las andas durante las procesiones.
“En Garzón hay 90 Nazarenos o cargueros que tradicionalmente participan en las procesiones de Semana Santa, pero para este año únicamente participaron 58, situación que originó el recorte de santos y símbolos de Semana Santa que en andas participan en las procesiones”, manifestó el abogado Jesús Castro, Nazareno de vieja data en Garzón.
