Riesgo en Quinchana por puente que sostienen dos troncos de guayabo
La comunidad de Puerto Quinchana y las ocho veredas que conforman esta inspección de San Agustín anuncian que solo votarán en las próximas elecciones si les arreglan el puente que cruza el río Magdalena hacia La Gaitana y otras dos veredas, sostenido desde hace un año por dos cables que penden de dos troncos de guayabo.
De no creer: en centro poblado de Puerto Quinchana, a 26 kilómetros de San Agustín, paso obligado hacia el nacimiento del río Magdalena, un grupo de 60 campesinos tuvo que echarse un puente al hombro para habilitarlo.
Sucedió hace un año. Los 60 hombres levantaron la estructura de madera de aproximadamente 65 metros de extensión y la enderezaron al lograr subir los dos cables de tensión del puente a dos troncos de palos de guayabo, que desde entonces lo sostienen con el refuerzo de un pedazo del poste de la vieja torre que quedó en pie, después de que la estructura cayera por causa del invierno.
“Nos pusimos de acuerdo la comunidad de la Gaitana y Puerto Quinchana. Hicimos una minga comunitaria para arreglar el puente. Le pusimos chaflones y tablas nuevas y unos troncos de guayabo para alzar el cable y poder dar paso a un caballo con carga, pero en tiempo de antes: durante un año tuvimos hombriando lulo, hombriando panela, hombriando mora, hombriando caña, por el daño del puente. Lo reparamos pero de todas formas ahí sigue el problema”, informó Edgar Martínez, líder de la zona, conocido con el alias de “Galán, actual tesorero de la Junta de Acción Comunal de Puerto Quinchana.
Al mirar hacia el río, se siente miedo puesto que aquí el cauce del Magdalena es ancho y el caudal torrentoso. A unos pocos metros, aguas arriba el río Quinchana le ha tributado sus abundantes aguas.
En cada paso la estructura se mueve de un lado a otro como un suave columpio. De uno u otro costado se aprecia la diferencia: hacia las veredas se ve la torre aún en pie y en dirección a Puerto Quinchana, solo los cables sobre los dos troncos de guayabo y uno de los postes de la antigua torre.
Durante ese año los hombres de este primer centro poblado a orillas del río de la Patria al que se llega por carretera destapada en un trayecto de dos horas, se vieron obligados a pasar también al hombro, de ida y vuelta, a un centenar de niños que a diario bajan de las veredas La Gaitana, Yarumal y Marbella, para asistir al colegio.
“Los pasábamos de uno en uno, corriendo el riesgo de caer al río, sostenidos de uno de los cables”, dijo el líder
Después de habilitarlo la preocupación continúa. Al paso de cada caballo el movimiento es mayor, por ello solo admiten el tránsito de un animal con carga a la vez, bien con los productos del campo, de una madre con un niño en brazos, de un anciano o con las provisiones de la semana.
En el sector a cual más expresa lo que siente frente al estado del puente. Padres de familia e hijos dicen sentir temor al ver que aún no ha sido reparado del todo. De lunes a viernes Leiner Males, de 17 años, lo cruza para asistir a clases. Incluso lo hace sábados y domingos para realizar sus prácticas técnicas en un cultivo de higuerilla establecido en Puerto Quinchana con la asesoría de un instructor del Servicio Nacional de Aprendizaje –SENA. A su edad se siente responsable de supervisar que los niños pasen de a dos en dos, o de a tres, a cierta distancia, según el peso de cada uno para, no correr riesgos.
Clamor y necesidad
Después de tocar varias puertas en los gobiernos local y departamental, la comunidad se siente decepcionada al no tener respuesta a su clamor para que reparen de una vez por todas y en la forma debida el puente.
“En los tiempos de la política nos han engañado: que ya nos traen el proyecto, que ya vienen a hacer esto y no nos han traído nada. Fuimos a la gobernación a ver si había proyectos y no hay nada”, dijo y agregó que aunque el gobernador tiene mucho gusto de colaborar, “esta es una comunidad muy pobre y no disponemos de los recursos para hacer el proyecto”.
“Por ello, una vez más y ahora a través del Diario del Huila pedimos el favor a las autoridades que ellos son competentes para que nos ayuden a hacer ese proyecto para algún día tener el puente de nuevo otra vez. Sabemos que es un peligro así como está y se nos puede llegar a caer la otra torre”, dijo Martínez.
“Buscamos el apoyo de la sociedad civil, del alcalde. Nos dicen que el estudio vale de 13 a 15 millones de pesos. Estamos haciendo rifas para reunir esa plata para hacer el proyecto, pero necesitamos apoyo de la sociedad civil, de los ingenieros civiles que saben de infraestructura. Este es un puente muy largo y de bastante inversión. No se que pasará que no quieren invertirle, pero es un puente esencial porque además pasa al parque arqueológico donde está el cementerio indígena”, agregó.
Gabino Males Mamián, inspector de parques arqueológicos contratado por el Instituto Colombiano de Antropología e Historia –ICANH–, confirma la necesidad del puente tanto para el servicio de la comunidad como para el paso de los turistas que llegan a Puerto Quinchana, con el fin de visitar el cementerio arqueológico ubicado en la vereda La Gaitana.
“Ha venido harto turismo y se ha devuelto porque ese puente está en alto riesgo y también presenta peligro para pasar los niños del colegio. Hay niños muy pequeñitos y ancianos y hace falta que esté en buen estado también pa la parte productiva que traen: lulo, panela, mora...”, dijo.
Con todos estos productos se abastecen los mercados de San Agustín y Bogotá, de donde llegan semanalmente camiones a cargar las cosechas.
Presión
Al preguntarle a “Galán” cuál sería la alternativa para cruzar de caerse de nuevo el puente, respondió: “Si ese puente se cae nos tocaría hacer unas lanchas para pasar por el agua cuando el río esté bajito, no para cuando esté crecido porque por aquí el río Magdalena crece mucho”.
De no haber pronta solución expresó que harán presión en las próximas elecciones, ya que la comunidad es consciente de que no se debe seguir dejando engañar. “Ya sabemos que en época de elecciones son muchas las promesas falsas. En campaña política vienen y nos dicen: el puente yo lo hago, le hago el estudio de suelos y eso es pura mentira”.
Reiteró que al no tener respuesta, las nueve veredas se unirán para tomar acciones de cara a las elecciones de alcaldes y gobernadores que se avecinan.
“Los nueve presidentes de las juntas de acción comunal de Villa Fátima, La Magdalena, Marbella, Yarumal, La Gaitana, San Antonio, La Perdiz, Alto Quinchana y Puerto Quinchana tienen la idea. La demora es hacer el proyecto y decirles a los señores candidatos: aquí está el proyecto, si nos lo cumplen antes de elecciones, con mucho gusto los apoyaremos, pero si no nos hacen ese puente no votaríamos ni un solo voto”.
Aseguró que al menos 400 personas de este sector votan en elecciones e insistió:” Nuestra exigencia para dar el voto es que, sin más promesas, nos arreglen de una vez por todas el puente de La Gaitana”.
