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Regional/ Creado el: 2017-02-23 09:24

Río Frío arrastró las ilusiones de Campoalegre

Un panorama desolador es el que se puede ver en la capital arrocera del Huila luego de que una terrible avalancha arrastrara más que piedras, barro y madera por las calles del municipio.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | febrero 23 de 2017

Lo primero que se siente al llegar a inmediaciones del municipio de Campoalegre  es un olor a lodo muy fuerte el cual se extiende por todo el sector, un aroma a desolación que ensombrece la visión del visitante que por diferentes razones: curiosidad, altruismo o trabajo, se acercan a este panorama que en el mejor de los casos es desolador.

A pesar de esto todo no es tristeza, aunque hubo mucha gente que perdió casi todo, también se ven las personas que aun encontrándose en esta situación quieren salir adelante y se esfuerzan por poder conseguir nuevamente sus pertenencias y  limpiar una cantidad inconmensurable de lodo, aquél que tiene su esencia impregnada en los campoalegrunos y que con ayuda de la Policía Nacional, el Ejército de Colombia y diferentes organismos de socorro en compañía de las administraciones locales y departamentales se esfuerzan en limpiar.

Historias de vida

“La revolución de la gente nos socorrió”

Farid Salazar, un humilde comerciante del municipio contó que cuando se encontraba como todos los días alistándose para su venta de agua y gaseosas, reaccionó apenas escuchó que la gente salió en revolución por todas las calles, esto fue lo que les avisó que venía esta terrible palizada en el momento en que súbitamente la avalancha lo sorprendió a él, a su mujer y a su hijo, a quienes llevó lo más lejos posible. “las pérdidas oscilan de 10 a 15 millones ya que los daños fueron graves, perdí la nevera, el congelador con el que trabajo, mis camas y todos los enceres” expresó.

“La curiosidad me salvó”

Jorge Eliecer Otero, conocido en Campoalegre por su barbería, expresó con nostalgia en sus ojos que lo había perdido todo debido a que desgraciadamente la avalancha arrasó con el taller de peluquería que tenía, pero que al mismo tiempo agradece a Dios que está con vida y por haberle dado ese sentido de curiosidad que tiene, ya que instantes previos a que el río arrasara con todo a su paso salió para ver lo que estaba pasando a algunas cuadras de su casa que no resultaron afectadas.  “Cuando vino la  avalancha masiva, arrasó totalmente el tallercito, todo lo de mi cuadra y otras dos, o sea 300 metros. Tengo una niña que está haciendo noveno, perdió “toditico” vestidos, libros, quedamos con la ropita que tenemos puesta, que yo creo vale lo que dice la canción ‘20 pesos’” contó Otero.

En mis 40 años nunca había visto algo así

Henry Salgado manifestó que  esto ha sido lo más duro que le ha tocado afrontar en la vida, lo último que pensó fue que pasara algo tan terrible, esto es una sorpresa muy grande, muy dura. Contó que todo había iniciado como a las 6 de la mañana y ellos ya habían salido con su madre cuando los vecinos empezaron a gritar que venía la palizada para el lado del parque.  “cuando llegamos esto fue muy aterrador, toda la casa se llenó de lodo y por eso tuvimos que ir a pasar la noche donde una tía, además todo en la casa se dañó, televisores, colchones, nevera, hasta se agrietaron las paredes, mis pérdidas ascienden a 30 millones. Esta es la primer vez que veo que esto  pase en los  40 años que tengo de vida.

Es la segunda vez que me sucede esto

Juan Cruz quien es el administrador de los juegos mecánicos lúdicos que por estos días se encontraba en el municipio, expresó que pareciera que la mala suerte le sigue, puesto que no es la primera vez que una situación como esta le pasa,  ya que en una ocasión anterior cuando se encontraba en Puerto Asís una palizada de estas magnitudes acabó con su negocio. “Yo venía de Gigante a trabajar a Campoalegre, pero mire esa sorpresa que me encuentro, yo llegué el martes y al otro día me pasó esto tan terrible”

Buena parte de mi hogar quedó bajo tierra

Tania Tovar expresó entre una mezcla de tristeza y agradecimiento, ya que por un lado  la casa de sus padres había quedado enterrada hasta la mitad por la fuerte avalancha y por otro porque  ninguno de sus seres queridos sufrió lesiones de consideración. “Menos mal que en ese momento mis  padres que son de avanzada edad se encontraban en una cita médica a la hora de la palizada, lo que los libró de cualquier daño que hubieran podido sufrir”.

La mitad de mi casa quedó destruida y la otra llena de lodo

Sandra Milena Ramírez quien perdió prácticamente todas sus pertenencias narró que algo que va a recordar el resto de su vida es cómo el río que pasa a varios metros de su casa, destruyó la mitad y la mitad restante quedó llena de lodo, aunque se salvó lo más importante, las camitas de sus tres pequeños hijos.

“En mi casa viven dos familias, cuando yo me encontraba presta a eso de las 6 de la mañana a llevar a mis hijos al colegio, escuché ese ruido tan impresionante que de un momento a otro tumbó la primer tapia de mi hogar y se llevó cuatro carros entre ellos una volqueta, la cual vi arrastrar aproximadamente 40 metros” expresó Ramírez.

Censos complicados

Jorge Hernández quien es un ingeniero civil que trabaja con la Secretaría de Vías Departamental expresó que se está haciendo un seguimiento y una evaluación técnica a los damnificados para así, poder cuantificar lo enceres perdidos en esta avalancha, pero que se han tenido dificultades serias ya que al llegar a los predios afectados las casas se encuentran abandonadas, lo que impide su labor, “somos 9 grupos que más o menos hemos hecho 10 viviendas y esperamos que de acá a máximo al viernes tengamos todo el censo, un ingeniero de apoyo de la defensa, dos policías y uno de la Cruz Roja, pero se tiene estimado que cerca de 150 viviendas estén afectadas y 50 más destruidas totalmente