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Regional/ Creado el: 2016-01-11 07:21

Paseo de olla, el plan favorito de los huilenses

El Balneario el Pailón es un sitio muy visitado durante las vacaciones. En el lugar existen espacios atractivos para grandes y chicos, se prepara en leña el sancocho de gallina como plato principal, el cual es acompañado por un delicioso guacamole.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | enero 11 de 2016

Si hay algo que le envidian los extranjeros a los colombianos, son sus populares planes familiares, el paseo de olla es uno de ellos. Niños, jóvenes y adultos alistan todo para un chapuzón y, por supuesto, un delicioso sancocho de gallina, un plato suculento y el preferido por todos.

 En la vía Palermo-Santa María está ubicado en Balneario el Pailón, uno de los sitios turísticos más visitados para descansar y salir de la rutina. Allí se puede practicar fútbol, gozar los chorros, lanzarse del peñón, caminar por el puente colgante y jugar en los remolinos que se desencadenan de las aguas cristalinas. El domingo es, por lo general, el día escogido para llevar a los amigos, vecinos, ¡no hay excusas para no ir!


Al llegar al río, los hombres se alistan para conseguir leña, mientras que las mujeres sacan una olla grande. Los ingredientes para la preparación: pollo, mazorcas, yuca, papa,  plátano, arroz y guacamole, son esenciales para dar ese toque a la comida que queda con un sabor especial y diferente al que comúnmente se cocina en estufa.

 Pero ¿por qué se llama así?, este nombre se le atribuye porque el principal plato es la sopa, la cual se prepara con el agua del río, aunque no siempre es sancocho de gallina, hay quienes prefieren llevar pescado, ajiaco u otro plato de interés.

 En el Huila son muy concurridas estas salidas, quienes llegan para temporada de vacaciones no pueden irse sin pegarse una escapada al río, corretear en la arena, recrearse bajo el sol y, por supuesto, en un ambiente tranquilo, rodeado por la naturaleza.

 Los menores son los más felices ya que, como si se tratara de una playa, juegan con la arena mientras sus papás preparan los alimentos. Por su lado, los más grandes llevan sus neumáticos para hacer un buen recorrido mientras la corriente del agua los arrastra por largos tramos.

El no poder ir al mar no es un problema porque en estas jornadas se es feliz sin gastar mucho dinero, además, invirtiendo bien el tiempo. Nadar es una de las actividades más fascinantes para grandes y pequeños que permanecen horas y horas dentro del agua. El no poder desplazarse a otras ciudades para compartir con los seres queridos no es excusa para quedarse encerrado en casa.

La hora del almuerzo se tarda pero vale la pena la espera para comer un plato como ningún otro; y se puede decir que hasta mejor que lo que se prepara en un restaurante; además, se necesita poco presupuesto. Los platos de sopa son para los grandes, quienes muchas veces no quedan satisfechos y repiten hasta saciar el hambre; y la bebida para la sed, sin duda, es la cerveza; y para quienes no pueden consumirla, gaseosa.

Quizás muchas personas prefieren ir con sus hijos a centros recreacionales, por la comodidad, hay baños y todo lo necesario, pero para algunos, el río es un lugar más campestre en el que se puede jugar, hacer uso de lo que haya a la mano para que todos pasen un rato inolvidable.