lunes, 30 de marzo de 2026
Regional/ Creado el: 2014-05-05 08:09

Oriente, centro y sur del Huila incomunicados

Campoalegre, Garzón, Altamira, Suaza, Acevedo, Guadalupe y Pitalito hay taponamientos en las vías. Sigue el paro sin acuerdos. El brigadier general Luis Eduardo Martínez denunció a Orlando Beltrán, Armando Acuña y Octavio Oliveros como responsables de los disturbios.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | mayo 05 de 2014

Las protestas de campesinos contra policías que se desarrollan en el Huila, dejaron ayer once heridos, un carro incinerado y una tractomula atravesada en la vía Suaza-Caquetá.

Por más de tres horas estuvo taponada la vía Campoalegre-Neiva, en Garzón hubo protestas pacíficas, en Altamira bloqueos, en Acevedo una marcha pacífica, en Pitalito bloqueos, y en Guadalupe y Suaza protestas.

Al cierre de esta edición, el gobernador y líderes campesinos en Bogotá negociaban con el Gobierno nacional, sin llegar a ningún acuerdo. 

Los policías heridos

El sábado pasado dos policías resultaron heridos, aparentemente con ácidos. Los patrulleros Michael Montenegro Medina y Johnny Osorio Rondón, presentaron varias quemaduras en el rostro, cuello y pecho, y fueron trasladados en helicóptero al Aeropuerto Benito Salas  de Neiva y posteriormente al Hospital Universitario de la capital del Huila.

El brigadier general Luis Eduardo Martínez, denunció públicamente los hechos ocurridos en el Huila, donde las protestas concentradas en el paro agrario nacional se han tornado más fuertes durante los siete días que llevan las manifestaciones en el país.

Martínez aseguró que en la disfrazada protesta, Orlando Beltrán, Armando Acuña y Octavio Oliveros son las personas encargadas de la protestas en esta región, por lo que deben hacerse responsables de la lesiones que le están causando al personal de la Policía Nacional.

Lo que pasa en Garzón

“Desconocer la problemática social que actualmente tiene el campo y su repercusión negativa en la provincia colombiana, es tratar de tapar el sol con una mano, por eso la protesta social que encarna el sector y las llamadas Dignidades es totalmente justa”, dice uno de los párrafos de una carta abierta  que a nombre de la Sociedad Civil Garzoneña, fue enviada el sábado anterior al  presidente Juan Manuel Santos.

La reacción de los habitantes de Garzón se dio  frente a la gran afectación que viene sufriendo el municipio por el paro agrario que se adelanta en diferentes departamentos de Colombia, en el Huila especialmente en el centro y sur del departamento.

La carta fue redacta tras una reunión en la Cámara de Comercio  con sede en Garzón, a la que asistieron los gremios de la producción, las comunidades religiosas, habitantes de la población y miembros de dignidad cafetera.

En el documento público, los firmantes convocan al diálogo y a la cordura tanto al gobierno, como a las dignidades agrarias por los graves efectos que han tenido los últimos tres paros para los habitantes del municipio.

Las pérdidas del paro

“Las pérdidas económicas en solo Garzón con los paros desarrollados en menos de 12 meses son incalculables. Hemos soportado con paciencia las dificultades, la carestía, la escasez, la inseguridad, la falta de servicios públicos. No se puede decir que la sociedad civil ha sido indiferente a la justa causa. Sin embargo surge una pregunta, ¿Hasta dónde las legítimas aspiraciones pueden seguir afectando los derechos de otras personas? Y se origina otro interrogante, ¿Cada cuánto vamos los habitantes de la región  o nosotros mismos, a sitiar nuestros pueblos con las consecuencias presentes y futuras que eso genera?”

“Producto de esa lógica es que estamos convocando al Gobierno y a las dignidades, la cafetera en nuestro caso; a la sensatez, a la cordura, al dialogo constante fluido y que el Gobierno cumpla lo firmado en las actas de los dos paros anteriores. Nos duele la situación que nos afecta como campesinos, ciudadanos, empresarios, amas de casa, comerciantes, todos, pero  no podemos seguir soportando el actual estado de cosas” dicen en la carta los miembros de la Sociedad Civil Garzoneña.

 

Visita al sitio de concentración campesina

Como una muestra de solidaridad con los labriegos que permanecen en  Jagualito, al norte de Garzón, sitio de concentración del paro agrario en esta región, fue interpretada la visita ayer  de cientos de ciudadanos garzoneños, que además de saludar a los campesinos les entregaron víveres, agua, algunas medicinas y otras provisiones de utilidad para resistir estoicamente  la protesta.

Los labriegos permanecían a un lado de la vía pacíficamente sin bloquearla y esperando el desenlace final de la  reunión del  gobierno nacional con las directivas del paro nacional ayer en Bogotá.

“Esperamos que haya humo blanco, que el gobierno que es el que nos tiene aquí en las vías, cumpla con lo pacto y esto llegue a un feliz término”, manifestó a Diario del Huila, el exconcejal y hoy dirigente agrario José Elkin Silva.

Disturbio en el casco urbano de Suaza

Mientras en Garzón se vivía el paro en una tensa calma, en Suaza, a 42 kilómetros de la capital Diocesana del Huila, los disturbios entre policías del Esmad y los campesinos, penetraba al casco urbano de la población.

En los enfrentamientos encapuchados quemaron un vehículo de un conocido habitante del municipio, sembrando el terror entre los pobladores del municipio que ante la situación tuvieron que encerrarse en sus viviendas.

En la refriega se presentaron varios heridos que fueron trasladados al hospital de la localidad, donde tras recibir atención médica dada la levedad de las heridas fueron dados de alta a las pocas horas.

Mientras la población vivía momentos de pánico por los disturbios el alcalde de la localidad Orlando Bohórquez,  y una comisión de ciudadanos suaceños, permanecían en Bogotá, con la esperanza que les permitieran intervenir en la mesa de negociaciones para exigirle al gobierno nacional una salida negociada rápida al paro agrario, que tiene al municipios de Suaza, totalmente incomunicado, desabastecido y viviendo una de las peores crisis socioeconómica de su historia.   Entre tanto, una tractomula fue volteada por los protestantes y  atravesada  en la vía.