Los ‘pecados’ de El Quimbo
El Grupo de Investigación Geoambiental TERRAE en su estudio de análisis de amenazas y riesgos de El Quimbo en relación con la planificación territorial de sus áreas de influencia, definió los diez riesgos principales del Proyecto Hidroeléctrico.
El gobierno departamental con la colaboración de los miembros del Grupo de Investigación Geoambiental TERRAE, en la realización del estudio para apoyar procesos de planificación territorial en el área de influencia de El Quimbo, identificaron diez puntos críticos de riesgos.
Dada la centralidad del proyecto en aspectos de amenaza y riesgo para una amplia área del departamento del Huila, se hizo necesario un análisis profundo desde la perspectiva geoambiental de los documentos técnicos remitidos por EMGESA S.A. así como una revisión de la información geológica, geomorfológica, hidrogeológica y geotécnica existente para la zona y aspectos de amenaza y riesgo relacionados con la construcción y funcionamiento de represas en zonas sísmicamente activas.
Según el análisis de amenazas y riesgos del El Quimbo “desde su licenciamiento ambiental, en el año 2008, se han presentado múltiples modificaciones como consecuencia de los numerosos y reiterativos requerimientos que se han realizado desde la sociedad civil, frente a los estudios realizados de impacto ambiental, censo a la población afectada e impactos generados en términos bióticos no valorizados adecuadamente, dentro del proceso de licenciamiento.
Sumado a lo anterior, “…como consecuencia de hallazgos realizados por parte de entes de control nivel nacional, que han llamado la atención, frente aspectos relacionados con las incertidumbres existentes en términos de amenaza sísmica, estabilidad de las obras, caudal ecológico entre otros, lo cual hace de vital importancia para los sectores involucrados tomar acciones prospectivas para prevenir y mitigar las posibles afectaciones a la población. Especialmente, para las autoridades territoriales al ser estas las responsables de la gestión del riesgo en sus territorios”, sugiere el estudio.
Riesgos más significativos
A partir de lo hallado, el Grupo de Investigación resalta diez de los riesgos principales del Proyecto Hidroeléctrico:
“Ni los diseños de la presa principal ni los planos de construcción (as built) son públicos, razón por la cual no es posible saber si las filtraciones (aparentemente anómalas y peligrosas) que se han presentado son parte del diseño original de la estructural”.
“Ni el plan de contingencia ni el manejo ambiental contemplan los escenarios ante una eventual rotura de la presa”.
“Los planes de contingencia no incluyen modelos de amenaza y vulnerabilidad de las poblaciones ubicadas aguas abajo, ni de la interacción de eventuales flujos por rotura de presa con Betania”.
“No existe o no es pública la información de carácter hidroclimático (caudales, lluvia y temperatura) propia de Emgesa - ENEL”.
“El inventario de deslizamientos y flujos de tierra es insuficiente, razón por la cual no se puede tener confianza en el cálculo de sedimentación. Por otra parte, no existiría base técnica para evaluar riesgos por tsunamis y sobrepaso de la presa”.
“Para el núcleo de arcilla de la presa se usaron materiales de formaciones geológicas cuyas arcillas han sido descritas como expansivas, lo cual puede generar problemas de estabilidad en las estructuras”.
“Los estudios de sismicidad natural son deficientes y no permiten acercarse a la amenaza sobre las estructuras. La caracterización de fallas sismogeneradoras no cumple con los postulados del comité para la construcción de grandes presas”.
“Emgesa incumplió con la instrumentación para el monitoreo de sismicidad inducida previa al llenado de la represa. Lo anterior impidió tener datos sobre eventuales sismos generados”.
“El monitoreo para calidad de agua en la zona embalsada no es sistemático y es deficiente, lo cual impide tener un conocimiento mínimo sobre el agua estancada. No obstante, es posible evidenciar disminución en su calidad”.
“La autoridad ambiental no ha generado confianza en cuanto a su idoneidad para la evaluación de estudios ambientales deficientes y ha permitido el llenado y funcionamiento del proyecto a pesar de los numerosos incumplimientos”.
Sobre el principio de precaución
La Autoridad Nacional de Licencias Ambientales, ANLA, pidió al Gobierno departamental conceder ocho días adicionales para responder por la aplicación del Principio de Precaución y ordenar suspender la licencia ambiental del proyecto hidroeléctrico El Quimbo, al establecer que existen “serias dudas” sobre los estudios y la información técnica sobre los cuales se sustenta el diseño y la ejecución del proyecto hidroeléctrico.
La respuesta que la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales debe dar al Huila busca que, además, se ordene a todas las autoridades competentes pronunciarse respecto de las posibles afectaciones provocadas por la construcción y operación de El Quimbo, y tomar medidas preventivas “en lo que tiene que ver con la defensa del territorio y su población”.
