Los negocios entre un exalcalde y el actual mandatario de Guadalupe
Dos lotes que estaban avaluados en un poco más de $7 millones fueron vendidos por un exalcalde de Guadalupe y su hermana al actual mandatario por unos $800 millones. Es el metro cuadrado más costoso en toda la historia del municipio.
Para algunos habitantes de Guadalupe, los lotes de terreno que en su conjunto miden una hectárea que el exalcalde Francisco Javier Sierra Esteban, y su hermana Marta Sierra Esteban, le vendieron al Municipio se convirtieron en los mejor vendidos en esta localidad en toda su historia.
La venta por un valor que supera los ochocientos millones, se hizo a través de un apoderado identificado como Manuel Esteban Palencia, quien en el negocio representó tanto a Sierra Esteban, como a la hermana del exmandatario.
“Ese lote que compró el actual alcalde Charles Barrera, en representación del Municipio, a un exalcalde, alcanzó en el negocio el valor comercial más alto de todos los tiempos en nuestro municipio.
“Según las cuentas, el metro cuadrado del predio le salió al municipio a 80.000 pesos, cuando según las compra ventas que se hacen en la localidad el promedio del metro cuadrado de tierra en el casco urbano es de 45.000 pesos”, señaló Israel Peña Imbachi, habitante de la localidad, que hace parte del grupo de inconformes por la compra.
El habitante agregó que la comunidad le va “a pedir al señor procurador provincial de Garzón que investigue esta negociación porque a nuestro juicio aquí se presentó un sobre precio que afecta por supuesto las arcas del municipio”.
La negociación
De acuerdo con las escrituras públicas 665 y 666 del 26 de diciembre de 2014, de la Notaría Única del municipio de Guadalupe, el primer lote con una extensión de 5293 metros cuadrados, de propiedad del exalcalde Francisco Javier Sierra Esteban, fue vendido al Municipio por un valor de $404’427.544, con promedio de valor del metro cuadrado de $76.408.
El segundo lote cuya propietaria era la hermana del exalcalde, Marta Sierra Esteban, tiene una extensión de 5177 metros cuadrados y fue vendido al municipio por un valor de $395’564.216, con promedio de valor por metro cuadrado de $76.408.
Los lotes, antes de venderlos al Municipio, tenían un avaluó catastral de $3’566.000 cada uno, valor que servía de base para el pago del impuesto de catastro de los predios.
De acuerdo al contrato de compra-venta, número 002 del 2014, firmado entre el alcalde Charles Barrera y el representante de los hermanos Sierra Esteban, el lote lo compró el municipio “para incrementar la oferta de vivienda nueva en la entidad territorial, disminuyendo el déficit cualitativo de vivienda en el municipio durante el cuatrienio” y sin embargo a pocos meses de terminar el periodo Barrera, no se pegó un solo ladrillo, el “monumental” lote comprado por la actual Administración Municipal.
“Al analizar las escritura de compra-venta, se puede decir que salvo el alto precio que se pagó por los lotes, que da pie para una investigación por parte de la Contraloría y la Procuraduría, la negociación es casi perfecta”.
Para el exalcalde, esta transacción podría tener una glosa ética, porque el negocia con una entidad de la cual fue su administrador, es decir se da una puerta giratoria y económica, ya que la figura de la puerta giratoria se presenta cuando un funcionario salta del sector público al sector privado, es decir a trabajar en lo que antes reguló.
En lo que se refiere al alcalde Charles Barrera, quedaría sujeto al resultado de las investigaciones que adelanten los entes de control que el fondo son los únicos que de manera oficial podrán establecer si en este caso hubo o no detrimento patrimonial para el Municipio, domo lo creen sus habitantes.
