Los discriminan, amenazan y agreden, por ser LGTBI
El grado de escolaridad de esta población es alto: el 99% de los encuestados sabe leer, escribir o hacer cuentas.
El Centro de Estudios Sociales Uniminuto Pitalito –CESUP- en asocio con el DIARIO DEL HUILA, revelan una investigación que refleja la discriminación en la comunidad de lesbianas, gais, bisexuales y transexuales en Pitalito.
Este estudio descriptivo trato de acercarse a tres ejes fundamentales (el personal, el familiar, social y/o cultural) de la comunidad “LGTBI” de Pitalito. Tratando algunas dimensiones de experiencias o situaciones vividas de discriminación, en algunos espacios sociales, de esta comunidad que ocupa un universo indefino dentro de la población laboyana.
El objetivo fue conocer algunos comportamientos discriminatorios por su identidad de género hacia la comunidad de lesbianas, gais, bisexuales y transexuales (LGTBI) en Pitalito Huila.
Para hacerse a esta realidad el grupo de investigación realizo cien encuestas del 14 de mayo al 12 de junio 2014; en un universo que no está definido de la población (LGTBI).
Es bueno aclarar que la encuesta sólo se aplicó con personas que se identifican en su condición de género como lesbianas, gais, bisexuales, transexuales e intersexuales.
Las edades de los encuestados oscilan entre los 16 años como valor mínimo y los 54 años como valor máximo, el promedio de edad de los encuestados es de 29 años.
Los gais son el 57% de esta comunidad, seguidos por un 37% de lesbianas y bisexuales, y con un 6% los transexuales, transmasculino y transfemeninos.
El grado de escolaridad de esta población es alto: el 99% de los encuestados sabe leer, escribir o hacer cuentas; el 66% de los encuestados tienen la secundaria completa o un nivel superior de educación; el 23% registra primaria completa y tan solo el 1% no define claramente su escolaridad. Estas condiciones posibilitan y viabilizan los procesos de capacitación, asesoría, acompañamiento y transferencia de tecnología y de un alto nivel de productividad.
Los discriminan
De acuerdo con los testimonios y el registro de las encuestas los insultan, los gritan, los amenazan en su entorno cotidiano, como lo demuestra la gráfica con un 69% de los encuestados.
“Un porcentaje revelador y mayoritario de esta comunidad ha sufrido, alguna vez, este tipo de hechos en una sociedad que se dice ser ‘conservadora, que deben respetar y reconocer las diferencias de género”, destaca el sociólogo Felipe Narváez catedrático de Uniminuto y coordinador de la investigación.
La población LGBTI, ha sido y es rechazada por la sociedad, que no termina por aceptarlos, en muchos casos la familia cree que su atracción por personas del mismo género obedece a un problema psicológico y los ha obligado a asistir a terapias psicológicas.
Las personas encuestadas en un 60% no han sido expulsadas de sus núcleos familiares, esto indica que a más de la mitad de la comunidad LGBTI de Pitalito conviven con su llegado, mientras que un 40% sufren la exclusión. La discriminación y segregación se vive también en los espacios de la cotidianidad y laboral; hasta los ámbitos más privados.
Un 43% de esta población en Pitalito ha sufrido, en algún momento, golpes u otras agresiones físicas. Siendo un porcentaje preocupante de intolerancia y víctimas de hechos de agresión violenta en el Valle del Laboyos.
“Podemos concluir con este trabajo en su primer eje (personal) que en su mayoría los encuestados están en un promedio de edad entre los 29 a 38 años, que su nivel de escolaridad es muy bueno ya que oscilan entre el bachillerato, técnico y universitario”, señalo Narváez.
Los resultados de la investigación arrojan que en el segundo eje (familiar) su estado civil refiere a un promedio de soltería, unión libre y separación y algunos de ellos tienen hijos en un porcentaje pequeño, como generalidad se encuentra que no desean tener hijos; dentro de su núcleo familiar, con un bajo porcentaje han sido expuestos a rechazos y expulsiones de sus casas.
En el tercer eje (social y cultural), se resalta el alto índice de maltrato, siendo víctimas de gritos, burlas, amenazas, insultos y demás agresiones por su preferencia, se les ha obligado a tomar terapias psicológicas (entrevistas a profundidad). También manifestaron que con un porcentaje equivalente al 50 - 50% personas dejaron de hablarles y los excluyeron de su entorno.
“Pese a los avances sociales en el Valle del Laboyos, vemos que aún existen fuertes rechazos e intolerancias hacia esta comunidad por sus preferencias sexuales y/o por su identidad de género”, concluye la investigación.
