La oscuridad, cómplice de delincuentes en el Virgilio Barco
Habitantes del barrio Virgilio Barco de Neiva se encuentran desesperados por la inseguridad que se viene presentando desde hace varios meses, en el sector conocido como La Quebrada de Mampuesto.
Desde hace varios meses, los habitantes del barrio Virgilio Barco vienen enfrentando una serie de problemáticas como lo son: la inseguridad, las escombreras y el servicio de alumbrado público. Algunas de estas dificultades han hecho que menores de edad aprovechen la oscuridad para consumir sustancias alucinógenas y planear robos a los que viven y transitan por el sector.
Desde la cinco de la tarde en adelante, aproximadamente de 30 a 50 jóvenes de edades entre 15 y 18 años se apoderan de las zonas verdes de la quebrada de Mampuesto, el parque principal y sus alrededores, debido a la falta de alumbrado público y la falta de presencia de la Policía Metropolitana en el sector.
En el lugar de encuentro se evidencian tubos, papeletas, botellas y bolsas plásticas con bóxer y demás sustancias que consumen, regadas alrededor de cómodas piedras donde se reúnen para drogarse, idear y escoger las víctimas para los robos. DIARIO DEL HUILA solicitó al cuadrante de la Policía Metropolitana el acompañamiento al sitio de encuentro de los jóvenes, pero los menores salieron en huida por la presencia policial.
El presidente de la Junta de Acción Comunal, Roque Feller Losada, ha dicho que desde el 2014 se pasó una carta a la Administración Municipal para dar solución al alumbrado público, en los sectores de la avenida Segunda, la quebrada Mampuesto y el parque del barrio; inquietud que hasta la fecha no se ha resuelto. A raíz de esta situación, los jóvenes consumidores aprovechan la comodidad de desplazarse de un lugar a otro, donde la oscuridad se lo permita, para hacer sus fechorías.
Por otra parte, los habitantes comentan que en la quebrada de Mampuesto se están depositando escombros y animales muertos por parte de zorreros y personas ajenas al barrio, situación que afecta a la comunidad por los malos olores y el posible represamiento de la cañada, situación que se puede complicar ya que la temporada de lluvias se aproxima.
OPINIONES
Roque Feller Losada: “Desde que yo estoy electo como presidente del barrio, los vecinos me han transmitido el inconformismo por la inseguridad; anteriormente no era tan inseguro, pero es que ya ahora no puede uno ni sentarse afuera porque es que los muchachos salen de una forma extraña y empiezan a robar, los fines de semana es peor”.
Nos hemos reunido con el cuadrante de la Policía Metropolitana del sector, para solicitar un CAI móvil en el barrio, pero hasta hoy no hay respuesta.
Sandra Vásquez: Soy habitan del barrio Virgilio barco desde hace ocho años, me siente preocupada por la inseguridad que se está presentando en el barrio desde hace unos meses; unos muchachos no mayores de 18 años se la pasan todos los días, a cualquier hora del día en el bosque, frente a mi casa consumiendo sustancias psicoactivas, se drogan y comienzan a robar las pertenencias a las personas del barrio.
Hacemos el llamado a las autoridades para que nos ayuden con esta problemáticas, disponiendo más control para el barrio y a la Gobernación para que nos coloque alumbrado en este sector, ya que este es uno de los factores que ayuda al aumento de la inseguridad.
Teniente Coronel Carlos González, comandante encargado de la Policía Metropolitana de Neiva.
Hay cuestiones que no son solamente de Policía, en el sitio hay que verificar su estado de iluminación, su estado de aseo, mirar qué tipo de comunidades hay alrededor y que esa comunidad que está preocupada, se siente con la policía, con su gestor comunitario, y mirar qué se puede mejorar en el lugar para buscar una convivencia entre todos. Hay sitios donde lastimosamente la policía llega a actuar por una contravención y resulta que estas personas, ya con su alto grado de exaltación, su consumo de droga, agreden y arremeten contra la policía y la gente buena se aísla y no ofrece ningún apoyo hacia ellos.
