La feria artesanal de Pitalito rindió homenaje a doña Aura Muñoz de Vargas
Como una forma de rendirle tributo a su vida y obra, la organización de la Feria Nacional Artesanal de Pitalito, realizó el homenaje póstumo a Doña Aura Muñoz de Vargas, pionera de la cerámica laboyana. La exposición “El Aura de los Vargas Muñoz”, se inauguró el pasado 12 de noviembre a las 7 de la noche.
Por Gerardo Meneses Claros
Este año la Feria Nacional Artesanal de Pitalito llegó a sus cincuenta años. Medio siglo de arte, cultura, tradición y trabajo. Cincuenta años que han visto desfilar la artesanía nacional en una muestra de destreza, color, ingenio, arte y mucha identidad. Desde la época en que las ferias se realizaban en la recién construida Iglesia de la Valvanera Nueva, pasando por el hermoso Centro Artesanal, hasta llegar a las modernas instalaciones del Centro Empresarial Surcolombiano, administrado por la Cámara de Comercio, seccional Pitalito, la feria ha albergado lo mejor de la artesanía nacional y, con el paso del tiempo, se ha convertido en uno de los eventos más importantes del calendario ferial del país.
Acompañada de la Feria Equina Grado A, los dos eventos traen a Pitalito, año tras año, miles de turistas y visitantes que tienen en la artesanía y los caballos el mejor motivo para conocer o para volver a la ciudad. Pitalito se vistió de feria y, engalanado con sus mejores trajes, recibió a Colombia este fin de semana.
El origen de un legado
Todo tiene su origen. Todo tiene un comienzo. Y al hablar de la feria artesanal de Pitalito es inevitable el referente de la familia Vargas Muñoz. Fue en el taller de doña Aura Muñoz de Vargas donde nació La Orquidera, la preciosa muñequita de barro que ella elaboró y con la cual ganó en 1968 el Premio Nacional de Artesanía convocado por la Presidencia de la República, en ese entonces regida por Carlos Lleras Restrepo. Un premio que le significó a Pitalito el regalo de un Centro Artesanal que sirviera de escuela para mantener vivo el arte y la cultura que doña Aura había hecho visible a través del barro. La feria ya había empezado, ya en Pitalito se habían dado los primeros intentos de hacer un evento que reuniera una tradición en torno a la artesanía, pero el premio a doña Aura fue el impulso que se necesitaba para consolidar la feria y a Pitalito como un pueblo de barro.
Pronto el país sabría que en esta parte del mundo había una mujer delicada, inteligente y disciplinada que, junto a sus diez hijos, elaboraba en barro las piezas más perfectas de arte popular. Los pesebres, los ranchos, las estampas de ese costumbrismo nuestro, desfilaban por la mente y por las manos de doña Aura hasta convertirse en verdaderas obras de arte.
Homenaje a la más grande
No es exagerado decirlo, doña Aura es la más grande artista que ha dado el Huila. La perfección de sus trazos, la estética en cada una de sus piezas, el manejo del color, la disposición de la luz; la sabiduría y la inteligencia para plasmar la cotidianidad huilense de su época, o para recrear los pasajes bíblicos, tan cercanos a su ser y a su vida, dan cuenta de una artista y de un ser humano de una infinita grandeza. La dignidad, la estética y la delicadeza de doña Aura quedaron plasmadas en sus obras.
Por eso, este año, la organización de la feria de Pitalito rindió tributo de gratitud y admiración a una de sus más grandes hijas. Y para ello, la Cámara de Comercio, seccional Pitalito, no ahorró esfuerzos. La exposición “El Aura de los Vargas Muñoz”, se planeó y organizó desde hace tres meses; reuniones con sus hijos, búsqueda de información, revisión de documentos, fotografías y material audiovisual que su familia guarda, hicieron parte de la investigación para la muestra.
El salón que lleva su nombre, en el Centro Empresarial Surcolombiano, albergó la exposición con diez de las más representativas piezas de su autoría; junto a ellas estuvieron las de sus diez hijos, acompañándola, mostrándole al país la obra de una familia que ha vivido por y para la cerámica, una tradición heredada de ella, de doña Aura Muñoz de Vargas, la más grande artista que ha dado esta tierra huilense.
Una gala de cultura
Pero si la exposición fue todo un éxito, la gala cultural en homenaje a su nombre, realizada en la plazoleta de eventos, fue también otro de los grandes momentos de la Feria. El conversatorio con sus hijas Edith y Cecilia acerca de los recuerdos que tenían de doña Aura, el documental sobre su vida, la serenata colombiana del Grupo de Cuerdas de los niños de la Escuela Normal, la bellísima interpretación de la danza folclórica “La Orquidera” por parte del maestro Aldemar Salinas y Paula Claros, y la danza “El maestro” de los niños de Fercarana, arrancaron aplausos y sonrisas en una noche de fiesta celebrando la vida y la obra de doña Aura.
