Joven cooperativista de Garzón ocupó primer lugar en pruebas Saber 11
Diego Fernando Rodríguez Barrera, estudiante del Colegio Cooperativo La Presentación e integrante de varias redes juveniles de economía solidaria, obtuvo 430 puntos en la evaluación para el ingreso a la educación superior.
Con un puntaje de 430 puntos en la prueba Saber 11, aplicada el pasado mes de agosto a los estudiantes de instituciones educativas públicas y privadas del país, Diego Fernando Rodríguez Barrera, alumno del Colegio Cooperativo La Presentación del municipio de Garzón, se posicionó en el grupo de jóvenes que alcanzaron el primer puesto a nivel nacional.
El adolescente de 17 años de edad, criado en una familia de valores cooperativistas, se mantuvo con un promedio por encima de los 80 puntos en todas las áreas evaluadas, siendo la más destacada Ciencias Sociales y Competencias Ciudadanas, donde alcanzó una calificación de 100 sobre 100.
En diálogo con Economía & Finanzas, Diego Fernando atribuyó gran parte de sus logros a los aprendizajes adquiridos como líder juvenil del cooperativismo en la zona centro del Huila, y se refirió además a los proyectos que planea materializar en cuanto culmine sus estudios de secundaria.
¿Cómo conoció la economía solidaria?
Toda la vida mi papá ha estado vinculado al sector solidario y eso ha sido parte fundamental de mi crianza. Desde muy pequeño disfruté de los beneficios que trae ser parte de una cooperativa con servicios como la cuenta de ahorros e integré las escuelas de formación deportiva y musical de la cooperativa Coofisam, a la que estoy asociado.
Mi papá, Rafael Rodríguez, trabajó como coordinador de Proyectos de la Cooperativa Central de Caficultores (Coocentral). Recuerdo que dictaba talleres a las comunidades y yo muchas veces lo acompañaba; fue así como sembró esa semilla del liderazgo y del cooperativismo en mi vida.
Actualmente él es subdirector administrativo de la Fundación Fundacoofisam, escenario desde el que está muy pendiente de los procesos educativos con los jóvenes; eso en cierta forma me motivó en los últimos años a hacer parte de la Red Juvenil Coofisam, de la Red Juvenil Solidaria del Huila que lidera Asocoph y del Comité de Jóvenes de Confecoop Nacional.
¿Qué hace desde esos colectivos de trabajo?
Nosotros tratamos de adoptar la economía solidaria desde una visión juvenil. Lideramos procesos para formar a niños y adolescentes en los conceptos básicos de qué es ser joven, qué es la solidaridad y el liderazgo. En Coofisam tenemos el Colectivo de Comunicación, para superar las limitantes de expresión y la falta de espacios para dar a conocer nuestras ideas. Les llegamos no con la típica exposición de ocho horas, sino con experiencias lúdicas y atractivas. Nuestros procesos están encaminados a la formación de líderes para el relevo generacional que el cooperativismo necesita, obviamente sin olvidar lo importantes que son las enseñanzas que los veteranos nos transmiten.
¿Considera que ese trabajo desde la economía solidaria ha influido en sus logros académicos?
Del cooperativismo resalto que su base es el ser humano y no el dinero, en ese sentido, nos permite desarrollar nuestra propia identidad y todo el potencial, algo que no consienten otros modelos económicos como por ejemplo el capitalismo. Estar vinculado a procesos sociales que me exigen y me motivan a liderar, a trabajar, trajo a mi vida crecimiento mental y espiritual. El cooperativismo me ha hecho ver el mundo de otra forma y aprovechar sus posibilidades de desarrollo.
¿Cómo se define Diego Fernando Rodríguez?
Soy una persona receptiva que le gusta escuchar, conocer y analizar las situaciones de la vida. Disfruto de apreciar las cosas bellas del mundo y soy muy consciente de lo que tengo y de lo que puedo hacer para mejorar. Aunque no sea una persona muy ordenada, doy lo mejor de mí cuando algo me apasiona. Considero que lo más importante siempre es ser como uno quiere ser y no aparentar para parecerle bien a los demás, ni actuar como los papás u otras personas quieran. Los jóvenes hoy día debemos tener claro a la hora de construir el proyecto de vida, sea cual sea, que debe llevarnos a la felicidad propia porque ese es el propósito de la existencia.
¿Qué viene para su vida luego de haber sido uno de los mejores bachilleres del país?
Pienso esperar un semestre antes de irme a la ciudad de Bogotá, a estudiar sociología en la Universidad Nacional. Necesito este tiempo para mis proyectos personales, para compartir con mi familia, conocer del departamento del Huila y avanzar en los procesos que adelantamos desde las redes juveniles, porque probablemente ya no podré estar en esos espacios cuando me vaya.
Mi propósito es dejar huella en los grupos a los que pertenezco y cuando termine mi carrera, quiero trabajar con las comunidades y seguir multiplicando esa semilla del cooperativismo, como otra forma de ver el mundo. Espero continuar compartiendo con el sector y con las personas que me han formado y ayudado durante todos estos años.
¿Qué mensaje entrega a los jóvenes que hacen parte de procesos cooperativistas desde las escuelas de formación?
Si hay algo que pueda ayudarnos como seres humanos, es la conciencia frente a la vida que nos enseña a tener el cooperativismo. No es necesario ocupar siempre los primeros puestos u obtener las mejores calificaciones, sino ser las mejores personas. Yo pienso que más importante que saber mucho, tener mucho dinero o mucha fama, es saber actuar para aportarle a la gente soluciones a sus problemáticas. El mensaje es a que aprovechen lo que la economía solidaria les ofrece, y a que siempre se auto reconozcan como seres capaces de contribuir a la construcción de una mejor sociedad.
Formando líderes desde la economía solidaria
El Colegio Cooperativo La Presentación de la capital diocesana del Huila, es administrado por la Cooperativa Especializada de Educación de Garzón Coedugar, entidad que nació en el año 1971 por iniciativa de la Asociación de Padres de Familia.
Para la época la institución tenía el nombre de Colegio Cooperativo Femenino de Garzón y era manejado por las religiosas de La Presentación, sin embargo años más tarde se convirtió en mixto y cambió su denominación.
El gerente de Coedugar, Alejandro Carrera Sandoval, reconoció el logro obtenido por el joven Diego Fernando Rodríguez, al tiempo que resaltó el arduo trabajo en la enseñanza de valores solidarios que se realiza en el plantel educativo.
“Somos una institución con 118 años de historia, catalogada dentro de las más antiguas del departamento, que ha decidido educar bajo las premisas del cooperativismo. Más que buenos resultados en química o matemáticas, nos interesa entregar a la sociedad buenos ciudadanos, porque a partir de ahí los resultados académicos se dan de forma automática”, aseguró.
A la fecha Coedugar cuenta con 498 padres de familia asociados y atiende a 673 estudiantes.
