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Regional/ Creado el: 2017-06-09 09:35

Importancia de fomentar la lectura en la primera infancia

El desarrollo de la literatura en la primera infancia esta netamente ligado a la calidad de las experiencias verbales y no verbales brindadas al bebé desde su gestación.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | junio 09 de 2017

Por Ana Yibe Torres Rojas
Estudiante de licenciatura de Humanidades y Lengua Castellana
Universidad del Magdalena.

El desarrollo de la literatura en la primera infancia esta netamente ligado a la calidad de las experiencias verbales y no verbales brindadas  al bebé  desde su gestación. Es allí donde se construye códigos neurológicos  de igual manera  el vínculo afectivo con las personas más cercanas, que lo envuelven entre múltiples lenguajes.

Según  Bruner (1986), las facultades originales que posee el bebé para interpretar y construir significados se activan en la medida en que la madre, el padre o su cuidador lo involucran en ese juego de doble vía que él denomina “reciprocidad” y que ilustra la capacidad, cada vez mayor de la madre para diferenciar las razones de su llanto, así como la capacidad del niño de anticipar esos acuerdos.

Por tal motivo se debe reconocer a los bebés como sujetos de lenguaje desde el nacimiento, el bebé afronta la tarea de vivir separado de su madre, con ella realiza las primeras nociones de sus límites: dónde comienza su cuerpo y dónde terminan el de los demás. Así es el comienzo de la vida, la música y literatura son imprescindibles e inseparables.

(Vigotsky,1982) establece el concepto de lectura en la primera infancia como un proceso que es desarrollado desde los primeros momentos de interacción del niño con sus progenitores, vislumbrando un consenso regido por el lenguaje que permite expresar y leer los estados de ánimo o los sentimientos, situación que abre la posibilidad para relacionarse con los demás, construyendo escenarios y modos de entender los elementos que aparecen en la cultura y en el sentir de cada sujeto.

Por consiguiente se debe ofrecer cantos de cuna a los bebes que estimule la escucha atenta de las propiedades rítmicas y expresivas de las palabras y que es la actividad esencial para apropiarse de la lengua materna. Canciones de cuna y arrullos para mecer a los bebés y darles la bienvenida al mundo con los primeros libros.

En núcleo familiar, cuidadores y docentes podrán ofrecer espacios de lectura con libros que contengan imágenes sencillas sobre experiencias cercanas como la hora de comer y de bañarse o los animales, por lo general, sus páginas son de hule para la hora del baño o de cartón resistente, a prueba de los primeros dientes.

Por ello, Durán (2002b) manifiesta “a la hora de ofrecer un libro a un niño se debe hacer de una forma especial” ya que no se puede creer que las imágenes y los colores llamativos son suficientes para dar a conocer o imaginar la realidad, para ello es fundamental que un libro para niños debe poseer desde los colores más llamativos y resplandecientes hasta los más oscuros y rústicos, pues en la cotidianidad ellos aparecen con mucha frecuencia.

El rol del adulto como sujeto activo en el desarrollo próximo que plantea Vigotsky es significativo al momento de presentarle los primeros libros   con imágenes  se le debe permitir a los bebés que manipulen, que sientan, que sus miradas empiecen a buscar nuevos horizontes, es importante dejar a su alcance los primeros libros para hojear y también para leérselos innumerables veces.

Solo así será posible que el niño pueda leer antes de poder realizar una lectura autónoma, o en palabras de Vasco  (2000) “leer sin saber leer”, es el camino que permite al sujeto encontrar en la lectura un espacio en el cual no sólo puede aprender, sino que es una fuente que permite disfrutar de espacios fantástico.

El adulto deberá despertar en el niño la capacidad de exploración al momento de manipular e interpretar imágenes de los libros para adquirir un aprendizaje significativo en palabras de Larrosa (1996) concibe que: “la aventura de la autointerpretación es interminable y conducirá a donde no estaba previsto, a una permanente metamorfosis. Y esta metamorfosis tendrá su arranque y fuerza impulsadora en el proceso narrativo e interpretativo de la lectura y la escritura”

Por ello, la lectura en la primera infancia se debe considerar como la caja de herramientas que para algunos podrá ser la fuente principal de la construcción de una identidad, expuesta a un constante movimiento que proporciona un sentido de vida que nace a partir de la interacción y el diálogo con las palabras; de ahí se debe considerar la importancia y la pertinencia que trae consigo potenciar la competencia lectora desde el mismo nacimiento.

 Por consiguiente, es preciso mencionar que son los adultos con su experiencia dentro de la cultura quienes permiten al sujeto identificar para luego comprender cada uno de los fenómenos que aparecen como novedosos en el mundo del niño; son ellos quienes abren la posibilidad de insertar al sujeto en el mundo del lenguaje con la intención.