Hogar Santo Ángel: 25 años al servicio de los ancianos del Huila
La Fundación Damas Voluntarias Hogar Santo Ángel cumple las bodas de plata en su gestión y presencia en el centro del departamento. Este grupo de mujeres busca ayudar a los adultos mayores más necesitados brindando, en un hogar de paso, un espacio para que los ancianos tengan un lugar cómodo y acogedor donde vivir.
Con amor y vocación de servicio a la comunidad varias mujeres adultas del municipio de Gigante han unido sus fuerzas durante 25 años para poner al servicio de los ancianos del país el Hogar de paso Santo Ángel, un lugar en el corazón del casco urbano de esta población que se ha convertido a través de este tiempo en un refugio para muchos abuelitos.
“La iniciativa surgió por parte de Elvira Rojas de Cuéllar y Gabriel Vega Lara quienes vieron la necesidad de crear un ancianato en Gigante, quien nos reunió a un gran grupo de amigas para colaborarle en la logística y en buscar una casa para instalar el lugar”, comentó Blanca Aurora Álvarez una de las mujeres que desde hace 25 años hace parte de la fundación.
Desde un principio a este grupo de mujeres se sintió comprometido con esta labor y se conformó una junta directiva de la Fundación que comenzó dirigiendo Elvira Rojas, la mujer a la que hoy todas ellas agradecen que se le haya ocurrido la idea de conformar un ancianato en Gigante.
El hogar de paso
“En el año 1982 se realizó la compra de la casa, se gestionó la personería jurídica y todo lo que se necesita, seguimos trabajando y en el año de 1990 cuando la casa ya estaba construida se inauguró el hogar de paso con 15 ancianos, varias personas nos colaboraron con la dotación que necesitaba el lugar como cama, colchones, vajillas, cubiertos y lo que se iba necesitando”, expresó Elvia Sánchez, otra de las personas que ha estado desde el principio de la labor de la fundación.
Desde ese entonces y hasta el momento este grupo de mujeres ha contado con la ayuda de varias instituciones y personas quienes se muestran complacidos con la labor que hacen las mujeres por los ancianos del municipio. Entidades como la alcaldía del municipio, la Gobernación del Huila, el Concejo municipal, el Instituto Colombiano Bienestar Familiar son algunas de ellas.
“La principal motivación que tuvimos para aceptar la propuesta que nos hicieron de colaborar en el ancianato fue la de ver las personas en las calles, sin tener donde dormir, quien les diera comida. Se encontraban por varios sectores, eso es muy duro para nosotros y decidimos organizar esto para poder colaborarle a ellos”, expresó Sánchez.
Aunque la Fundación Damas Voluntarias Hogar Santo Ángel tiene como principal labor el darle un hogar a los ancianos que se encuentran abandonados por sus familias, algunas personas se aprovechan de esta condición y llevan a sus familiares y expresan que se lo encontraron en las calles dejándolos en el hogar, después del tiempo cuando los abuelitos fallecen llegan enfadados incluso acusando que el hogar de ser quien causó el deceso, “hay familiares que nos buscan para entregarnos ancianitos para cuidarlos, dicen que son personas que se han encontrado y resulta que cuando fallecen aparecen a preguntar de que se murió, para preguntar porque no les avisamos y una vez nos acusaron de que habíamos asesinado a un abuelito”.
Un cambio de vida
Estas mujeres piensan que cada uno de estos ancianos debe terminar su vida de una buena manera y aunque sea de manera humilde con el trabajo que ellas desarrollan jornada tras jornada buscan que estos abuelitos no pasen ninguna necesidad, buscan darles un cambio de vida en sus posibles últimos días.
“El ancianato nos ha dejado muchas experiencias buenas porque vemos que es un obra que todo ser humano debe hacer y es el condolerse de una persona, tener amor por el otro, vemos que hoy en día hay muchas ayudas para los niños y realmente son muy buenas, pero los ancianos no tienen ni papá ni mamá, muchas veces quedan abandonados, la familia se aburre de ellos. Nosotros tenemos que ser su familia y ayudarlos”, comentó Blanca Aurora Álvarez.
Una gran satisfacción
“Día a día se viven cosas muy buenas, hay mucha satisfacción el que todavía a pesar de la edad de todas nosotras tenemos la ilusión y las ganas y de trabajar. Todos los días uno se va enamorando de esto, de la labor que se hace”, comentó Ligia Mayorca, presidenta de la Fundación.
La alegría de los ancianitos, las sonrisas al verlas llegar es el único pago que este grupo de mujeres recibe todos los días en los que comparten con los 25 adultos mayores que tienen la institución que hoy cuenta con cuatro empleados que se encargan de la parte administrativa del lugar.
“Le damos gracias a Dios todos los días de que este hogar sea parte de Gigante y tenga bellas personas que nos colaboran, desde que se organizó muchos nos han servido y estamos eternamente agradecidos por que gracias a ellos podemos hacer esta labor”, dijo Mayorca.
Por el momento cinco personas se encuentran empleadas por nómina dentro del hogar: la manipuladora de alimentos, la persona encargada del aseo, dos al servicio de los abuelos y una administradora.
Los 25 años
El próximo sábado el Hogar de paso Santo Ángel celebrará sus bodas de plata con un evento que comenzará con una alborada, luego se realizará una misa en conmemoración a la inauguración del lugar, luego será el almuerzo.
En la tarde se entregarán reconocimientos a las personas que han colaborado y se realizará una reseña histórica del ancianato y todo lo que en este se ha vivido y estará a cargo de Elvia Sánchez, Blanca Aurora Álvarez, Ligia Mayorca, Rebeca Sánchez, Estela Piedrahita, Celia Sánchez, Amparo Montero y Lila De Perdomo.
“El Hogar Santo Ángel es un lugar que hace feliz a la comunidad”
La gestora social del municipio de Gigante, Amparo Montero, quien también hace parte de la Fundación, destacó el trabajo del hogar de paso “el servicio que presta a la tercera edad ha sido un trabajo bien llevado a pesar de todas las dificultades que se han ido superando. Por medio de la Fundación se le ha colaborado mucho a la tercera edad”.
“El Hogar Santo Ángel es un lugar que hace feliz a la comunidad, este es un servicio muy valioso que se debe agradecer a la Fundación Damas Voluntarias y toda la comunidad que nos apoya de una u otra manera para que este lugar salga adelante”.






