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Regional/ Creado el: 2016-05-13 10:08

Hallazgo de danta de montaña con su cría

El hallazgo se dio en área protegida del Huila.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | mayo 13 de 2016

Nuevos registros es especies de fauna silvestre como la danta de montaña (Tapirus pinchaque) y el oso de anteojos (Tremarctos ornatus), fueron encontrados en áreas protegidas del departamento del Huila.

Estos hallazgos se lograron como resultado de un proceso de monitoreo comunitario a través de la técnica de fototrampeo, que viene implementado la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena –CAM, en zonas de conservación de la región.

Una de las áreas en las cuales se ha detectado la mayor presencia de estas especies es en el Parque Natural Regional Corredor Biológico Guácharos Puracé, ubicado en zona rural del municipio de San Agustín. Allí la autoridad ambiental del Huila realiza un trabajo de monitoreo continuo de estas especies desde el año 2012, logrando alrededor de 1.500 registros fotográficos de estos animales que se encuentran en alto nivel de amenaza.

Danta con cría

En este registro que se logró en los últimos días, se puede observar una danta de montaña con su pequeña cría, la cual aún presenta las manchas típicas que caracterizan esta etapa del desarrollo de la especie.

La danta adulta que se observa en el video es una hembra de alrededor de cuatro años, cuyo peso oscila entre 200 y 250 kilogramos y su tamaño estimado es de 90 centímetros de alto y 1.80 metros de largo. Por su parte, la cría no supera los cinco meses de edad y su peso está cercano a los 40 kilogramos.

“Este tipo de registros tienen una relevancia a nivel mundial, teniendo en cuenta que son inéditos y que dan muestra de la riqueza del departamento del Huila, en términos de biodiversidad; así mismo, lograr observar que las dantas de montaña presentan una dinámica poblacional activa, y que se están dando procesos de reproducción viable, dan cuenta de la efectividad del manejo de las áreas protegidas, ya que se ha logrado recuperar y conservar el hábitat de esta especie, y proporcionar un nicho propicio para su desarrollo”, explicó Katherine Arenas Rodríguez, bióloga de la CAM.

La instalación de las cámaras trampa se realizó con el apoyo de Grupo de Monitoreo de la Fauna Silvestre Huellas del Macizo y permanecieron dos meses de exposición en campo, tiempo en el cual se captaron los registros fotográficos. Esto se logra mediante la tecnología infrarroja que utiliza este equipo especializado, que consiste en la detección de calor emitido por los animales para activarse y lograr el registro de las especies.