Habitantes de las veredas Tambillo y Fátima reclaman el derecho a la educación de sus hijos
35 niños pertenecientes a las veredas de Fátima y Tambillo, ubicadas en el occidente del municipio de Palermo, Huila, están viendo lesionado su derecho fundamental a la educación, debido a que dos habitantes del sector han ocupado desde hace 10 años las instalaciones del plantel educativo y no quieren devolverlo para reactivar el servicio.
La comunidad reclama a Víctor Ernesto Polanía, alcalde de Palermo (Huila) la legalización y desalojo del predio para poder reactivar el funcionamiento de la escuela. “Estamos exigiendo al mandatario local que nuestra escuela vuelva a abrir sus puertas como hace unos años, que nuestros niños tengan la oportunidad de educarse cerca a sus lugar de vivienda”, aseguró Carlos Eduardo González, presidente de la Junta de Acción Comunal de la Vereda Tambillo.
De igual forma, el líder comunitario manifestó que jurídicamente han agotado algunas acciones como un oficio radicado ante Presidencia de la República, fechado el día 22 de abril de 2014, el cual remite la queja al Ministerio de Educación y este, a su vez, responde que de conformidad con el artículo 21 del Código Procedimiento Administrativo y de lo Contencioso Administrativo, es competencia de las entidades territoriales Gobernación y la Alcaldía de Palermo, dar respuesta a esta petición.
Por su parte, las comunidades afectadas radicaron un Derecho de Petición ante el burgomaestre local como lo demuestra el oficio fechado el día 07 de febrero de 2014, en el cual se relata toda la problemática y se le solicita a Polo Pimentel, alcalde de esa época, que de manera urgente, intervenga en este proceso y que explique los motivos por los cuales estas personas han tomado posesión del predio fiscal.
Luego de no encontrar eco en sus peticiones, la comunidad decide instaurar una Acción de Tutela el pasado 05 de abril de 2016, el Juzgado Primero Municipal de Palermo – Huila, resuelve tutelar el derecho fundamental de petición a dos miembros de la Junta Directiva de la vereda Tambillo y Fátima de esta localidad, la cual va en contra de la administración municipal representada por el señor Víctor Ernesto Polanía Vanegas.
Como consecuencia de lo anterior, se le ordena en esta providencia al alcalde que en un término de 48 horas siguientes a la notificación de esta decisión, inicie el proceso administrativo policivo de desalojo contra los demandados, pronta y cumplidamente, so pena de ser sancionado por desacato.
DIARIO DEL HUILA consultó al personero de la localidad, Kleiver Oviedo, quien manifestó que su entidad está pidiendo a la Administración Municipal de Palermo el cumplimiento del fallo en los términos; sin embargo, sostiene que ellos han indicado que reinician el proceso de restitución de un bien de uso público porque el bien aparece a nombre de un particular; el problema radica en que antaño se solía regalar un determinado bien para uso de la escuela pero nunca dejaba eso legalizado y el señor que compró el terreno dice que eso le pertenece; mientras se discuten esos temas de carácter jurídico, realmente lo que hay allí es una vulneración de los derechos de los niños; como Personería le estamos pidiendo a la alcaldía actuar y celeridad en el proceso.
Por su parte, de acuerdo con el certificado catastral expedido por el Instituto Geográfico Agustín Codazzi, se indica que el municipio de Palermo se encuentra inscrito en la base de datos catastral del IGAC como propietario de un predio correspondiente a la dirección de la escuela y avaluado por $20.976.000 con un área construida de 231 metros cuadrados.
En reiteradas ocasiones, este medio de comunicación trató de establecer contacto vía telefónica con el alcalde de Palermo pero fue imposible lograrlo.
Antecedentes
El terreno donde se encuentra actualmente ubicada la escuela Vereda de Fátima fue donada por el señor Hermógenes Manchola, habitante del sector, quien otorgó al municipio de Palermo el predio con el fin de construir la escuela para beneficio educativo de esta comunidad. Producto del sismo ocurrido en el año 1.967, la infraestructura del centro educativo sufrió serias averías pero continuó en funcionamiento. Sin embargo, fue reconstruida hasta el año de 1.975 por parte del Comité de Cafeteros del Huila.
Según algunos habitantes de ambas veredas, las instalaciones de la escuela se encuentran deterioradas por el paso del tiempo y por el descuido y abandono de los actuales poseedores del inmueble.
