Habitantes de Colombia claman por recursos
Habitantes del municipio epicentro del fuerte temblor que sacudió ayer al Huila y a buena parte del país exigen por las ayudas que les prometieron.
Luego que se presentara el terremoto del pasado lunes con una magnitud de 5.7 grados en el municipio de Colombia al norte del Huila, sus pobladores argumentan que pese a que se han enviado ayudas desde varios puntos del país, la mayoría de estas, están siendo entregadas personas que no han resultado afectadas. Siendo así, esto sería un nuevo caso de corrupción, mal que tanto aqueja al país.
La situación ha ido pasando de castaño a oscuro en este municipio, que ha sufrido en repetidas ocasiones este tipo de fenómenos naturales; como se sabe, hace poco más de tres meses un sismo de 5.4 de magnitud se presentó en Colombia, afectando considerablemente varias de sus viviendas y diversas estructuras, lo que ha sumado al sismo del lunes, deja en serios problemas la estabilidad de las construcciones de la ciudad de los cardos.
Panorama actual
El saldo del sismo del pasado lunes -que tuvo como epicentro escasos 5 kilómetros de la cabecera municipal- es el de 15 casas afectadas, de las cuales ocho presentan daños graves. De igual forma se presentó fisuras considerables en el campanario de la Iglesia y un gran sentimiento generalizado de angustia e incertidumbre.
Sin preparación para estos fenómenos
La administración municipal, en cabeza de Adelia Guzmán, afirmó a este medio de comunicación que el municipio no se encontraba en condiciones para enfrentar este tipo de eventos sísmicos de gran magnitud. Lo preocupante es que ya van tres movimientos telúricos aquí, con las repercusiones que ya se conocen.
Ni la iglesia se salvó
Roberto Martínez, el sacerdote asignado a la parroquia Iglesia Mercedes de Colombia, manifestó que las fisuras que había dejado el pasado sismo del 30 de octubre del año pasado, se acentuaron con el movimiento del lunes; agravando así los daños estructurales del campanario, lo que originó que la zona cercana a la iglesia fuera acordonada con el objetivo de prevenir posibles accidentes. Además, manifestó que si se presentara un nuevo movimiento, lo más posible es que se vaya al piso toda la estructura. Adicionalmente expresó que se emprenderá en los próximos días la tarea de restaurar el campanario en el sentido de que hay que derrumbarlo y volverlo a construir.
En cuanto a las ayudas prometidas por el Gobierno además del párroco, varios habitantes del sector afirmaron que hay mucha inconformidad respecto a este tema, ya que según eso se les han entregado a personas que no tiene nada que ver con las afectaciones en el municipio. Existen personas que tuvieron daños en sus viviendas durante el sismo de octubre y que se agravaron ahora, pero no les han llegado los auxilios, esperamos que esta vez sí se les tengan en cuenta. También, en otros casos se les entregaron ladrillos y cemento, pero las personas no tenían para pagar un maestro de obra; entonces, las casas quedaron así”, agregó el párroco.
Momentos de angustia
Elías Hernández Llanos, aseguró que “sentimos mucho susto, yo dije: ¡se nos cayó la casa!, eso tronaba duro, eso fue muy duro. Salimos corriendo al patio, tuvimos daños fuertes en las casas, con grietas en las paredes. A nosotros no nos dieron nada la vez pasada y vea esta casa, está que se nos cae al piso y pedimos ayuda como varillas y cemento para ajustar algunas paredes”.
Por su parte Dagoberto Reyes Rodríguez, sostuvo que “eso estuvo fuerte en la mañana, aquí se abrió la pared y se cayeron unos cuadros. Antes eso no se fue al piso, pero necesitamos recursos para arreglar nuestras casas. Ahora no dormimos aquí y nos tocó irnos a dormir casi que en el patio. Ahora necesitamos con urgencia las ayudas porque se las están dando a otras personas que no les ha sucedido nada. Pedimos que nos entreguen directamente las ayudas a las personas afectadas”, anotó.
María de Jesús Avendaño fue una de las afectadas con el nuevo sismo y dijo: “Esta vez fue más durito el temblor. Me asusté y salí corriendo para el patio y me prendí de una columna para no caerme al piso. Ahora le pedimos al Gobierno que esta vez sí nos tenga en cuenta, porque la casa quedó muy averiada. Le están dando las ayudas a otras personas que no lo merecen”.
Finalmente, Gregorio Cardozo señaló que “aquí quedamos espichados, las paredes están a punto de caerse y nosotros necesitamos ayuda porque llegan y no se le entregan a los afectados por estos sismos que nos tienen asustados. No sé qué pasa. Los pisos se cuetearon. Nos tocó salir corriendo para la calle, se cayó un televisor y se rompió”, dijo finalmente.
