Gota a gota el agua se bota
El preciado líquido recorre varias cuadras y finalmente llega a una alcantarilla, donde con tristeza, los vecinos ven como se pierde el líquido que sirve para el consumo humano.
Zancuderos, malos olores, charcos, hundimiento del pavimento y accidentes de tránsito, son algunas de las consecuencias que deja un botadero de agua potable sobre las calles del barrio Luis Eduardo Vanegas de Neiva.
Los habitantes del sector norte de la capital del Huila llevan más de tres meses con el problema de desperdicio de agua potable, que fluye por unas rejillas de aguas lluvias y alcantarillado, en la calle 77 con 1E y que recorre diferentes barrios aledaños.
Según los afectados de la comuna nueve, se han dirigido a Las Ceibas Empresas Públicas, con cartas y derecho de petición en mano, denunciando el botadero de agua y las dificultades que ha generado; sin embargo, al lugar acudió la cuadrilla de la Administración Municipal a arreglar una alcantarilla, pero el daño sigue igual.
El desperdicio de agua proviene del barrio vecino Combeima y aseguran que los problemas empezaron cuando se inició la construcción de apartamentos en el lugar.
Betulia Sánchez
“Llevamos tres meses con el problema del alcantarillado porque hay edificaciones que se están haciendo por la calle 77 # 1E 55, nosotros no teníamos este problema, pasamos una carta para que vinieran a arreglarlo, llegaron y dijeron que listo, pero al otro día que llegó el agua siguió botándose por una rejilla de la calle y está desembocando en una alcantarilla. Esta situación es preocupante porque el agua está dañando la calle y se están incrementando los zancudos y los malos olores. Por favor, necesitamos que nos solucionen esto porque estamos cansados de esta situación, y no queremos llegar a los extremos de tapar la vía”.
Edwin Sánchez
“Llevamos más de tres meses con una rejilla donde se filtra el agua hacia la carretera para luego desembocar en una alcantarilla, no nos han solucionado nada. Esto nos perjudica mucho porque el agua se empoza al frente de las casas, cuando llueve es peor porque las alcantarillas se rebosan ocasionando un mal olor, se ha visto el incremento de mosquitos por esta agua, que ha enfermado a los niños y ha generado larvas en el suelo”.
Piedad Constanza Peña
“Me siento afectada igual que mis vecinos, porque ya llevamos más de tres meses con esta problemática y nada que solucionan; somos los más perjudicados por que vivimos en frente y cada vez que pasan los carros y las motos, salpican a las personas que pasan o a las casas, sumado a esto se ha incrementado los zancudos. La petición es que le pongan cuidado a esta problemática porque nos está perjudicando y cuando llueve esto se vuelve un pantano horrible con mal olor”.
