lunes, 30 de marzo de 2026
Regional/ Creado el: 2014-09-30 10:24

Falsa alarma de bomba en terminal de transportes de Garzón

Una maleta abandonada en el parqueadero del terminal de Garzón generó pánico en el sector porque se creyó que estaba cargada de explosivos. La unidad antiexplosivos del Batallón Pigoanza ejecutó los protocolos debidos y descubrió que al interior de la valija en vez de una bomba había elementos para la tinturar el cabello y facturas de venta.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | septiembre 30 de 2014

La cotidianidad de la mañana en la terminal de transportes de Garzón, se vio interrumpida ayer por una alarma que indicaba que en la parte externa de la entidad había una maleta abandonada con explosivos que se podrían activar a control remoto de un momento a otro.

Como en el cuento de García Márquez, “Algo muy grave va a suceder en este pueblo” el rumor de la maleta macabra se extendió por toda la terminal, sembrando el terror entre conductores y pasajeros que esa hora estaban en el sitio, obligando al gerente Fernando Gutiérrez a reportar el hecho a las autoridades y a tomar algunas medidas de seguridad.

La maleta tipo ejecutivo, fue abandonada en un sector de ingreso a la terminal, cerca al parqueadero, área que minutos antes de la llegada de la policía y el ejército fue acordonado para evitar el tránsito de pasajeros, el ingreso de carga y el parqueo de vehículos en el sector.

Minutos más tarde ante la mirada expectante de las personas que observaban a la distancia el desenlace de la “Maleta- bomba”, como se llamó a la valija que generó el pánico en la terminal garzoneña, unidades de antiexplosivos del batallón Pigoanza, arribaron al sitio acompañadas de un perro labrador, que tras olfatear el objetivo y no dar señales de que este contenía pólvora, permitió que los militares abrieran la maleta, confirmando el diagnóstico del labrador, puesto que al interior de la valija en vez de explosivos había elementos para tinturar el cabello y facturas de venta.

Con la apertura de la maleta, la tranquilidad regresó a la terminal de Garzón, donde por más de una hora se vivieron momentos de temor y zozobra, que alteraron el ingreso y el despacho de los vehículos de servicio público cuya empresa operan en este centro de acopio del transporte interdepartamental del centro del Huila.

Entre tanto el público que a la distancia presenció la acción de los explosivistas despidió con un fuerte aplauso a Charid, el perro labrador de dos años y medio que se hace seis meses se graduó en la escuela canina del ejército en Bogotá, en explosivos y fue el encargado de desmitificar la falsa “maleta- bomba”.

“Por Primera vez desde que se fundó la terminal, vivimos esta zozobra que gracias a Dios fue una falsa alarma. La maleta al parecer fue abandonada por un agente vendedor de tintes para el pelo, puesto que esa era el verdadero contenido de ella”, manifestó finalmente Fernando Gutiérrez, gerente de la terminal Álvaro Cuéllar Botello, de Garzón.