Exconcejal laboyano representa a víctimas de las Farc en La Habana
En medio de la polémica que se levantó en el país esta semana por la escogencia del primer grupo de víctimas que viajó a La Habana a “frentear” a las Farc, se conoció que un exconcejal de Pitalito está en la lista porque fue desplazado por esa guerrilla en el año 2001.
Un vuelo los llevó el viernes a Cuba y ayer tuvieron el primer cara a cara con sus verdugos. Al final de la reunión expresaron de forma unánime su confianza en el proceso de paz como único camino para el fin de la violencia y la reconciliación nacional.
En Pitalito, Huila, muchas personas recuerdan al entonces concejal Jorge Eliécer Vásquez Lamilla. Llegó a esa corporación por el Partido Liberal en los años 1998-2000 durante el primer gobierno de Pedro Martín Silva, actual mandatario de esa ciudad.
Sus amigos cuentan que el dirigente fue desterrado del municipio junto con su familia por el frente Trece de las Farc, al parecer por sus posiciones beligerantes en relación con las actuaciones de ese grupo guerrillero.
En el año 2000, un subversivo conocido como alias Metralleta, cabecilla del frente 13 de las Farc, hizo rotar por todas las calles de Pitalito un listado con los nombres de las personas que habían declarado como “objetivo militar”.
Sorpresivamente, el nombre de Vásquez Lamilla aparecía allí. Sin embargo, había una orden adicional que era tan terrible como el hecho de estar amenazado por la guerrilla: querían reclutar a su hijo mayor.
El concejal fue advertido. “Vienen por usted el viernes: lo toma o lo deja”, le dijeron. Fue entonces cuando decidió, junto a su familia, dejarlo todo y establecerse en el vecino departamento del Tolima. Estuvo entre los municipios de Armero e Ibagué.
Vocero de la comunidad
Hasta cuando vivía en Pitalito residía en lo que es hoy el barrio La Virginia en la finca de su padre el señor Elí Vásquez, un experto cazador quien lo patrocinó en su interés de representar a la comunidad en el Concejo como un vocero de la comunidad, defensor desvalidos, además de un inquebrantable opositor de los actos de corrupción.
Fue un promotor de las válidas de motociclismo que logró posicionar a nivel nacional con el respaldo de la administración de turno logrando mucha aceptación entre la comunidad deportiva de la ciudad de Pitalito, de Medellín y Cali quienes participaron de este tipo de eventos deportivos.
“Es una persona muy inquieta, en su paso por el Concejo hacía importantes intervenciones a favor de las comunidades, lo recuerdan mucho en Chillurco, la Barsaloza. Trabajando a favor de la gente menos favorecida. Fue muy beligerante en el control político”, dijo el dirigente Fernando Pino Ricci, quien fuera en su momento jefe político del exconcejal Vásquez Lamilla.
Señaló que las víctimas del Huila y Colombia pueden estar tranquilas en el trabajo que desempeñará Jorge Eliécer Vásquez Lamilla de quien se puede estar seguro no sedera hasta tanto el resarcimiento integral de las víctimas por parte de los actores del conflicto quede consumado en los acuerdos de paz.
“Su designación como vocero de las victimas del Huila, me parece muy bien, siempre ha buscado el bien común. Al estar presente en esos diálogos se puede estar seguro que generar debate para que las victimas tengan un reconocimiento como tienen que ser. Dios quiera que se termine con la firma del acuerdo de paz”, finalizó Pino Ricci.
Viaje del viernes
Jorge Eliécer llegó el viernes a La Habana con el grupo de 11 víctimas más, de un total de 60 que estarán en la isla, y harán parte de los diálogos de paz desde la visión de quienes han sido afectados por la violencia.
Mientras volaba hacia Cuba, en el país se generó una tormenta después que la Universidad Nacional, la ONU y la Conferencia Episcopal revelaron el nombre del primer grupo que estaría en las conversaciones con las Farc.
La polémica surgió debido a que del grupo de 12 personas solo cinco eran víctimas de las Farc. Ellas son Ángela María Giraldo, hermana de uno de los diputados de Valle del Cauca; Constanza Turbay, toda su familia, líderes políticos del Caquetá, fueron asesinados por la guerrilla; El exconcejal de Pitalito Jorge Vásquez; Leiner Palacios, afrodescendente líder de las víctimas de la masacre de Bojayá; y Nelly Gonzáles, madre de un policía asesinado en Toribío, Cauca.
Los demás son víctimas de los paramilitares (Débora Barros, indígena wayúu, líder de las víctimas de la masacre de Bahía Portete en La Alta Guajira; Jaime Peña, padre de uno de los 32 jóvenes desaparecidos y asesinados en Barrancabermeja por un grupo paramilitar el 16 de mayo de 1998; y María Eugenia Cruz, víctima de violencia de género, de desplazamiento forzado y de ataques y persecución por parte de diversos grupos armados) y de los crímenes del Estado (Alfonso Mora León, padre de un miliciano de las Farc asesinado en la masacre de Mondoñedo en 1996; Janeth Bautista, hermana de Érika Bautista, asesinada el 30 de agosto de 1987 por el Ejército; José Antequera, hijo del asesinado líder del mismo nombre de la Unión Patriótica; y Luz Marina Bernal, madre de Fair Leonardo Porras Bernal, quien desapareció en Soacha, luego fue hallado su cuerpo en Norte de Santander en un caso conocido como falso positivo).
El presidente Juan Manuel Santos, sus funcionarios y el jefe negociador de La Habana, Humberto de la Calle Lombana, defendieron la escogencia del primer grupo y pidieron serenidad. Desde otros sectores se criticó que solo fueran cinco víctimas de las Farc.
Algunos dirigentes y políticos consideran que la presencia de damnificados de los paramilitares y el Estado servirá para sellar con contundencia la tesis de las Farc de que “todos somos víctimas, todos victimarios” para luego desentenderse de sus crímenes y no responder ante ningún tipo de justicia.
Víctimas unidad en el dolor
Ayer empezó y terminó la primera reunión entre los delegados de la guerrilla, el Gobierno colombiano y las víctimas. Al final, la ONU destacó que “las victimas están unidas por el dolor por ser sobrevivientes de un largo y doloroso conflicto que ha afectado a todos los estamentos de la sociedad y todas las regiones del país”, aseguró Fabrizio hochschild, representante de ese organismo multilateral.
Y añadió que “celebramos igualmente el respeto y la humildad con la que representantes de las Farc y el Gobierno han escuchado a las víctimas. Ellos, los delegados y las víctimas, han manifestado en trabajar para que el proceso de paz asegure que nunca más se vuelva a vivir estas situaciones de dolor”.
Después de la reunión, que se llevó a cabo en el salón de protocolo del exclusivo recinto de El Laguito (La Habana), el primer grupo de víctimas del conflicto armado expresó de forma unánime su confianza en el proceso de paz como único camino para el fin de la violencia y la reconciliación nacional.
Dijeron estar "unidas en el dolor", independientemente de quienes fueran sus victimarios e invitaron al resto de víctimas a hacer "causa común" en el camino hacia la paz, en un comunicado conjunto.
Este grupo -conformado por cinco víctimas de las Farc, cuatro del Estado, dos de los paramilitares y una de varios grupos armados- compareció ante la prensa tras mantener este sábado su primer cara a cara con las delegaciones de paz del Gobierno y las Farc, que transcurrió en un clima de "respeto mutuo".
