En Garzón campesinos continúan en pie de lucha
Cabildos indígenas de San Guillermo se sumaron a los labriegos garzoneños en la protesta agraria.
Cientos de indígenas y campesinos que habitan la región del San Guillermo, al oriente de Garzón y jurisdicción del Caquetá, se vincularon desde el viernes anterior al paro agrario en este municipio.
A los indígenas caqueteños se agregaron los campesinos que habitan en la extensa región de San Guillermo, quienes al lado de los ancestrales llegaron a Garzón.
La extensa delegación viajó durante más de cinco horas a bordo de varias ‘chivas’ por una escarpada carretera para llegar en las horas de la tarde e integrarse al sitio de concentración de Jagualito, donde permanecen desde hace 15 días los labriegos garzoneños, que participan en el paro agrario.
El viaje de los indígenas caqueteños se vio interrumpido en las goteras de Garzón, donde durante varias horas unidades de la Policía detuvo la caravana e hicieron bajar uno a uno de los viajantes a quienes sometieron a un proceso exhaustivo de identificación.
El ambiente se calentó en el retén policial cuando los agentes de tránsito les sacaron partes a los conductores de las chivas con el argumento de que no tenían al día los documentos de los vehículos a los que inclusive anunciaron su inmovilización.
Tras un diálogo entre la policía y el gobernador indígena, llegaron a una acuerdo y la marcha continúo hasta Jagualito, donde los ancestrales fueron recibidos con alborozo por los campesinos que en ese momento estaban en la concentración.
Ayer domingo, tras instrucciones recibidas desde Bogotá, impartida por los líderes de la protesta, en la concentración campesina de Jagualito, donde permanecen más de 500 personas tras la homilía dominical, celebraron con actos lúdicos y un almuerzo de “combate” el tradicional Día de la Madre.
