El Valle de Laboyos quedó tatuado en el corazón de los turistas
Lo que más sorprendió de la versión 49 de la Feria Artesanal en Pitalito, fue sin duda la gama de colores y la variedad de productos que son construidos por manos delicadas y trabajadoras, empleadas por personas que con su oficio deleitan la mirada de los visitantes, quienes se sienten atraídos por tanta belleza e ideas innovadores en un evento que se realiza anualmente y que promete siempre ser una de las actividades más importantes para los laboyanos.
Hoy, a las 9:30 de la noche culmina la feria organizada por la Cámara de Comercio de Neiva -seccional Pitalito. Para muchos de los expositores, esta muestra empresarial siempre será un escenario propicio para dar a conocer lo que con tanto esfuerzo, dedicación y ganas, elaboraron para presentar al público.
Es importante destacar que, en esta ocasión, también se les brindó un espacio a los pintores, quienes a través del lienzo describen más que un pensamiento; la realidad de lo que sucede a nuestro alrededor. Por los pasillos del Centro Empresarial Sur Colombiano, están expuestos los cuadros elaborados por el neivano Jefferson Zamudio de 23 años de edad. La técnica utilizada por el artista es el óleo sobre lienzo. “Para la feria, pensé en el arte contemporáneo abstracto como elemento decorativo. Lo que uno hace es coger la figura y transformar el concepto, con tonos fluorescentes para impactar a la persona”.
Uno de los pintores invitados fue Javier Chinchilla. Su trabajo está enfocado en la escultura y la pintura contemporánea, “es hacer una pedagogía, los temas que se observan son filosóficos; por ejemplo, mis obras Lluvia Existencial y Guarapas por el Valle, las elaboré a través de la cotidianidad”.
La experiencia del día a día es su mayor herramienta por ser fuente de motivos para expresarse, porque para él la vivencia es la razón de ser de su oficio, “esta obra tiene la accidentalidad que implica la frecuencia con la que suceden los acontecimientos, la textura es donde sucede, frente a mi taller, veo cuando llueve, se hace gris, tiembla, es todo un paisaje y uno debe tener la facultad de comunicarlo”.
Lo nuevo de la feria
Desde la ciudad de Bogotá, Samuel Cabanzas dio a conocer la heráldica, que consiste en elaborar un escudo de acuerdo con el apellido de una persona o un núcleo familiar, pues cada uno tiene una historia que contar. Este tipo de símbolos representativos nació en la Edad Media y tarda 15 días en ser entregado porque la caligrafía es hecha a mano. “Somos una empresa familiar, trabajamos en el taller con mi esposa y tres hijos, elaboramos diferentes estilos, llaveros, decorados, entre otros”.
Uno de los ejemplos de Cabanzas fue el de los Gómez, el cual posee un estilo suizo decorado con águila bicéfala, coronas pero también -según los gustos- se pueden hacer animales como león, caballo, lambrequines y demás. Aunque su empresa lleva 15 años, esta es la primera vez que visita Pitalito.
Al caminar y detallar los objetos encontrados en uno de los salones, se detectó un stand muy llamativo por las figuras y la sonrisa de la africana Victoria Mzisa Mulwa, quien se desplazó desde muy lejos para mostrar la cultura kenyana. “Trajimos madera, piedras naturales, cueros, máscaras, muchos animales tallados en madera, las mesas fueron hechas a mano con madera seca, collares naturales con la piedra amatista, tambores en cuero y muchas jirafas porque ellas nos dan alegría”.
De igual forma, señaló que de Pitalito se lleva la armonía, el clima cálido y agradable, “es un lugar bonito, pero África es muy bonito, más bonito que cualquier otro lugar del mundo. Acá piensan que es un continente lleno de pobreza, pero cuando nos preguntan qué tal es y yo digo que el problema no es el hambre sino el gobierno, aún así, en Kenya somos felices”.
