viernes, 03 de abril de 2026
Regional/ Creado el: 2016-05-18 09:33

El paraíso se encuentra en Algeciras

Cuando el conflicto político militar del país ejerció su rudeza sobre los colombianos, el municipio de Algeciras en el Huila sintió toda su fuerza de la manera más fría, sin distinguir clase social, marcando generaciones con la incertidumbre de la violencia.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | mayo 18 de 2016

La vereda El Paraíso está ubicada a 40 minutos del casco urbano del municipio de Algeciras, el paisaje es una zona montañosa empapada por riachuelos y árboles gigantes como si fueran dioses; todo esto es el reflejo de las buenas intenciones de muchos pobladores que en los bordes de las carreteras hacen sentir su hospitalidad mientras realizan sus actividades de labriegos.

La entrada a la vereda resulta agradable visualmente, grafitis dan vida a grandes fachadas de casas, con mensajes alusivos a la transformación positiva que por varios años el pueblo está intentando establecer como nuevas dinámicas sociales. Pero el trabajo no ha resultado fácil, como en casi todo el país, los jóvenes se vuelven el tema principal de varios temas de trasfondo: embarazos no deseados, drogadicción, reclutamiento forzado por parte de grupos al margen de la ley y del estado, los más relevantes.

Estas problemáticas desencadenan diferentes expresiones en jóvenes, en las que resalta el tema de espacios académicos, deportivos y culturales donde el deseo de aprender y la utilización del tiempo en cosas positivas, el pilar más importante.

El deseo de comunicar experiencias cada día es mayor por parte de los jóvenes, una ambición de apoderarse de cualquier espacio; escuela, parques y lo más recóndito con el fin se salvar las mentes como lo denominan algunos de los jóvenes que nos expresan su opiniones. “Nosotros como jóvenes queremos que se utilicen estos espacios de una forma agradable, ya empezamos a encontrar muchos pela’os con problemas de drogadicción, alcohol y el que no tiene eso, termina en servicio militar o en algún grupo que se dedica a cosas delictivas, toca salvar las mentes”.

Queremos que esto sea un verdadero paraíso

Una caseta educativa es el centro de nuevas esperanzas, unos equipos de comunicación, procesos deportivos, charlas pedagógicas son algunas de las herramientas utilizadas por un grupo de jóvenes que quiere darle una nueva cara a lo que ellos denominan su paraíso, su único lugar donde pueden dar rienda suelta a toda la creatividad, reinventando el vivir en un lugar con grandes cicatrices de la violencia.

Ahora la violencia no los golpea solamente con fusiles y bombardeos como en algunos años, ahora es con la delincuencia, la drogadicción y el reclutamiento forzado para fines como la guerra por parte de grupos al margen de la ley y el estado; esto se volvió el día a día que intenta empañar lo que pocos años de buenas labores han realizado por estas tranquilas y verdes tierras.

Inicialmente, la pasión por el periodismo se hizo notoria, una serie de entrevistas acaparó las miradas de los pobladores quienes, de forma grata, recibieron a jóvenes desempeñando el papel de reporteros, abordando temas puntuales: medio ambiente y juventud.

Después, la conformación de equipos de fútbol femenino y masculino, centró las energías de estos pobladores, desbordando todas esas ganas en un deporte que exige disciplina. Los entrenamientos se realizan en horas no escolares, lo que permite el desarrollo normal de las clases de cada uno de los integrantes, a su vez, se busca que con los entrenamientos se fomente la disciplina, buenos hábitos alimenticios y deportivos; quitándole a la violencia esos espacios, evidenciando un aire de reconciliación entre los participantes en estas actividades.

Por último y no menos importante, están las prácticas pedagógicas, las cuales buscan brindar herramientas puntuales a esos jóvenes que muestren actitudes de líderes. Aquí se busca que los jóvenes con estas capacidades puedan orientar a los más pequeños y sean el apoyo fundamental en estos procesos y en un futuro, este tipo de prácticas sean auto sostenibles.