El Niño sigue agudizando crisis por agua y agro en el Huila
El fenómeno de El Niño continúa latente en Colombia. En el departamento, de los treinta y siete municipios, catorce están en riesgo para suministro de agua potable mientras que de éstos, seis ya están en racionamiento.
Los incendios forestales se mantienen y las pérdidas al sector agropecuario se acercan al 100%. El director de la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena socializará hoy esta problemática regional ante la comunidad y medios de comunicación.
El fenómeno de El Niño tiene desesperados a los huilenses. El riesgo para suministro de agua potable tiene en el limbo a catorce localidades del departamento, tanto en los cascos urbanos y sectores rurales. Seis de los municipios en riesgo ya comenzaron a racionar el agua potable, al tiempo que continúan las jornadas de concientización sobre el uso del líquido vital y la articulación permanente con el orden nacional y departamental. A la crisis del agua, se suma la presencia constante de incendios forestales y con estos, el impacto directo al sector agropecuario. La declaratoria de calamidad pública sigue vigente mientras se continúa adoptando las medidas necesarias para mitigar los impactos.
Según Isabel Hernández Ávila, coordinadora de la Oficina para la Gestión del Riesgo de Desastres en el Huila, los municipios que se encuentran en riesgo para suministro de agua potable son Baraya, Íquira, Villavieja, Santa María, El Pital, El Agrado, Tarqui, Tesalia, Elías, San Agustín, Nátaga, Neiva, Palermo y La Argentina. De estos, las seis localidades que se hallan críticas y que cuentan con racionamiento del líquido son Tesalia, Nátaga, La Argentina, Elías, Santa María y San Agustín. Pese a esta crítica situación y las alertas emitidas, la funcionaria manifestó que no existe por el momento un riesgo total de desabastecimiento en el departamento.
En La Argentina ya comenzaron las medidas. Edwin Arbey Barajas Hernández, alcalde de ese municipio, manifestó que el racionamiento se está desarrollando por sectores y los períodos en los cuales la población puede acceder al servicio están siendo socializados con las comunidades. De otro lado, el burgomaestre indicó que el cuerpo de Bomberos se encuentra suministrando agua en el casco urbano y se han hecho advertencias como no utilizar el agua para lavar carros o para riegos.
Pese a la gravedad del suministro de agua potable, la quebrada El Garruchal es el afluente que presenta racionamiento sectorizado en diversos horarios. Mientras que la quebrada El Pueblo se ha constituido en fuente alterna aunque el nivel de su caudal ha disminuido ostensiblemente.
En Santa María, por su parte, la situación es crítica pese a que el mismo alcalde aseguró que no han requerido de acciones inmediatas de la Administración Departamental para suplir las necesidades más inmediatas en suministro de agua potable.
“Hemos visto que efectivamente los caudales de las quebradas han disminuido significativamente, pero con la comunidad hemos hecho manejo de concientización para que hagan uso racional del líquido”, expresó Nolberto Castro Trujillo, mandatario de esa localidad. El funcionario también indicó que “en las zonas rurales la situación está caótica, ya que el agua está literalmente agotada”.
En esta localidad, las autoridades han reportado que las quebradas El Guamal y San Benito, las cuales surten a la población tanto en la zona urbana como rural, presentan niveles de caudal críticos.
Los resultados de los últimos monitoreos efectuados por la Unidad de Gestión del Riesgo en los diferentes afluentes hídricos del departamento, señalaron que, por ejemplo, en el caso de Tesalia, el estado de las quebradas Los Limones, El Bombom y Benito, es crítico por el bajo nivel del caudal, lo que ha generado el desabastecimiento total de agua; mientras que en la quebrada La Venta, afluente que abastece al municipio de Tesalia en condiciones críticas y al municipio de Paicol cuando este se encuentra en condiciones normales, sigue presentando problemas de infraestructura en la bocatoma, lo cual ha generado afectaciones directas al suministro y por ende un evidente racionamiento.
En Nátaga, las autoridades locales señalaron que la limitación de agua se está presentando en el lapso de las 7:00 de la noche a las 6:00 de la mañana. Allí, las quebradas El Lindero y El Orozco presentan una situación delicada y desde las gestiones realizadas por el departamento a través de la Secretaría de Gobierno, se han facilitado carro tanques de la Policía Nacional para que lleguen al casco urbano a suplir dicha necesidad vital.
Mientras tanto, en el municipio de Elías, la quebrada El Olicual presenta desabastecimiento y una restricción del servicio que va desde las 7:00 de la noche hasta las 7:00 de la mañana. Juan Diego Trujillo, alcalde de esa localidad, indicó en este aspecto que la medida ha permitido que la población aproveche los lapsos en que se suministra el líquido para almacenar en tanques pero además, se concientiza para que no haya derroche en el casco urbano y los sectores rurales.
Finalmente, las autoridades también han hecho un llamado de atención para que, además de no desperdiciar el agua, no se capte ilegalmente en las bocatomas y los cauces, como también, no se generen más procesos de contaminación a través del vertimiento a de residuos a los caudales.
Café, el cultivo más afectado
Los incendios forestales y las altas temperaturas tienen en jaque a los municipios del Huila, principalmente en materia agropecuaria. Desde abril de 2015 a corte de febrero del presente año, se han presentado un total de 817 eventos de este tipo con una afectación cercana a las 20.000 hectáreas, siendo Palermo el municipio más impactado con 4372 hectáreas que incluyen bosques, rastrojos, potreros y cultivos de cacao, yuca y plátano de monte. La situación en esta localidad del norte del Huila acompaña a otras poblaciones no menos críticas como son Neiva, con 2671 hectáreas (has) consumidas, Rivera con 1667, Yaguará con 1461, Aipe con 1359 has y Tesalia con 1331.
De los treinta y siete municipios, Neiva presenta el mayor número de eventos con 148, le siguen Garzón con 63, Campoalegre con 42; y Teruel y Tesalia con 32.
De acuerdo con la coordinadora de la Oficina para la Gestión del Riesgo de Desastres en el departamento, los últimos eventos que se han presentado han sido en la zona sur del Huila. “Esto no es común pues los incendios forestales siempre se habían presentado en el norte del departamento. Sin embargo hay que tener en cuenta que en estos momentos estamos ante bajas precipitaciones, lo cual facilita la ocurrencia de los mismos. El llamado es reiterativo a que se dé una cultura ciudadana con hábitos que no redunden este tipo de situaciones. A nivel nacional ya se ha informado que el 94% de estos eventos son causados por la mano del hombre, a través de malas prácticas agrícolas, entre otras”, dijo.
En este aspecto, el alcalde de Santa María se mostró sumamente preocupado, pues en esta localidad, “se está secando el café y la granadilla ya no tiene buen sustento para que florezca. Las pérdidas son numerosas y nuestros campesinos nos han hecho un clamor para que en este aspecto se atienda la emergencia que tenemos”, expresó.
Siendo el Huila un departamento de producción cafetera, las autoridades han manifestado que las principales afectaciones se han visto en los cultivos de café, donde más del 80% se ha visto directamente impactado, al lado de los cultivos de pitahaya, arroz y cholupa, otros de los productos más cultivados.
“La situación en La Argentina es preocupante, nuestros cafeteros y productores de fruta nos manifiestan una pérdida de casi el 100% de la cosecha agropecuaria durante lo que va corrido este año. Vamos a seguir analizando la situación y reportarla al orden departamental y nacional para ver cómo se nos pueden aforar recursos y mitigar estas dificultades”, señaló Barajas Hernández y añadió que “hacemos un llamado a las instituciones del orden nacional y departamental, para que revisemos qué estrategias y apoyos van a recibir nuestros campesinos y poder mitigar la pérdida de la cosecha cafetera, la cual ya calculamos en un 90% en nuestro municipio, al igual que los productores de gran y frutas como granadillas, pitahayas, cholupas; esto ya se convirtió en una situación muy alarmante”.
El director de la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena, Carlos Alberto Cuéllar Medina, socializará hoy la situación regional concerniente a los impactos del fenómeno de El Niño y las acciones que esta entidad ambiental tendrá en cuenta para afrontar la problemática.
¿Lluvias intensas?
Un informe de la Universidad Nacional emitido a partir de los análisis realizados sobre los ciclos de variabilidad climática en Colombia, indicó que existe una alta probabilidad de que la sequía actual estará seguida por una temporada inusual de lluvias intensas. Lluvias por encima de lo normal en la región Andina y Caribe; y por debajo de lo normal en las vertientes orientales en el segundo semestre de 2016 y en parte del 2017 son los pronósticos, con base en los últimos estudios realizados.
Al respecto, el profesor José Daniel Pabón de ese mismo centro de educación superior, recordó que las sequías de 1997-1998 y de 2009-2010 en el país fueron seguidas por una anomalía climática con lluvias abundantes. “Si se hace una retrospectiva se encontrarán más casos de esta secuencia de fases extremas de la variabilidad climática”, explicó el docente.
No obstante, precisó que no siempre una sequía está seguida de unas lluvias en abundancia, pero en esta coyuntura hay que estar preparados ante la situación que se podrá presentar. Por lo anterior instó a que las entidades y autoridades en las regiones del país, adopten planes de contingencia para mitigar dicha variabilidad climática.
