El frustrado sueño de una emisora institucional en Guadalupe
A pesar de que el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, adjudicó la estación radial al municipio de Guadalupe a finales del 2011, el actual alcalde engavetó el proceso.
El 7 de diciembre de 2011, el entonces alcalde del municipio de Guadalupe, Héctor Vargas, inauguró con bombos y platillos una emisora institucional, que días atrás le había adjudicado de manera directa el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones al Municipio.
A la emisora le fue asignada la frecuencia 105.0 del FM, con un kilovatio de potencia y se registró con el nombre de la Nuestra Estéreo, debiendo desarrollar una programación institucional concertada con el Ministerio.
El alcalde de la época, tras apalancar el proyecto ante el Ministerio de las TIC, ejecutó una inversión de 60 millones de pesos, en la compra del transmisor de frecuencia y los demás elementos necesarios para salir al aire.
Como sede de los estudios de la emisora, se destinó una vieja casa colonial donde hace más de 20 años funcionó la cárcel municipal de Guadalupe.
En concesión
Con el objetivo de garantizar el funcionamiento de la estación radial, dada la estrechez presupuestal del municipio, Vargas, decidió entregar la emisora en concesión a una reconocida ONG de Guadalupe, que en adelante se encargaría del manejo de La Nuestra Estéreo. Observando los requerimientos legales que para este tipo de radiodifusoras tiene establecidos el Ministerio de las Tecnologías de la Información.
El cierre
Al iniciarse el gobierno de Charles Barrera, el 1 de enero de 2012, en el nuevo alcalde no se observaba el compromiso de seguir adelante con el proceso de la emisora y a pocos días, canceló la concesión con la ONG y ordenó recoger los equipos, por los cuales hoy el Concejo de Guadalupe, indaga por su paradero.
El argumento inicial del burgomaestre era que el Ministerio había ordenado el cierre de la estación por presunto trámite ilegal en su adjudicación.
Consultado un funcionario de la Agencia Nacional del Espectro, entidad adscrita al Ministerio de las TIC; encargada de la vigilancia y control del uso del espectro radioeléctrico, sobre el cierre de la emisora institucional guadalupana manifestó: “A la emisora institucional de Guadalupe, legalmente adjudicada por el Ministerio, no se le recogió equipos, ni se le cerró, simplemente se les solicitó que la apagaran mientras adelantaban el proceso de concertación del manual de estiló de la estación radial, último requisito obligatorio para el funcionamiento de este tipo de emisoras en el país.”
El requerimiento del Ministerio nunca se adelantó y hoy cuatro años después del engavetamiento de este proyecto de comunicaciones en el Municipio, el Concejo Municipal invitó a la almacenista de la localidad Claudia Rodríguez, a una sesión plenaria para que indique el paradero de los equipos.
“En este proyecto hubo una inversión del municipio y no se sabe dónde están los equipos que se compraron para el frustrado funcionamiento de la emisora, por eso se invitó a debate de control político a la almacenista del municipio, para que diga no solamente al concejo sino a la ciudadanía guadalupana donde está el transmisor y los demás equipos” señaló el presidente del concejo de Guadalupe, Ronald Jesús Rivera.
La procuraduría
Frente al hecho la procuraduría provincial de Guadalupe abrió investigación contra el actual alcalde Charles Barrera, por un presunto despilfarro de recursos del Estado, al no adelantar las gestiones necesarias para que la emisora funcionara.
