Efeméride de El Gigante en sus 234 años de refundación
La población de El Gigante comienza a surgir en torno a las actividades agrarias de la vieja hacienda en las últimas décadas del siglo XVII.

Por Humberto Montealegre Sánchez - Historiador
humonsa@hotmail.com
El Gigante, pueblo de encuentro de razas, etnias y castas
El Gigante, asentamiento de españoles, criollos, mestizos, indígenas y esclavos, en su devenir histórico tuvo gran incidencia en el desarrollo económico, social, político y administrativo de la llamada hoy comarca huilense, así como en los procesos libertarios, con héroes que lucharon y dieron la vida por la independencia republicana. De ahí que su majestuosa ceiba represente la libertad. Ceiba que viene siendo la mejor embajadora de la localidad en el universo en las últimas décadas de su existencia. Ceiba que hoy por hoy, se ha convertido en un objeto cultural histórico como signo y símbolo, en tanto significa la igualdad e independencia de las naciones y simboliza la libertad del hombre y de los pueblos de la tiranía colonial.
Procedencia del nombre de El Gigante
El nombre de El Gigante, según informe que dejara el gobernador de la provincia de Neiva, José MaríaRojas Garrido, en visita que hiciera a este distrito parroquial el 20 de junio de 1856, procede de unos “fósiles de dimensiones extraordinarias de animales antediluvianos, que sus habitantes, poco entendidos en zoología, consideraron pertenecer a una raza de hombres superiores”, ubicados en terrenos que llamaban igualmente El Gigante.
El Gigante y sus fundaciones
La población de El Gigante comienza a surgir en torno a las actividades agrarias de la vieja hacienda en las últimas décadas del siglo XVII. El naciente poblado tuvo tres fundaciones. La primera, alrededor de 1680 en Llano Arriba (sector de El Tendido y Palestro), donde a su vez, fue creada la viceparroquia de El Gigante. Hacia 1680, el clérigo Juan Celedonio de Avilés, en cumplimiento del auto para la composición de los títulos que tiene su madre Ana Calderón y Gaviria sobre las tierras de “La Guandinosa”, al mencionar los linderos de la misma, hacia el sur, expresa que llegan “(h)asta la quebrada grande donde tiene su poblazon, la dicha de mi madre, por el camino real para esta villa”.La segunda fundación se dio hacia 1750 en la vereda de La Honda, cuya viceparroquia tomó el nombre de San Antonio de la Honda. Territorio agrario de La Honda que desaparace con la represa de El Quimbo, perdiéndose la memoria histórica, al quedar sumergido para siempre todo el patrimonio cultural arqueológico indígena en aquel pequeño universo de cacaguales, platanales y pastizales que en épocas coloniales y republicanas fuera la base de la economía de sus pobladores. La tercera y última fundación se dio en 1782 en el lugar donde actualmente se encuentra la cabecera municipal, pasando de la categoría de viceparroquia a parroquia.Las desfavorables condiciones climáticas y de salubridad en la vega de La Honda, así como las inundaciones por las frecuentes crecientes de la quebrada La Honda y el río Magdalena, obligaron a los dueños de las estancias y cacaguales a trasladar sus residencias al nuevo sitio de El Gigante, en terrenos que donara Jorge Miguel de Cuéllar mediante escritura realizada el 17 de septiembre de 1782 a favor de “los vecinos de La Honda y sus sucesores, en precio y cuantía de lo que costare un cerco de piedra que le ha de hacer y construir por parte del vecindario (…)”. El 11 de junio de 1785 se celebraron las fiestas de “colaboración” con motivo de “la traslación de todos los enseres de la iglesia de La Honda, su demolición y estreno de la nueva iglesia de El Gigante”. Este transcurrir de “vivir en policía y a son de campana” era el embrión de la vida urbana en la nueva parroquia.
El Gigante y su liderazgo en los procesos políticos, económicos y culturales de la región y la nación en su devenir histórico
El poblado era uno de los más apetecidos por criollos y españoles en épocas coloniales y republicanas. A mediados del siglo XIX, se convirtió El Gigante en una de las poblaciones más importantes y prósperas de la provincia de Neiva, con liderazgo y representatividad política en la comarca y la nación. En efecto, el liderazgo político de la provincia de Neiva estuvo orientado por figuras representativas giganteñas como Francisco Eustaquio Álvarez Rivero y Napoleón Borrero Silva, entre otros. Álvarez Rivero, magistrado y exponente del liberalismo radical, orientó el partido en la provincia junto con José María Rojas Garrido (agraduno) y el general José Hilario López (payanés). No hay que olvidar que el general López fue cabildante en El Gigante en 1842 y recibió la noticia en este poblado cuando en 1849 fuera elegido presidente de la república. Álvarez fue miembro de la Cámara de Representantes en 1856 y ejerció interrumpidamente como senador de la República hasta 1884. Borrero Silva se desempeñó como representante a la Cámara en 1867, ministro del Tesoro en 1882 y de Instrucción Pública y Fomento en 1884, liderazgos que han perdido los giganteños.
En el siglo XX, hubo personajes giganteños que sobresalieron en el campo espiritual, empresarial y artístico, entre ellos Monseñor Ismael Perdomo Borrero, Alberto Suárez Zambrano, Gabriel Vega Lara, Ricardo Borrero Álvarez, Luís Alberto Osorio, Guillermo Bravo, Abel Díaz Manrique, José Arístides Osorio, entre otros. Ismael Perdomo Borrero fue primer obispo de Ibagué en 1903, arzobispo de Bogotá y primado de Colombia entre 1928 y 1950. Varios giganteños han seguido su ejemplo pastoral. Recientemente, Ramiro Morales Hernández se ordenó como presbítero salesiano, hijo de la líder Imelda Hernández, quien hace parte del Consejo Dptal. de Mujeres. Estas vocaciones dan muestra de cómo El Gigante, a pesar de llevar el sello partidista liberal, sigue siendo un poblado de profundas raíces confesionales.
EL Gigante es pionero en los servicios del transporte en el Huila. En el campo empresarial, Alberto Suárez lideró el transporte terrestre y aéreo; en 1942 crea con otros giganteños como Esteban Artunduaga la Federación de Transporte del Huila (Transfederal), se hace socio a finales del decenio del cincuenta del siglo XX de la empresa Taxi Aéreo Opita – TAO Ltda. Fue uno de los fundadores de la Federación Nacional de Cacaoteros.
Gabriel Vega Lara participa junto con su hermano Jesús Antonio en la creación de la “Empresa de Transporte del Sur” hacia 1932. Gabriel Vega Lara se inició como educador y por su visión empresarial funda la hoy llamada concesionaria nacional automotriz “Casa Toro S.A.”; en 1989 fue creado el fondo “Gabriel Vega Lara”por la Universidad de los Andes y la empresa Casa Toro S.A. para honrar la memoria de este distinguido empresario como testimonio de su fe y amor por Colombia. Desde entonces, la familia Vega Lara ha otorgado becas a estudiantes destacados de Maestría y Doctorado en Administración. Su espíritu filantrópico lo lleva en lo social a ser cofundador del hogar geriátrico “Santo Ángel” en El Gigante. Su familia, mediante una nueva fundación, sostiene actualmente a todo costo dicho hogar con recursos propios. Se espera que las autoridades municipales gestionen estas becas para los giganteños.
En las artes, El Gigante ha sido tierra de pintores, compositores e intérpretes, literatos y dramaturgos. Ricardo Borrero Álvarez de reconocimiento nacional e internacional es llamado “Pintor de la delicadeza”, primitivista y paisajista. Sus obras se relacionan con la naturaleza, la vida campesina y la arquitectura de la época, su legado lo ha continuado Fredy Perdomo Hernández, entre otros. El compositor e interprete, Luis Alberto Osorio, maestro-director; compuso himnos de pueblos y ciudades, entre ellos los del Huila y Gigante, titulados “Alma del Huila” y “A Gigante”, y un sin número de páginas musicales en cuya inspiración conjugó la riqueza patrimonial de la naturaleza y el amor que siempre le profesó a la mujer. Su legado está representado en la banda municipal de vientos del municipio que lleva su nombre, agrupación musical catalogada como unas de las mejores del Huila, por cuanto ha ganado los concursos departamentales de 2012, 2014, 2015 y 2016 bajo la dirección de Hernán Montealegre Sánchez, su discípulo, y el trío “Luis Alberto Osorio”, cuyo director es el folclorista Alirio Emús. En la literatura, Guillermo Bravo, periodista y novelista vilmente asesinado producto de la violencia que ha azotado al país; Abel Díaz Manrique, periodista y escritor, y José Arístides Osorio, educador, de gran contribución a la dramaturgia, entre otros.

Luis ALberto Osorio
En el siglo XXI, en el campo de la jurisprudencia se destaca Jorge Fernando Perdomo Torres, quien fuera vicefiscal y fiscal encargado, y actualmente postulado por la Corte Suprema de justicia al cargo de Procurador General de la Nación.Aldemar Puentes consultor internacional en procesos de planeación a nivel municipal, departamental y nacional en países de América Latina.Ahora en una sociedad paternalista, también hay que destacar el papel que ha jugado la mujer en la provincia representado en María del Carmen Jiménez, experta en políticas públicas de equidad de género, quien ha sido dirigente sindical del magisterio, secretaria departamental de Cultura y Turismo, secretaria de Educación Municipal y actualmente, secretaria de Educación del Departamento; y Olga Rojas, empresaria en productos cárnicos, gerente propietaria de la salsamentaria “Las Brisas”. Así mismo, es de resaltar a un sinnúmero de profesionales, gestores y cultores en múltiples disciplinas, manifestaciones y actividades, ciudadanos y ciudadanas, en buena parte invisibles, cuyos desempeños en el nivel local, regional y nacional son meritorios y dignos de reconocimiento. Estos proyectos de vida deben servir de ejemplo para las nuevas generaciones en estos tiempos de construcción de paz y la reconciliación, en los cuales estamos llamados y comprometidos todos los colombianos, si queremos terminar con la guerra y propender por una sociedad más justa, equitativa y conviviente. De ahí la importancia de que las autoridades en un municipio que ha sido gravemente afectado por la violencia, jalone recursos presentando proyectos oportunos y pertinentes al Departamento de Planeación Nacional, aprovechando el “Plan para a Paz y el Conflicto” que indudablemente, contribuirían al desarrollo sostenible del poblado y bienestar de los giganteños.
Ojalá la administración municipal tenga en cuenta las iniciativas relacionadas con los temas de la memoria e identidad cultural propendiendo por el reconocimiento de los íconos y actores que han hecho historia, poniendo en marcha todo un plan con programas y proyectos que estimulen actividades educativas, artísticas, gastronómicas, deportivas, recreativas y lúdicas en los procesos académicos e investigativos (organización del archivo histórico, museo, etc.) y turísticos (senderos ecológicos, caminos reales coloniales, anillo vial Tres Esquinas, etc.) especialmente el rural, aprovechando la rica biodiversidad en un variado relieve con temperaturas que van desde el páramo de Miraflores, pasando por las bellas haciendas cafeteras, hasta los cálidos valles del río Magdalena que proyectan a la localidad como un paraíso turístico en la región Surcolombiana.

Banda de vientos municipio de El Gigante

Laguna cerro de Miraflores
