martes, 31 de marzo de 2026
Regional/ Creado el: 2015-06-12 07:42

Dos veredas de Pitalito luchan por tener acceso a agua potable

Decenas de habitantes de las veredas San Martín y Betania de Pitalito, se trasladaron a Neiva para exigirle al Gobierno Departamental una pronta solución a la ausencia de agua potable en esa zona. A través de un plantón frente al edificio departamental decidieron alzar su voz a la espera de ser escuchados.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | junio 12 de 2015

A las dos de la mañana de ayer, dos chivas esperaban ser abordadas en las veredas San Martín y Betania del municipio de Pitalito, por decenas de familias que habitan esa zona rural, para trasladarse a la capital del Huila. Los habitantes llegaron sobre las 8:00 de la mañana de ayer al edificio departamental donde a través de un plantón con pancartas, arengas y banderines blancos, exigían la ejecución de un proyecto de acueducto que les permita por fin, después de once años de lucha, tener acceso a agua potable.

Marta Díaz, habitante de la vereda Betania, manifestó que el objetivo de la jornada fue “protestar para que nos entreguen el acueducto por el que desde hace más de 10 años venimos luchando y exigiéndole al gobierno departamental y Aguas del Huila. Hasta la fecha no nos han solucionado nada”.

Más de 400 familias en total habitan las veredas. Allí, una escuela con cerca de 250 estudiantes tienen que afrontar la problemática de desabastecimiento de agua. “La escuela solamente funciona media jornada, porque no hay agua para que los niños puedan estudiar todo el día, entonces eso es un problema tenaz”, afirmó Marta, al tiempo que manifestó que el sector educativo es el más afectado por la falta de acceso a agua potable.

Por su parte, Santiago Báquiro Huelgo, presidente del proyecto de acueducto desea zona, manifestó que el problema sentido por los habitantes ha trascendido e impactado a la comunidad significativamente. “En las veredas hay dos planteles educativos. En el de Betania hay hasta noveno grado, y el de San Martín es solo primaria, pero qué pasa, en esas dos veredas no hay agua y la que hay es muy poca. Las aulas de los planteles son muy buenas, pero no hay el precioso líquido. Para poder brindarles la jornada completa a los estudiantes, cada niño tiene que llevar su bolsa de agua o en un galón para sus servicios de baño u otros. Es inadmisible que después de tanto tiempo sigamos haciendo eso. Llevamos once años exigiendo un acueducto y no ha pasado nada”, indicó.

Y es que según otros habitantes de las dos veredas, la falta de acceso de agua potable les ha traído no solo problemas a los estudiantes de los dos planteles, sino también altercados y peleas entre la misma comunidad, al tiempo que está perjudicando las actividades de sustento de los caficultores que habitan la zona. “Allá ya ha habido rencillas entre familias, porque el más vivo madruga a llevársele el agüita al vecinito que va y encuentra la poceta donde se le han llevado el agua”, manifestó Báquiro.

Aun cuando esas dos veredas no cuentan con el líquido vital, han tenido que arreglárselas de mil maneras para acceder a él. “En las casas vecinas donde medio hay agüita, los niños llevan y comparten; en baldes y en ollas y cuando ‘San Pedro’ nos manda, bien. Pero empieza la sequía y empezamos a sufrir”, señaló Martha Díaz.

Al respecto también se manifestó José Luis Santofimio de la vereda San Martín, quien expresó que la única fuente de ‘acueducto’ son las quebradas, pero “por la situación del mismo clima y el tiempo se secan y no queda agua, porque es una región que queda sobre la cordillera, y esas zonas se van secando”.

“El sistema de acueducto es cero, hay algunos que por suerte tenemos el agüita, entonces la compartimos con el que no la tiene, pero tampoco alcanza para tantas familias, uno le colabora si acaso a una o dos”, dijo Báquiro.

Un proyecto de acueducto que no se ve

Róbinson Díaz Canacué, de la vereda San Martín, expresó que “sinceramente estamos necesitando el acueducto para los niños, que son los más necesitados. Se han pasado todos los papeles al municipio, la Gobernación, Aguas del Huila, y no han salido con ningún proyecto”.

Frente a esto, Báquiro, presidente del proyecto de acueducto, indicó que el proyecto está hecho y los recursos para este existen, pero su ejecución no ha sido viable. “El proyecto está desde hace ocho o nueve años, pero qué pasa, Aguas del Huila y los gobiernos de turno siempre nos han dicho que nos vayamos, que ellos nos llaman después, pero así nos han tenido en todos estos años. Nunca habíamos protestado antes, pero esta vez nos rebosamos porque es el colmo que nadie nos responda”, señaló.

“Lo que todos nosotros queremos es tener una respuesta así sea positiva o negativa, lo que sea, pero saber si se va o no se va hacer para asimismo nosotros emprender otros mecanismos. Si a algo tiene derecho el ser humano es al agua. El gobierno nacional habla de hacer la paz, pero cómo vamos a alcanzar la paz si no existe justicia social, no hay solución a problemas tan básicos como estos”, añadió.

DIARIO DEL HUILA intentó comunicarse con las directivas de Aguas del Huila, pero no fue posible. Al cierre de esta edición, los habitantes no habían tenido respuesta alguna a la situación que los convocó durante casi un día a las afueras de la Gobernación del Huila.