DIARIO DEL HUILA: 50 años de registro y transformaciones de prácticas periodísticas
Frente a usted, en sus manos o de manera virtual, se evidencia un medio de información que ha registrado durante 50 años el acontecer de los hechos más representativos en materia política, económica, social, orden público y cultural, de esta zona del país.

Henry Rubiano Daza
Director Centro de Investigaciones Universidad Cooperativa Neiva
Director del Grupo Comdehuila y Premio Nacional de Periodismo
Especial para Diario del Huila.
Este medio informativo regional o de periferia, como dice Stella Martini, ha cumplido con la selección y clasificación de los acontecimientos que han sido noticia durante medio siglo, apoyados en los ejes información-sociedad, en términos de necesidades y expectativas, de reconocimiento-realidad, y de verosímiles, que han constituido la realidad cotidiana de la sociedad huilense, relacionados con los valores de la noticiabilidad de los que se carga en cada situación y en cada medio en particular.
Hoy hace 50 años, el DIARIO DEL HUILA, medio escrito del cual hice parte por cerca de cinco años como como editor económico, nació en la casa de la Hacienda Matamundo en un ambiente de unidad, conciliación y proceso de construcción democrático y participativo, toda vez que nace el 8 de agosto de 1966, en pleno Frente Nacional (1958-1974), periodo conocido como la coalición política y electoral entre liberales y conservadores y que permitió, en parte, la distribución equitativa de carteras ministeriales y la participación igualitaria del poder ejecutivo, legislativo y judicial en un periodo divido en partes iguales.
En esta coyuntura se descentralizó el ejercicio periodístico en el país a través del nacimiento de un bueno número de medios de información en diferentes formatos, especialmente impresos y radiales, empero mucho de ellos tenía una seria afinidad al tema político partidista. Por supuesto, DIARIO DEL HUILA no fue la excepción y muestra de ello lo expresa su principal fundador Max Duque Gómez en una entrevista publicada el 8 de agosto de 1976 ( a sus 10 años de existencia), por uno de sus constantes periodistas durante buena parte de este tiempo, Delimiro Moreno Calderón, “Todo medio nace de una preocupación política que se presenta en diversas localidades”, pero en ella hace énfasis que este tabloide fue creado porque el Partido Conservador en esta zona del país se sintió defraudado en las aspiraciones nacionales de su doctrina. Así queda claro que el DIARIO DEL HUILA se creó con el fin de servir políticamente al Partido Conservador, al departamento y a la República, pero con cabida para muchos intelectuales en su momento que representaban otras corrientes políticas.
Duque Gómez en la misma entrevista expresa que la campaña política y social más importante que había librado el DIARIO DEL HUILA en sus primeros 10 años, había sido en su primer momento de creación, ya que en medio de la inseguridad, la incertidumbre y la división profunda del conservatismo, este tabloide periodístico permitió subsanar en el Huila este desequilibrio.
Sin embargo, y propio de este clima de unidad, en el DIARIO DEL HUILA se presencia desde hace 50 años la participación activa de periodistas o colaboradores de partidos distintos al Conservador, Liberales, la Anapo e incluso comunistas camuflados, muestra de ello y propio de objetividad periodística, el primer número de este medio tituló a cinco columnas “Lleras asumió la presidencia para el periodo 1966 – 1970”. Su eslogan rezaba en su momento: “Por la libertad individual y el bienestar común informaremos del Huila para Colombia”.
Los primeros números de este tabloide se editaron en una forma casi artesanal por su impresión en la técnica al calor, letras fundidas en plomo y que con cada una de ellas armaba párrafos hasta completar el texto completo que llenaba las páginas.
En la bandera de este medio aparece como director Max Duque Palma (hijo); subdirector Max Duque Gómez y jefe de Redacción Alfonso Camacho Leyva, quien oriundo de Santander fue invitado por Duque Gómez como jefe de Redacción por su experiencia o trayectoria periodística. A Leyva lo acompañó Santiago Guzmán, un empírico tallerista especializado en impresión en caliente.
Durante sus primeras ediciones se evidenció hechos de la actividad política de la región, actos sociales y una muy escasa información de la actividad administrativa desarrollada por los entes territoriales y, por su puesto, una mínima información de los hechos noticiosos en la comunidad. Camacho Leyva estuvo hasta finales de 1968 porque en varias oportunidades no logró sostener su circulación diaria.
Ante esta situación los propietarios le ofrecieron la jefatura de Redacción a Leonel Fierro, estudiante de bachillerato del Colegio Nacional Santa Librada, quien en su momento colaboraba con dos páginas de la edición dominical del DIARIO DEL HUILA.
Leonel Fierro estuvo como jefe de Redacción durante año y medio y luego le entregó esta responsabilidad a Jorge Arturo Calderón Cruz (Jorarca), labor que desempeñó por muy corto tiempo. Este cargo fue asumido meses después por Pedro Bonilla Díaz, quien además de ser caricaturista hoy es un reconocido defensor de la línea conservadora. En el periodo de Pedro Bonilla Díaz se transforma este medio al sistema offset, y su sede fue trasladada de la Hostería Matamundo al centro de la ciudad, donde actualmente opera.
Ante la renuncia de Pedro Bonilla, asumió Jaime Cabrera Chávarro en 1972 para darle continuidad y consolidación a este medio. Su paso fue corto, al igual que Fener Cleves Cuéllar, quien estuvo entre mayo de 1973 y mayo de 1974.
En el año de 1974 DIARIO DEL HUILA sufrió serías amenazas de cierre por parte de sus fundadores y dueños por una razón fundamental, los costos de operación eran mucho más altos que los ingresos y su familia tenía que sacar constantemente de sus negocios propios, especialmente la ganadería, dinero para sostenerlo.
Un renacer
En 1974 las directivas del DIARIO DEL HUILA nombran como jefe de Redacción a Delimiro Moreno Calderón, sugerido por Pedro Bonilla Díaz, en medio de una crisis económica por sus escasos avisos publicitarios y una mínima impresión de 150 ejemplares, de los cuales devolvían 90. Su vinculación permitió el renacer de este medio por registrar la actualidad de los hechos noticiosos, el regreso de buenos columnistas y en poco tiempo este medio llegó a imprimir más de 1.000 ejemplares y mejorar la circulación. Pero siguió la amenaza de su cierre, debido al aumento en los costos del papel, tinta y otros insumos, situación que contrastaba con el bajo ingreso por la publicidad.
El abogado Max Francisco Duque Palma cansado de subvencionarlo con los recursos que le dejaban sus haciendas, le propuso en abril de 1975 a Delimiro Moreno Calderón que se hiciera cargo de él. Ante este reto y sin un peso en su bolsillo, Moreno Calderón buscó a los inversionistas Francisco Arias Silva, exgerente de Idehuila y a los esposos Fernando Ospina Hernández y Olga Duque. Una vez convencidos, fundaron la Sociedad Editora del Sur, la cual durante cuatro años (mayo de 1975 a mayo de 1979), lograron resucitar el DIARIO.
En 1980, Delimiro Moreno renunció y el medio pasó a manos de Fermín Segura Trujillo, quien duró como jefe de Redacción hasta 1994, periodo en el cual se consolidó como medio nacional. La renuncia a este tabloide tenía como origen el ofrecimiento del Grupo JOM como director del diario La Nación, el cual nace en junio de 1994 en plena tensión en el Huila a causa de la avalancha de Páez. Entre 1994 y 1995 estuvo frente a este tabloide Gustavo Hernández Riveros (Gustanderos), igual de conservador a su homólogo Pedro Bonilla.
En 1995, nuevamente, regresa Delimiro Moreno Calderón y con motivo de sus 30 años de existencia el DIARIO DEL HUILA fue renovado el 8 agosto de 1996, pasó de tabloide a formato universal, con un diseño más ágil. Sus primeros números en el nuevo formato se caracterizaron por publicar titulares más cortos y con más espacio para las noticias y los reportajes. En cuanto al personal, se vinculó un grupo de comunicadores y periodistas recién graduados de pregrado y capacitados en el periódico santandereano Vanguardia Liberal, entre ellos, el hoy director Germán Hernández, Nelson Rojas Osorio, Martha Lucía Monsalve, Olmedo Polanco, Mildred Falquez, Patricia Sánchez, Ludiana Minú, Érica Manchola y Henry Rubiano Daza como el primer editor económico de este medio. El cambio fue liderado por el gerente Max Duque Rengifo, nieto de su fundador, avalado por su madre, doña María Mercedes Rengifo de Duque, quien fungía como directora de este medio.
Este cambio implicó una gran inversión económica, toda vez que se adquirió una rotativa de cuatro torres marca Harris, así como la compra de equipos de cómputo y la vinculación, además de los periodistas, de un cuerpo de asesores con trayectoria en estas empresas mediáticas, como el diseñador y caricaturista Vladimir Flórez conocido con el seudónimo de Vladdo.
Cansado de su ejercicio y buscando tranquilidad emocional, Delimiro Moreno deja el periódico en manos de Alfredo Rubio, un joven periodista que había llegado con la nueva generación de los comunicadores titulados de los años 90. Rubio Godoy estuvo cerca de 2 años y le entregó esta responsabilidad a Germán Hernández Vera. Los sucedió Ricardo Areiza y luego Nelson Rojas.
La mujer igualmente hizo parte de este proceso periodístico. Entre el 2004 y el 2010 estuvieron como encargadas y luego nombradas, Cecilia González Villa y Alejandra Montoya.
Crisis económica
EL DIARIO DEL HUILA en 1994 estuvo a punto de ser adquirido por la familia santandereana Galvis, propietaria de varios medios nacionales, entre ellos Vanguardia Liberal. La negociación se frustró ante la seria amenaza de pérdida de poder y legado familiar de los Duque Gómez y Duque Palma. Así mismo, en noviembre de 2007 la segunda generación de los fundadores (Duque Rengifo) sorpresivamente le arrendó el periódico a su principal competencia Grupo JOM, propietario del diario La Nación. Pese a que el contrato estaba firmado por seis años, las partes llegaron a un acuerdo y el Grupo JOM entregó el diario en diciembre de 2011. La familia Duque Rengifo decidió recuperar el DIARIO DEL HUILA con una nueva inversión. El 15 de junio de 2012 con Germán Hernández, nuevamente como jefe de Redacción, cambió su formato y diseño para convertirse en un tabloide moderno, ajustado a los estándares mundiales.
Su futuro
Hoy, después de 18.250 días, este medio llega, supera las 18.000 ediciones y, si bien es cierto estuvo por escasos días fuera de circulación por problemas técnicos y humanos, sigue siendo uno de los medios más representativos del sur de Colombia, en un ambiente de cierre de periódicos impresos y migrando a un periodismo digital o el “ciberperiodismo”, creando nuevos relatos y escenarios informativos con nuevas propuestas mediáticas pese a una marcada brecha digital.
